Mostrando entradas con la etiqueta Mothra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mothra. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de febrero de 2018

[FINDE DE CINE] Dark Water / Godzilla: Tokyo S.O.S.



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Seguimos por aquí una semana más, tratando de recuperar la normalidad en el blog tras la movidita temporada de Navidad, Año Nuevo y estrenos de enero. Así que seguimos poniéndonos al día con las entregas que tenemos pendientes desde hace varias semanas de nuestra sección de cine asiático Finde de Cine, en la que ya sabréis que os hablamos de las dos películas asiáticas (mayormente japonesas) que hemos visto en un fin de semana, a modo de sugerencias y recomendaciones. 

Y para esta entrega tenemos una conocida película de terror, bastante icónica del J-horror, como es Dark Water, y continuamos nuestro largo recorrido por el kaiju-eiga con la penúltima película de la saga de Godzilla, Godzilla: Final Wars. ¡Vamos allá!


Dark Water


Empezamos hoy con Dark Water, película de 2002 basada en uno de los relatos del libro del mismo título del escritor de terror japonés Koji Suzuki, autor celebérrimo en todo el mundo por su obra Ring y sus múltiples adaptaciones. Además, la película fue dirigida por Hideo Nakata, que repetía adaptando los escritos de Suzuki tras dirigir las mencionadas Ring y Ring 2 en 1998 y 1999. Si bien Dark Water no llegó a alcanzar las mismas cotas de calidad y fama que las anteriores, si os gustaron aquellos grandes iconos del J-Horror, esta tampoco te decepcionará.

<< Yoshimi Matsubara, una mujer recién divorciada, lucha para obtener la custodia legal de su hija de cinco años. Su exmarido no está dispuesto a facilitarle las cosas y saca a relucir su pasado de alucinaciones y tratamiento psiquiátrico. Madre e hija se mudan juntas a un pequeño apartamento, oscuro, triste y mohoso. La pequeña Ikuko comienza a ir a su nueva escuela y Yoshimi ha encontrado un nuevo trabajo. Pero la persistente presencia de agua sucia en el nuevo edificio parece el heraldo de los peores presagios. Agua sucia en el ascensor, en el techo del apartamento, bajo la puerta de uno de los pisos... Además de la misteriosa presencia de una mochila roja que había pertenecido a una niña que desapareció dos años antes. Aunque Yoshimi lucha desesperadamente para encontrar en su interior fuerzas pensando en Ikuko, su terror va en aumento a medida que se acerca al descubrimiento de la conexión entre todos estos sucesos; y no está nada preparada para la verdad que le depara el futuro. >>

Aunque se enmarca dentro de la característica línea de espíritus en busca de venganza en la que ya encontrábamos clásicos fundacionales del J-Horror como Ring, Pulse o Ju On, no es ningún secreto que Dark Water siempre ha permanecido bastante a la sombra de estas mucho más icónicas películas del género. A pesar de contar de nuevo con el dúo de Koji Suzuki (historia original) y Hideo Nakata (dirección), que tan famoso hiciera al terror japonés en 1998 con la imprescindible Ring, esta película no tuvo la misma suerte, lo cual tampoco es tan extraño.


No estamos diciendo, ni mucho menos, que sea una mala película. Está lejos de ser mala, y cuenta con alguna que otra escena de tensión con una atmósfera bien lograda que pone los pelos un poco de punta... pero comparándola con otras (y es imposible no comparar, porque estamos ante un J-Horror de manual), se queda bastante atrás y no termina de cumplir en su conjunto.

Para pasar un rato algo tenso es interesante, pero ni su argumento ni su ambientación son excelentes, aunque están lo suficientemente logrados como para mantener la atención del espectador. El terror de la película incide principalmente en la presencia del agua sucia, las humedades, las goteras y las inundaciones, un tipo de terror muy afincado en el interior de la propia casa, como es propio del género. Y con estos elementos tan aparentemente normales y cotidianos, se consigue crear una cierta sensación de incomodidad, aunque, nuevamente, no tanto como en otras. 

Un filme bastante decente en términos generales, pero que no alcanza la genialidad de las anteriores películas del director, ni tampoco de otras icónicas obras de terror japonés. Aun así, garantiza un rato de terror bastante aceptable.


Godzilla: Tokyo S.O.S.


27ª entrega de la longeva franquicia de Godzilla, Tokyo S.O.S. es también la quinta y penúltima película de la Serie Millennium, estrenada en Japón en 2003 y dirigida nuevamente por Masaaki Tezuka, repitiendo por tercera vez en la saga tras Godzilla vs Megaguirus y Godzilla vs Mechagodzilla III. Al más puro estilo Showa, volvemos a encontrarnos en este filme con una batalla de grandes dimensiones entre tres de las criaturas más clásicas de Toho: Godzilla, Mechagodzilla y Mothra.

<< En el film anterior se había conseguido derrotar a un nuevo Godzilla gracias a un gigantesco robot muy similar al monstruo: el Mechagodzilla o Kiryu, que ahora está en proceso de reparación. Mientras tanto, las diminutas gemelas de la Isla Infante (hogar de Mothra) proporcionan al doctor Chujo una información de vital importancia: Kiryu ha sido construido con los huesos del Godzilla original, y el espíritu del monstruo no descansará hasta que sus restos regresen al mar. Chujo se pone en contacto con el Gobierno para que destruyan el proyecto Kiryu, porque Mothra, en cuanto reaparezca Godzilla, defenderá de nuevo Japón. Pero ministros y militares desoyen la advertencia, y el gigante verde vuelve a aparecer en Tokio, desatando una oleada de destrucción. Pronto tendrá lugar el enfrentamiento entre Godzilla y Mothra, que cuenta con la ayuda del robot gigante, aunque no está totalmente reparado.>>

Nos acercamos inexorablemente al final de la saga, de la que ya solo nos queda una película más (recordamos que ya nos adelantamos a ver Shin Godzilla hace meses)... y la cosa se pone verdaderamente intensa. No solo porque esta película tiene unas batallas brutales, de nuevo entre Godzilla y su némesis robótico Mechagodzilla, sino porque además podemos volvemos a ver a nuestro kaiju favorito, que llevábamos un par de filmes sin ver (y muchos más sin que se luciera tanto como en este), Mothra, la polilla gigante protectora de la humanidad.

Esta vez la película está más centrada en la acción kaiju-contra-kaiju y sus bestiales enfrentamientos que en los humanos y sus planes militares, lo cual se agradece tras la anterior película y tras una Serie Millennium que, aunque ha tenido buenas cotas de acción, se ha visto bastante lastrada por unas tramas de los personajes humanos un tanto pesadas. Con más acción, menos drama y más kaijus, las batallas de esta película son tremendamente satisfactorias e impresionantes.


La historia no destaca mucho, pero eso es lo de menos en una película de estas características. Buscábamos acción kaiju pura y dura, y eso es justamente lo que nos ofrece Tokyo S.O.S., con unos efectos especiales cada vez más pulidos y unos trajes y marionetas francamente impresionantes. Ah, y siempre es un placer volver a oír la canción de Mothra.






Y hasta aquí el Finde de Cine de esta semana. Esperamos que os haya interesado y que os animéis a ver las películas si no las habéis visto, y por supuesto a que compartáis vuestra opinión si sí lo habéis hecho.

¡Hasta la próxima!



martes, 21 de noviembre de 2017

[FINDE DE CINE] Tokyo Tower: Mom and Me, and Sometimes Dad / Godzilla, Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Con una semana de retraso a causa de los diversos acontecimientos que nos han robado tiempo en los últimos días, pero aquí estamos una vez más al pie del cañón con nuestra habitual sección semanal Finde de Cine para comentar un poquito las últimas películas japonesas que hemos visto el pasado fin de semana (aunque esta vez lo estamos publicando de manera que nos quedarán dos seguidos después de un solo "finde"... Pero más vale eso que nada xD). 

Hoy tenemos las películas Tokyo Tower: Mom and Me, and sometimes Dad y, como no podía ser de otro modo, en la recta final de nuestro querido ciclo de Godzilla, Godzilla, Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack. Sí, por casualidades de la vida, esta semana los títulos de ambas películas son casi tan largos como el resto del post xD.

¡Empecemos!


Tokyo Tower:
Mom and Me, and sometimes Dad


Empezamos hoy con la película Tokyo Tower: Mom and Me, and sometimes Dad, delicado drama intimista estrenado en 2007 por el director Joji Matsuoka, adaptando la novela autobiográfica homónima del actor y showman Lily Franky. Protagonizada por la siempre maravillosa Kirin Kiki (Nuestra Hermana Pequeña, Una Pastelería en Tokio, etc.) y el popular Joe Odagiri, cuenta además con la cantante Yayako Uchida, hija de Kirin Kiki, para interpretar a la versión joven de su madre, y con otras estrellas como Takako Matsu (Confessions). La película consiguió los premios de la Academia Japonesa a la Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión, Mejor Actriz Principal y Mejor Actor de Reparto. Toda una joya bastante desconocida, no obstante, por gran parte del público.

<< Masaya es un joven que abandona la pequeña localidad minera que le vio nacer para estudiar Bellas Artes en Tokio. Allí trata de satisfacer las expectativas vitales que en su ciudad natal resultaban inalcanzables. Todo cambia el día en que Masaya se entera de que a su madre se le ha detectado un cáncer. >>

Tokyo Tower (...) es sin duda un precioso y emotivo drama familiar. Por norma, esperamos un mínimo de calidad asegurado de cualquier película que cuente con la grandiosa Kirin Kiki, que es una de esas actrices capaces de mejorar, con su cálida interpretación, una producción por normalita que sea, pero es que además en este caso está que se sale.

Lo mejor de la película de lejos es cómo se desarrolla la relación entre madre e hijo a lo largo de sus vidas. Tal y como ya nos dice el propio título, es la historia de un hijo y su madre, y solo ocasionalmente de su padre. Es preciosa y está muy bien llevada, y ayuda mucho a empatizar con ambos personajes y comprenderlos, y no solo eso, sino a cogerles cariño.

En relación a esto, la narrativa a base de flashbacks desde la habitación del hospital está muy bien realizada, no resulta abrumadora ni confusa y permite ir conociendo detalles sobre la historia en el momento adecuado. Además, la película está muy bien dirigida, ambientada y, a pesar de su duración, tiene un buen ritmo, por lo que no se hace pesada, es realmente ligera.

En cuanto a las interpretaciones, Kirin Kiki está verdaderamente espectacular, como es costumbre en esta veterana actriz que está viviendo en los últimos años su mejor época. Y es que este es uno de sus mejores papeles (a la altura de Una pastelería en Tokio o Después de la Tormenta a pesar de ser un filme bastante desconocido), destacando sobre todo en la recta final de la película donde realmente es capaz de hacerte llorar con su interpretación, siempre cálida y acogedora.

Y por otro lado, Joe Odagiri, quien a pesar de quedar ligeramente eclipsado por la grandeza de Kirin Kiki, sabe muy bien cómo seguirle el ritmo y se luce mucho. No es meno desdeñable tampoco la labor de los actores secundarios que rodean a los dos protagonistas, entre los que probablemente destacaríamos a Takako Matsu y Kaoru Kobayashi.

Un gran drama familiar muy bien desarrollado y que te puede sacar sonrisas y lágrimas a partes iguales.


Godzilla, Mothra and King Ghidorah:
Giant Monsters All-Out Attack


Ya llegamos a la entrega número 25 de la legendaria y dilatada saga del primer y más célebre kaiju del cine, el dinosaurio radiactivo Godzilla. Godzilla, Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack fue estrenada en 2001 y es también la tercera película de la serie Millennium del monstruo, y marca el regreso a las pantallas de Mothra (que en los años anteriores había disfrutado de su propia trilogía independiente, Rebirth of Mothra) y del dragón de tres cabezas King Ghidorah, tradicional archienemigo de Godzilla que esta vez adopta un nuevo y desconcertante rol. Además de recuperar a Baragon, por algún extraño motivo, que únicamente había sido creado para Frankenstein vs Baragon (más conocida como Frankenstein Conquers the World (1965)) y que no había sido aparecido en las películas de Toho desde Destroy All Monsters (1968).

<< Desde que Godzilla destruyó la ciudad de Tokio en 1954, el monstruo gigante nunca ha vuelto a aparecer. Pero ahora se descubre que se acerca de nuevo a Japón. Esta enorme criatura no se puede derrotar con armas, sólo puede ser detenido por tres monstruos de la antigüedad: Mothra, Baragon y King Ghidorah, los guardianes sagrados de Japón. >>

De nuevo (y por fin) volvemos a ver a algunos de los kaijus clásicos de la era Showa y que ya se echaban de menos en la saga, entre ellos Ghidorah, y sobre todo nuestro querido Mothra (además de Baragon, por algún motivo, pues nunca fue realmente importante y queda muy eclipsado en la película).

Sin embargo, en este caso los vemos algo cambiados. Especialmente a Ghidorah, quien ha dejado de ser el monstruo intergaláctico destructor de civilizaciones para pasar a ser un dragón ancestral japonés protector que se enfrenta a Godzilla en defensa de la Humanidad. Algo así como una Mothra con 3 cabezas y escamas.

El cambio puede chocar un poco al principio, pero al final resulta satisfactorio y da lugar a situaciones y batallas de lo mas espectaculares. Y sobre todo, y como se suele valorar mucho en este tipo de sagas eternas, aporta un soplo de aire fresco y de renovación.

De nuevo la historia resulta también de lo más interesante, como ya nos tiene acostumbrados la era Millennium, siendo probablemente la que mejores historias tiene de toda la franquicia. Y todo eso aderezado con algunas de las mejores batallas (si no las mejores) que hemos visto en un kaiju-eiga.

Sin duda esta entraría en un top 5 de mejores películas de Godzilla, todo un pasote.






Y hasta aquí el Finde de Cine de esta semana. Esperamos que os haya interesado y que os animéis a ver las películas si no las habéis visto, y por supuesto a que compartáis vuestra opinión si sí lo habéis hecho.

¡Hasta la próxima!



miércoles, 20 de septiembre de 2017

[FINDE DE CINE] Oldboy / Godzilla VS Mothra



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Seguimos una semana más al pie del cañón dando cuenta de las últimas películas que hemos visto durante el fin de semana en nuestra ya bastante bien establecida sección Finde de Cine

Esta semana, eso sí, contamos con una pequeña diferencia respecto a todas las anteriores (que no son pocas), y es que por primera vez tenemos una película no japonesa, aunque por supuesto, sí asiática. El clásico moderno surcoreano Oldboy, que por otra parte es adaptación del manga homónimo (así que por ahí mantenemos la conexión con la cultura nipona en la que nos centramos en el blog). Y en segundo lugar, no es ninguna sorpresa que continuemos nuestro ciclo de kaiju-eiga con la decimonovena película de Godzilla, Godzilla vs Mothra.

¡Empecemos!


Oldboy


Así pues, hoy vamos a empezar la sección con una película que, excepcionalmente, no es japonesa, sino coreana. Oldboy, estrenada en Corea del Sur en 2003, está basada en el manga del mismo título de Garon Tsuchiya y Nobuaki Minegishi, aunque tomado de forma bastante libre, y dirigida por uno de los directores más reconocidos del cine coreano contemporáneo, Park Chan-wook, como segunda parte de su "Trilogía de la Venganza" (iniciada con Sympathy for Mr. Vengeance y finalizada con Sympathy for Lady Vengeance). Hace tiempo que leímos el manga, que no pasa de ser un thriller bastante correcto y adictivo pero intrascendente, por lo que teníamos ganas de ver cómo Park Chan-wook había conseguido convertirlo en una obra maestra de culto del cine contemporáneo, tal y como se considera a esta película.

<< Oh Dae-su, un irresponsable padre de familia aficionado al alcohol, es abducido en plena borrachera por un grupo criminal misterioso que regenta una prisión clandestina. Desconocedor de las razones de aquella condena por encargo, Dae-su pasará 15 años encerrado en una celda. Un buen día, es liberado por sorpresa en plena calle. Perdido en una sociedad que le es totalmente ajena y hostil, transformado en un despojo humano, sin familia, amigos ni trabajo, desde ese momento su objetivo será vengarse de aquél que le robó su vida>>

Como acostumbramos, preferimos poner directamente las cartas sobre la mesa: Oldboy es una auténtica obra maestra del género, merecida abanderada internacional del cine surcoreano contemporáneo (que tanto destaca por la calidad de sus thrillers) y muy justa encumbradora tanto de su director Park Chan-wook como de su actor protagonista, Choi Min-sik, al Olimpo del cine moderno.

La película no solo mejora con creces la obra original en la que se basa, sino que lo hace manteniendo las suficientes trazas argumentales como para mantener la historia (con cambios para mejor), dotándola además de una fuerte personalidad propia. Un estilo mucho más sórdido y decadente que el manga, centrándose más en la acción y la desesperada venganza de su protagonista que el original (que es mucho menos frenético).

En suma, una película que toma un manga interesante y bien pensado pero prescindible y lo eleva a la categoría de obra maestra.

La dirección de Park Chan-wook es impecable, consiguiendo con el frenético ritmo de la narración mantener al espectador absolutamente pegado a la pantalla, en la que se sucederán, una tras otra, magistrales escenas que se quedarán grabadas en la mente durante mucho tiempo. No volverás a comer pulpo de la misma manera.

La BSO es obra de Jo Yeong-ho, compositor habitual de las películas de Park, y no es menos que espectacular. Cada una de las piezas musicales potencian las escenas de la mejor manera posible.

Y no podemos finalizar sin hacer mención del elenco, liderado por un increíble Choi Min-sik, talentoso actor que vio su carrera propulsada hasta las estrellas gracias a este filme, convirtiéndose en el rostro más icónico del cine coreano. Y es que Choi Min-sik desprende un carisma como pocos, y con su soberbia interpretación convierte al vengativo Oh Dae-su en el alma de la película. Todo ello, eso sí, sin desmerecer la labor de Yoo Ji-tae, que encarna a un villano mucho más escalofriante y sádico que el que se nos presentaba en el manga original.

No tenemos mucho más que decir, salvo que no nos extraña la fama que se ha ganado Oldboy a lo largo de estos -casi- 15 años como la mayor obra de referencia del cine coreano y una de las más reconocidas del cine asiático, y es una joya cinematográfica de visionado obligatorio.


Godzilla vs Mothra


Seguimos con nuestro largo ciclo de kaiju-eiga centrado en la saga del archiconocido lagarto radiactivo. Y llegamos por fin a una película en la que teníamos especial interés, pues supone el regreso de nuestro muy querido kaiju polilla a la pantalla. Decimonovena entrega de la franquicia en general y cuarta de la serie Heisei, Godzilla vs Mothra (no confundir con Mothra vs Godzilla) fue estrenada en 1992 y dirigida por Takao Okawara en su primera incursión en la saga, en la que repetiría algunas veces más. Además de poner en escena, como es evidente, a Godzilla y a Mothra, también presentó a un nuevo kaiju: la "Mothra negra", Battra.

<< Unos cazatesoros descubren una enorme bola blanca que resulta ser un huevo de Mothra, el dios guardián del Cosmos. Los investigadores deciden llevar el huevo a Japón, pero Godzilla, que ha despertado de su letargo debido al impacto de un meteorito gigante que cayó en la fosa del Pacífico donde dormía, sale a su encuentro... ¿Podrán los humanos sobrevivir a esta terrorífica lucha entre monstruos? >>

Y como decíamos, es una gran alegría volver a tener noticias de nuestra querida Mothra, que pasa por ser nuestro kaiju favorito y a quien no veíamos desde hacía bastantes películas (a pesar de ser el kaiju que más veces utilizó Toho en sus películas después, por supuesto, de Godzilla). Y además, por partida doble, con una versión más malvada y siniestra de su misma especie, Battra

Una vez más, como ya nos tiene acostumbrados la serie Heisei, Godzilla vuelve a presentarse como un "villano" (o mejor dicho, el monstruo desatado y destructor que fue en un origen, a pesar del lapso superheroico que tuvo durante gran parte de la era Showa), siendo Mothra el héroe de la película, lo cual es algo raro de ver después de haber visto a ambos luchar codo con codo en tantas ocasiones. Aunque, como hemos repetido ya varias veces en las películas de esta época, el borrón y cuenta nueva que supuso el cambio de era cinematográfica supuso también el regreso a los orígenes. Y en los orígenes de la saga, Mothra es la protectora de la Isla Infant y, por extensión, de la humanidad contra la amenaza de otros kaijus como Godzilla.

En cualquier caso, lo cierto es que el resultado funciona bastante bien. Es un gustazo ver a Mothra lucirse en una película de la saga después de tanto tiempo, con las mejoras consiguientes en sus marionetas y efectos especiales. Y más aún acompañada por un nuevo kaiju, Battra, una versión más oscura de Mothra que inicialmente dará lugar a un enfrentamiento a tres bandos, aunque finalmente se aliará con su congénere en defensa de la humanidad. Además, Battra cuenta con uno de los diseños más espectaculares de entre todos los kaijus de la Toho.

La historia no es ningún alarde de originalidad, sino que se podría tratar como un homenaje o vuelta a los orígenes de la serie Showa (cosa que hemos repetido mucho en estas 4 últimas películas, lo sabemos, pero es la verdad), pero funciona especialmente bien y cuenta con unas batallas impresionantes.





Y hasta aquí el Finde de Cine de esta semana. Esperamos que os haya interesado y que os animéis a ver las películas si no las habéis visto, y por supuesto a que compartáis vuestra opinión si sí lo habéis hecho.

¡Hasta la próxima!


jueves, 13 de julio de 2017

[FINDE DE CINE] Platinum Data / Destroy All Monsters



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Interrumpimos momentáneamente las Primeras Impresiones de los estrenos de la temporada de verano (primera y segunda parte aquí) para continuar con nuestra sección semanal Finde de Cine. Y aunque esta semana llegue unos días tarde, llega igualmente.

En este caso hablaremos de las películas Platinum Data (o Platina Data, con pronunciación más a lo japo) y, siguiendo con Godzilla, Destroy All Monsters. ¡Vamos allá!


Platinum Data


Pues la primera película que comentaremos hoy será Platinum Data (también conocida como Platina Data), un reciente filme japonés de 2013 dirigido por el entonces aún desconocido Keishi Otomo, quien ha alcanzado ahora la fama como director de la trilogía de imagen real basada en el manga Rurouni Kenshin, la adaptación de Museum y la aún no estrenada bilogía basada en 3-Gatsu no Lion. Después de ver el fantástico trabajo que hizo Otomo con Kenshin, cualquier cosa suya la recibimos con los brazos abiertos. Pero como si eso no fuera suficiente, nos encontramos en Platinum Data con un elenco encabezado por Kazunari Ninomiya (Cartas desde Iwojima, Gantz, Nagasaki, recuerdos de mi hijo, etc.), uno de los más talentosos actores japoneses jóvenes de la actualidad, y Etsushi Toyokawa (Otcho en la trilogía de 20th Century Boys, Boiling Point, etc.). Y todo ello para presentar un thriller de ciencia ficción distópica, ¿qué más podíamos pedir?

<< Ambientada en 2017, el gobierno japonés intenta controlar en secreto el ADN de sus habitantes creando una base de datos especial, Platinum Data. Kagura es un importante científico que trabaja en ese campo de la Agencia Nacional de Policía. Cuando el inventor del sistema de análisis de ADN es asesinado misteriosamente, Kagura se encuentra en la escena del crimen, por lo que se convierte en el principal sospechoso y fugitivo. El veterano detective Asama Reiji comienza la persecución. >>

Queda ya claro con la sinopsis que estamos ante un thriller al más puro estilo, pero con ambientación de ciencia ficción en un futuro muy próximo (recordemos que la película es de 2013) y un claro componente distópico (control de la población y de la criminalidad a través de un sistema científico avanzado). Y como tal, cumple considerablemente bien, sobre todo a la hora de mantener enganchado al espectador con su potente inicio y frenético desarrollo. Y es que, aunque no sea la mayor obra maestra del género, sí es un muy digno thriller.

Su trama se torna más compleja conforme se va descubriendo el pastel, especialmente en lo referente al protagonista, por lo que requerirá un mínimo de atención por parte del espectador. No obstante, eso no significa que sea críptica ni complicada de entender.

En cuanto a las cuestiones técnicas, Platinum Data da buena cuenta de la habilidad de Otomo como director, mantiene muy buen ritmo y presenta buenas escenas de acción y persecución, sin tener nada que envidiar a thriller policíacos de ciencia ficción hollywoodienses como Minority Report. La fotografía, que destaca por la predominancia de los tonos azules y plateados, dota a la película de un ambiente muy adecuado a su género distópico.

Respecto a las interpretaciones, es innegable que Kazunari Ninomiya se come la pantalla en todo momento. El joven actor (especialmente conocido en Occidente por su papel en la película de Clint Eastwood Cartas desde Iwojima; y ganador de múltiples premios, entre los que destaca el premio al Mejor Actor de la Academia Japonesa por Nagasaki, recuerdos de mi hijo) demuestra en esta película, y no por primera vez, sus grandes dotes interpretativas. Con un personaje bastante complejo debido a su (esto es un poco spoiler) trastorno de identidad disociativo, Ninomiya se enfrenta a un reto del que sale muy airoso. Etsushi Toyokawa, en su papel de clásico detective de la antigua escuela, si bien se ve eclipsado por Ninomiya, no deja de cumplir también muy sobradamente con su papel.

Muy recomendada para todos aquellos a los que les guste el thriller de ciencia ficción y quieran ver una película que les mantenga pegados a la pantalla. Ahora tenemos aún más ganas de ver Museum y 3-gatsu no Lion: Keishi Otomo sabe lo que se hace.


Destroy all Monsters 


Y en segundo lugar, nuestro ya clásico ciclo de kaiju-eiga nos lleva hasta la novena entrega de la saga de Godzilla, que además supone el regreso de su creador Ishiro Honda a la saga como director. Destroy All Monsters (Kaijû Sôshingeki, titulada en España Invasión Extraterrestre), estrenada en 1968, marca también el primer gran crossover de kaijus de Toho. Si hasta ahora el máximo había sido el caso de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (con la aparición de Godzilla, Rodan, Mothra y Ghidorah), Honda fue mucho más allá en esta película, pues además de los mencionados, contamos con la presencia de Anguirus (Godzilla Contraataca), Gorosaurius (King Kong Escapa), Minilla y la araña gigante Kumonga (El Hijo de Godzilla), Manda (Atragon), Baragon (Frankenstein conquista el mundo) y Varan (Varan). Sí, ni más ni menos que 11 kaijus diferentes a la vez en pantalla. ¡Casi nada!

<< En 1999, la ONU ha reunido a todos los kaijus de la Tierra en una zona de la isla de Ogasawara denominada Monsterland, con el objetivo de estudiarlos a fondo, controlándolos mediante un complejo campo electromagnético. Sin embargo los kilaaks, una raza extraterrestre, pretende esclavizar el planeta y boicotea los sistemas de comunicación de la isla y controla mentalmente a los monstruos, que se lanzan a una frenética carrera de destrucción por todo el mundo. >>

Y después de un par de cintas algo más flojas de la saga, gracias al regreso del gran Ishiro Honda nos encontramos con esta bestialidad (nunca mejor dicho). Un total de 11 kaijus distintos en una sola película, luchando entre ellos o "colaborando" para destruir las grandes ciudades del planeta.

Argumentalmente, como es lógico, tampoco difiere demasiado de algunas de las entregas anteriores, especialmente de Los Monstruos Invaden la Tierra (en la que ya veíamos a varios kaijus y extraterrestres atacando la Tierra), pero es que Honda sabía muy bien cómo hacer una buena película de monstruos, entretenida y espectacular incluso con pocos medios.

Por otro lado, el mayor atractivo reside precisamente en la abundancia de kaijus. Es sencillamente impresionante. Especialmente la paliza final que le dan todos juntos a King Ghidorah, que pone el broche de oro al filme. No por nada esta película quedó como una de las mejores de la franquicia, y en cierto modo marcó el punto álgido de la Era Showa de Godzilla, que en los años siguientes empezaría a perder fuelle.




Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!

lunes, 26 de junio de 2017

[FINDE DE CINE] Chasuke's Journey / Los Monstruos del Mar



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Tras una semana sin la sección (aunque tuvimos reseña de Sonatine de Takeshi Kitano a cambio), volvemos con nuestros Finde de Cine, que ya están siendo toda una tradición en el blog. Y como sabéis, lo que hacemos aquí es hacer una mini reseña o comentario personal de las películas japonesas que hemos visto el fin de semana.

En esta ocasión tenemos una reciente y relativamente desconocida película, rara pero interesante, titulada Chasuke's Journey (Ten no Chasuke) y, continuando nuestro ya "institucionalizado" ciclo de Godzilla, la séptima película del kaiju más famoso de todos: Los Monstruos del Mar (Gojira, Ebirah, Mosura: Nankai no Daiketto).

¡Vamos allá!


Chasuke's Journey


Pues como comentábamos, tenemos en primer lugar hoy una película bastante reciente, estrenada en Japón en 2015 y competidora por el Oso de Oro en el Festival Internacional de Cine de Berlín de ese año. Dirigida y escrita por el actor y director Sabu (Hiroyuki Tanaka), de quien ya habíamos visto su fantástica adaptación a imagen real del manga Usagi Drop (2011). Y al igual que esta, Chasuke's Journey vuelve a estar protagonizada por Kenichi Matsuyama (Death Note, Gantz, Tokio Blues), joven y extraordinariamente versátil actor, junto al veterano Ren Osugi (habitual del cine de Kitano: Sonatine, Hana-Bi, Kids Return, Dolls; entre otros muchos papeles). Y como si estos nombres no fueran suficientes para verla, además nos encontramos con una sinopsis de lo más curiosa y llamativa, a medio camino entre la comedia y el drama sobrenatural. 

<< La historia se centra en Chas, un "ángel" que baja a la Tierra para salvar a Yuri, una chica de la que se ha enamorado pero cuyo fatídico destino ha sido escrito por los "Guionistas" del Cielo, y así poder evitar su muerte a toda costa. >>

Lo cierto es que esta película nos ha sorprendido bastante, y muy gratamente. Si decidimos verla fue, evidentemente, porque nos llamó la atención por los motivos expuestos más arriba, pero tampoco teníamos del todo claro qué podíamos esperar de ella, pues realmente parecía bastante rara (y lo es).

Es una mezcla de varios elementos que, contra todo pronóstico, encajan bastante bien: aire sobrenatural, un poco de drama, comedia (algo negra y ácida en ocasiones), una suerte de thriller y fantasía, todo en su justa medida para dar una película realmente completa y equilibrada.

Como hemos comentado, ya conocíamos al director, Sabu, por la película de Usagi Drop (que adapta la primera parte del manga, es decir, la buena, al igual que el anime, y que es incluso mejor que estos gracias a la magia especial que da la imagen real al género costumbrista), así que ya íbamos con unas ciertas esperanzas de ver algo como mínimo bueno. Y realmente nos ha vuelto a dejar con un gran sabor de boca.

También comentábamos que el otro punto decisivo habían sido sus actores. Kenichi Matsuyama ha demostrado sobradamente a su relativamente corta edad (32 años a fecha de la reseña) que es probablemente uno de los mejores y más versátiles actores jóvenes del cine japonés contemporáneo, con papeles tan diversos entre sí como el de L (Death Note), Kato (Gantz), Watanabe (Tokio Blues), Daikichi (Usagi Drop), etc. Y en esta película no iba a ser menos, y nos ofrece una gran interpretación protagonista. Acompañada además de la no menos excelente interpretación de apoyo del consagrado Shun Oguri como su compañero y ayudante.

Desde luego que no es ninguna obra maestra, pero sí es una película bastante notable, muy disfrutable, y que con su gran variedad de situaciones es capaz de hacerte reír, emocionarte, o mantenerte en tensión.

La verdad es que la recomendamos encarecidamente. Se hace muy ligera de ver y sobre todo es una película divertida, entrañable y de un estilo bastante personal (a pesar de su redomada rareza en más de una ocasión). 


Los Monstruos del Mar (Gojira, Ebirah, Mosura: Nankai no Daiketto)


Y en segundo lugar, continuando con nuestro ciclo de kaiju-eiga, es el turno de comentar Los Monstruos del Mar (Gojira, Ebirah, Mosura: Nankai no Daiketto, también conocida por sus títulos en inglés Godzilla vs the Sea Monster o Ebirah: Horror of the Deep). Estrenada en 1966, fue dirigida por Jun Fukuda, quien comenzaba así a tomar el relevo del legendario Ishiro Honda, creador del kaiju-eiga, como director de la saga, a la que Honda regresaría en pocas ocasiones más. La película cuenta en este caso con tres kaijus: la langosta gigante Ebirah, la ya habitual deidad-polilla Mothra y, cómo no, Godzilla, si bien originalmente iba a ser protagonizada por King Kong (lo cual explica ciertos fallos del filme en tanto que película de Godzilla). 

<< Una misteriosa isla ha sido colonizada por una extraña organización terrorista de tintes comunistas llamada Red Bamboo, que ha esclavizado a la población indígena y que se dedica a la fabricación de bombas atómicas. En esta isla vive la langosta gigante Ebirah, que se encarga de devorar a todos aquellos que intentan escapar del lugar, hasta que un rayo despierta a Godzilla, dormido casualmente en el interior de una gruta de la isla. >>

Hemos de decir que esta séptima película del lagarto radiactivo más famoso del cine nos ha parecido bastante inferior a las anteriores entregas, y probablemente ello se deba a que en un principio, esta no iba a estar protagonizada por Godzilla, sino por King Kong, lo cual hace que durante la película sientas que hay cosas fuera de lugar. Parece ser que la decisión de cambiar al simio (que finalmente protagonizaría King Kong Escapa al año siguiente) por el lagarto fue tomada en el último momento, sin llegar a cambiar nada del guión relacionado con el comportamiento del kaiju.

Por ejemplo, su actitud hostil hacia Mothra (cuando debería reconocerla y no atacarla, pues ya fueron aliados en el pasado), su comportamiento y movimientos algo más simiescos, su atracción hacia la protagonista humana del filme (propio de Kong), el hecho de que se cargue con electricidad como ya hizo el simio en King Kong contra Godzilla... Todo esto hace que sientas que no estás viendo realmente una película de Godzilla.

A pesar de todo ello, no estamos diciendo que sea mala, es una película de aventuras y kaijus bastante entretenida y puedes tomarla como otro enfoque de Godzilla, pero siendo realistas, no termina de cumplir en comparación con las anteriores.

Por lo demás, los efectos visuales cumplen como en las demás películas de la saga, las batallas no están nada mal (a pesar de que Godzilla se enfrenta a un rival algo falto de carisma en este caso, y es que Ebirah no deja de ser un kaiju menor de la Toho que ya solo volvería a aparecer en Final Wars) y en general se deja ver, pero con unos grandes defectos que no la dejan estar a la altura de las demás.





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!



domingo, 4 de junio de 2017

[FINDE DE CINE] El Club del Suicidio / Ghidorah, el dragón de tres cabezas



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Aquí estamos una vez más, una semana más con nuestra nueva (ya no tan nueva xD) sección Finde de Cine, en la que, como ya sabréis, hablamos un poco de las dos películas japonesas que hemos visto en el fin de semana, comentándolas y recomendándolas (o no) para que os animéis a verlas. 

En este caso hablaremos de la polémica El Club del Suicidio y, continuando nuestro ciclo de kaiju-eiga, llega el turno de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (o dicho de manera simple, la quinta película de la franquicia de Godzilla). 

Comencemos:

El Club del Suicidio


Así pues, hoy tenemos para empezar una película que fue fuertemente polémica en su día, El Club del Suicidio (Jisatsu Circle), dirigida por el no menos controvertido director Sion Sono y estrenada en 2002 en Japón. Hacía un tiempo ya que queríamos ver alguna cosa de este famoso (o infame) enfant terrible del cine japonés contemporáneo, y probablemente esta sea la obra más acertada para comenzar, pues es la que más ha impactado internacionalmente de su filmografía. El único contacto que teníamos con su mundo previamente era la adaptación al manga encargada a Usamaru Furuya, pero que es una adaptación totalmente libre que tan solo conserva la premisa.

<< La cinta se centra en una investigación policial alrededor de un caso de suicidio colectivo en el que 54 colegialas se lanzaron a las vías del metro en Tokio. Este hecho provocará una gran proliferación de suicidios por todo el país. >>

Lo primero que queremos dejar claro es que no podemos dar una opinión completa ya que, según parece, los sucesos de El Club del Suicidio se complementan con su secuela (Noriko's Dinner Table), que parece ser necesaria para comprender plenamente el extraño argumento de la primera. Pero con solo ver esta, sí que nos ha quedado lo suficientemente claro que Sion Sono no tiene fama de polémico por casualidad.

La película cuenta con numerosas escenas sangrientas y exageradas que dejan en shock (a algunos de risa por la exageración, pero creemos que es conveniente intentar ver más allá de la cutrez para encontrarse con la críptica mente del director cara a cara). Sono no se corta lo más mínimo a la hora de mostrar sangre, suicidios, escenas esperpénticas, abusos sexuales... a veces, incluso, con un extraño sentido del humor (o quizá con un tono de sátira y sarcasmo).

Es un buen thriller (aunque la catalgación de esta película es complicada) que sabe crear tensión y atrapar con su caso, pero como hemos dicho, es difícil de comprender, al menos sin ver su secuela, por lo que nuestra opinión no es la mejor posible para decidir si ver o no esta película.

Lo que queda patente tras su visionado, siempre y cuando se pase la mencionada barrera de la exageración, los litros de sangre y la cutrez de los efectos especiales, es que Sion Sono busca hacer una feroz crítica a su sociedad en una suerte de sátira en la que habla de la influenciabilidad de la juventud, el problema endémico que son los suicidios en Japón, la soledad, la psique humana... Realmente el contenido de esta película puede ser analizado a muchos más niveles de lo que parece a simple vista.

Nosotros recomendamos verla y juzgar por uno mismo. Desde luego consigue su cometido: es provocativa, rara, y aseguramos que no dejará a nadie indiferente. Nosotros aún estamos asimilando lo que hemos visto.


Ghidorah, el dragón de tres cabezas


Y en segundo lugar, en nuestro ciclo kaiju-eiga, hoy hablamos de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (San daikaijû: Chikyû saidai no kessen, también conocida en inglés como Ghidorah, the Three-headed Monster). Nuevamente dirigida por Ishiro Honda, padre del género, esta película de 1964 supone la quinta aparición cinematográfica del icónico lagarto radiactivo Godzilla, pero también recupera a Mothra (que protagonizó su propio filme y la cuarta entrega de Godzilla) y a Rodan (presentado también en su propia película individual de 1956). Primera película de la saga con tantos kaiju a la vez, y presentando al legendario Destructor de Civilizaciones, Ghidorah

<< Tras la llegada de un gran meteorito a la Tierra, una princesa de un pequeño reino es poseída por una habitante de Júpiter, que tiene el objetivo de advertir a los humanos de la llegada al planeta de King Ghidorah, el destructor de civilizaciones del espacio, que ya ha acabado con la vida en su planeta. 
Para hacerle frente, el gobierno japonés se pone en contacto con las sacerdotisas de la Isla Infant para solicitar la ayuda de Mothra, que ya les salvó en el pasado de la amenaza de Godzilla. Pero Ghidorah es demasiado poderoso para ella sola, de modo que Mothra convence al mismísimo Godzilla y a Rodan, recién despertado de su letargo por el meteorito, para que la ayuden a derrotar al poderoso monstruo del espacio. >>

Y aquí es donde empieza ya plenamente la burrada que es el universo de kaijus de Toho (porque los "universos cinematográficos" ya existían mucho antes de Marvel), y es que no hay más que pensar en la premisa para saber que estamos ante una película que nos ofrecerá unas buenas dosis de acción de monstruos: un dinosaurio radiactivo, una polilla gigante (si bien Mothra no llega a metamorfosearse en esta película, quedando en estado larvario todo el tiempo) y un pterodáctilo se enfrentan a un dragón espacial de tres cabezas. Ahí es nada.

Lo cierto es que, entre las mejoras en los efectos visuales y la variedad de criaturas que aparecen, esta película se convierte probablemente en la más trepidante de la saga hasta el momento. Ver a Ghidorah por primera vez en pantalla destruyéndolo todo a su paso es impresionante, y aunque ha envejecido por razones obvias, no deja de maravillar ver lo que hacían en esa época con tan solo trajes y marionetas.

En este caso, todo hay que decirlo, la acción propiamente dicha entre los cuatro se ve retrasada hasta los últimos compases de la película, pero se suple con la interesante trama del meteorito, la resurrección de Rodan, el resurgimiento de Godzilla de los mares, la pelea entre ambos antes de la intervención de Mothra, la llegada de Ghidorah... Todo ello consigue que se respire tensión durante todo el metraje, pues es evidente que una fuerte amenaza se cierne sobre la Tierra.

De este modo, estamos ante la primera película en la que Godzilla pasa a ser el defensor de la Tierra, convencido por Mothra, para hacer frente a una amenaza mucho mayor, una característica que acabaría definiendo el género.

Recomendamos también ver previamente la película Rodan, el gran monstruo volador (llamada Los hijos del volcán en España) de 1956 para conocer al pterodáctilo y su historia. Y del mismo modo, no solo es recomendable, sino necesario, ver Mothra vs Godzilla (y por tanto, Mothra de 1961), pues esta película es la que más claramente referencia a su antecesora (tanto por los personajes que repiten como por frases explícitas sobre lo sucedido en ella).

No hay mucho más que decir, salvo que es un gustazo ver a cuatro kaijus en pantalla pelear a la vez. Impresionante.





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!