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lunes, 14 de agosto de 2017

[FINDE DE CINE] Nagasaki, recuerdos de mi hijo / El Retorno de Godzilla



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Una semana más, un Finde de Cine más en el blog. Como ya sabéis, aquí comentamos las películas japonesas que hemos visto durante el fin de semana para recomendarlas (o no) a todo aquel que quiera leernos.

Hoy hablaremos, pues, de los filme Nagasaki, recuerdos de mi hijo, editado en España por Mediatres hace escasas semanas después de haber pasado por algunas salas de cine el pasado mayo, y continuando con nuestro ciclo de kaiju-eiga y tras haber saltado la semana pasada a Shin Godzilla, empezamos la era Heisei del famoso monstruo con El Retorno de Godzilla.

¡Empecemos!


Nagasaki, recuerdos de mi hijo


Este Finde de Cine empieza por todo lo alto, con una película que difícilmente podía ser más prometedora desde el principio. Nagasaki, recuerdo de mi Hijo (Haha to Kuraseba) es una de las más recientes películas del gran Yoji Yamada (Maravillosa Familia de Tokio, Kabei, la longeva saga Tora-san...), considerado el "último de los clásicos" del cine japonés a sus 86 años, estrenada en 2015 en Japón y recientemente estrenada en cines y home video en España. Y no solo eso, sino que Yamada vuelve a confiar en la legendaria y veterana Sayuri Yoshinaga (la única actriz que ha ganado hasta 4 premios de la Academia de Cine Japonesa a lo largo de su carrera) para protagonizar este drama sobre las consecuencias emocionales de la bomba atómica. Junto a ella, un brillante Kazunari Ninomiya y una espléndida Haru Kuroki cierran el plantel principal, en unos roles que les valieron a ambos sendos premios de la Academia Japonesa al Mejor Actor y Mejor Actriz de Reparto respectivamente. ¿Y eso es todo? Pues no, porque además la BSO es obra del compositor nipón Ryuuichi Sakamoto (Feliz Navidad, Mr. Lawrence, El Último Emperador, El Renacido, etc.).

<< Han pasado pocos años del final de la II Guerra Mundial, y Japón aún se recupera de sus heridas. Nobuko, una mujer de mediana edad, está decidida a seguir adelante mientras contempla la tumba de su hijo, muerto en el bombardeo nuclear de Nagasaki como tantos otros. Pero todo cambiará el día en que, al volver del cementerio, encuentra a su hijo Koji esperándola en casa. Como si de un milagro se tratase, el espíritu de Koji volverá a menudo a visitar a su madre para poder recordar juntos a la familia, la guerra, y el pasado. >>

Una vez más, el maestro Yoji Yamada nos ha logrado enamorar con un drama costumbrista a la vieja usanza. Esta película roza la perfección en su género, con un drama intenso a la vez que increíblemente sutil, como solo los japoneses son capaces de hacer. Sin recrearse en la tristeza y la desgracia, Nagasaki: Recuerdos de mi Hijo presenta un drama intimista, delicado y fundamentado en los detalles y en las pequeñas cosas, pero que a su vez se alza como testimonio de todo un pueblo sacudido por la desgracia y el horror que representaron las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.

Y, para empezar, eso es lo que hace de este filme uno muy especial, pues muy pocas veces se han atrevido los artistas japoneses a retratar de forma abierta y directa el tema de los bombardeos atómicos, que son aún hoy, 72 años después, una herida abierta y sangrante. Así, la película de Yamada se suma a clásicos como Lluvia Negra de Shohei Imamura o Rapsodia en Agosto de Akira Kurosawa.

Es esta una de esas películas que te atrapan en su atmósfera, que permiten que el espectador empatice con los personajes, que llore con ellos, y hasta que ría en ocasiones. Pero sobre todo, Yamada sabe cómo crear el drama con sutileza casi mágica, haciendo un ejercicio de delicadeza incluso cuando trata un tema tan escabroso como la bomba de Nagasaki.

La dirección del veterano cineasta es maravillosa, y nos brinda grandes escenas, como el momento de la detonación de la bomba, en la que únicamente vemos luz, calor abrasador y escombros durante escasos segundos, muestra de la increíble sutileza en la que hacemos hincapié.

El reparto, como adelantábamos, es también absolutamente excepcional. La protagonista absoluta de la película es la maravillosa Sayuri Yoshinaga (que ya trabajó con Yamada en otros grandes filmes como Kabei: Nuestra Madre y Ototo), una de las mejores actrices de la historia del cine japonés que, a sus 72 años a fecha de hoy, sigue brindando unas interpretaciones tan impecables como emotivas. Kazunari Ninomiya, por su lado, de cuyas virtudes interpretativas ya hemos hablado antes en el blog, empieza a consagrarse bajo la batuta de Yamada como uno de los mejores actores jóvenes del país, pues este rol le valió el Premio al Mejor Actor de la Academia de Cine Japonés. La química entre ambos actores que interpretan a madre e hijo es palpable fuera de la pantalla.

La joven Haru Kuroki, ganadora del Oso de Plata en Berlín a la Mejor Actriz por su trabajo también con Yamada en La Casa del Tejado Rojo (2014), cierra el plantel principal como la prometida del fallecido Koji.

Maravillosa película, maravilloso drama clasicista japonés al más puro estilo de Yasujiro Ozu, maravillosas interpretaciones y maravillosa BSO. 


El Retorno de Godzilla 


Y como decíamos, hablamos hoy en segundo lugar, continuando con nuestro ciclo de kaiju-eiga, con la primera película de la serie Heisei de Godzilla, decimosexta entrega de la saga en general, El Retorno de Godzilla (Goira, 1984). Tras 9 años de barbecho y en una época en la que las películas de monstruos volvían a ganar popularidad en el mundo entero, la Toho recuperaba a su mítico lagarto radiactivo con dos condiciones: por un lado, Godzilla volvería a ser el monstruo malvado y destructor que era al principio, erigiéndose de nuevo como una metáfora del temor a la guerra nuclear (esta vez en pleno auge armamentístico de la Guerra Fría); por otro, la nueva entrega se plantearía como una secuela directa del filme original de Ishiro Honda de 1954, 30 años después, ignorando las 14 películas intermedias. Así surgía la primera película desde la original que presentaba a Godzilla en solitario y comenzaba una nueva era de la saga, que adoptaría el nombre de la nueva Era Heisei japonesa, que comenzaría en 1989 con el ascenso del actual emperador.

<< Un submarino atómico soviético es destruido por un enemigo desconocido. Los rusos piensan que han sido los americanos y preparan la guerra contra Estados Unidos y los paises de la OTAN. Entonces, un avión de reconocimiento japonés declara que el enemigo fue Godzilla. Las noticias de su regreso hasta ahora ocultadas son hechas públicas. >>

Y comenzamos por fin la era Heisei del lagarto gigante, con un inicio que vuelve a los orígenes de la saga, mostrándonos de nuevo un kaiju-eiga más serio, teniendo como objetivo nuevamente retratar la sociedad y mentalidad de la época en que fue hecho, así como el temor al armamento nuclear tan arraigado en una población que vivía con miedo el desarrollo de la tensión entre EE.UU. y la URSS, alegóricamente encarnado en el monstruoso lagarto.

Esta vez, a diferencia de la película de Honda del 54, no se centra tanto en la gestión política de la crisis, sino que nos traslada a un punto de vista más militar, lo cual no es siempre un acierto, pues aunque la esencia original está ahí, como también vimos recuperada en Shin Godzilla, no resulta tan intensa y satisfactoria como las mencionadas.

No quiere decir ello que sea mala, de hecho es de las mejores películas de la saga en tanto que recupera la seriedad y el retrato sociopolítico que caracterizaron al género, y por supuesto está bien ejecutada. Pero le falta algo que tenía la original, tal vez esa frescura del género, o simplemente no sabe captar tanto interés como esta.

Sea como sea, tenemos un thriller de ciencia ficción bastante interesante y agradable, que funciona más o menos como reboot y secuela del original pero que también es buena opción para empezar con el monstruo japonés.

En cuanto a la criatura, como cabía esperar es mucho más fiera, realista, terrorífica y de movimientos mas fluidos que en la era Showa, y estamos deseando verla en acción en las próximas películas luchando contra nuevos y no tan nuevos kaijus.






Y hasta aquí el Finde de Cine de esta semana. Esperamos que os haya interesado y que os animéis a ver las películas si no las habéis visto, y por supuesto a que compartáis vuestra opinión si sí lo habéis hecho.

¡Hasta la próxima!


domingo, 14 de mayo de 2017

[FINDE DE CINE] Maravillosa Familia de Tokio / Godzilla Contraataca



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Aquí estamos una semana más, continuando con la sección recientemente estrenada Finde de Cine, en la que la semana pasada hablamos de Nuestra Hermana Pequeña y de la primera película de Godzilla.

Como sabéis, en esta sección hablaremos (en los fines de semana que corresponda) de las dos películas japonesas que hayamos visto viernes y sábado, comentándolas un poco para recomendarlas (o quizá no) y dar nuestras impresiones al respecto.

Esta semana, como podéis ver, es el turno de la última película del clásico director Yoji Yamada Maravillosa Familia de Tokio (Kazoku wa Tsurai yo) y de la segunda película de la saga de Godzilla, Godzilla Contraataca. ¡Empecemos!


Maravillosa Familia de Tokio


En primer lugar tenemos Maravillosa Familia de Tokio (Kazoku wa Tsurai yo), película estrenada en 2016 en Japón (y que actualmente acaba de estrenarse en algunos cines españoles, lo cual siempre es una buena noticia) y dirigida por el incombustible Yoji Yamada (Tora-san, Una Familia de Tokio), uno de los grandes nombres del cine japonés, que a sus 85 años sigue ofreciendo al mundo grandes películas. 

<< Todo comienza cuando Tomiko le pide a su marido Shuzo un "regalo" de cumpleaños inesperado: una solicitud de divorcio. A partir de ahí, los problemas se irán desarrollando de forma cada vez mas hilarante, implicando a toda la familia. >>

El veterano Yoji Yamada busca regresar al género de la comedia en sus últimos años, intentando recuperar quizá el espíritu de su gran saga de 48 películas Tora-san (a cuyo título en japonés, Otoko wa Tsurai yo (Qué duro es ser un hombre), hace un guiño en el título original de esta nueva película, Kazoku wa Tsurai yo (Qué duro es ser una familia)). Además, en apenas unos días, se estrena en Japón la segunda entrega de esta nueva y deliciosa saga de comedia familiar.

El director recupera para esta saga al mismo elenco de actores con el que ya triunfó en 2013 con Una Familia de Tokio (Tokyo Kazoku), su remake/homenaje a la legendaria Cuentos de Tokio (Tokyo Monogatari, 1953) de Yasujiro Ozu. La estructura familiar guarda ciertos paralelismos con aquella, y muchos de sus personajes conservan los mismos nombres, como tomando el gran clásico como referente del modelo de familia japonesa para crear una suerte de "sitcom" en forma de largometraje.

La película es muy entretenida y muy ligera de ver, y aseguramos que saca más de una sonrisa y hace imposible no encariñarse con los personajes. Todo ello, además, sin perder el delicioso encanto del costumbrismo totalmente japonés. 


La comedia, puramente familiar, establece una sátira de la familia media japonesa, e incluso podemos leer en ella una especial crítica al papel relegado de la mujer en estas familias tradicionales (cosa que vemos cuando Tomiko explica los motivos por los que quiere el divorcio). De escenas relativamente normales pasa a otras que alcanzan un considerable grado de histrionismo, casi esperpénticas, pero sin llegar a resultar demasiado absurdas. Están perfectamente comedidas para lograr el ritmo óptico en una comedia dramática y arrancar las risas del espectador.

Una joya que mas de uno disfrutará. Absolutamente recomendada para todo amante de la cultura japonesa. Esperemos que la secuela mantenga el nivel y de lugar a muchas más (por cuestiones de esperanza vital no llegará a las 48 entregas de Tora-san, pero no nos importará que dure varios años).

Si tenéis algún cine cerca en la que se proyecte, por favor, no dejéis de ir a verla. Como dice el título, es maravillosa.


Godzilla Contraataca


En segundo lugar y por segunda semana consecutiva, tenemos con nosotros al rey de los monstruos, el gran lagarto radioactivo Godzilla, pues hablaremos de la segunda película de la historia de la saga, Godzilla Contraataca (Gojira no gyakushû), estrenada en 1955 y dirigida por Motoyoshi Oda. Seguimos profundizando en la saga más famosa e icónica de la corriente kaiju-eiga.

<< Godzilla se enfrenta esta vez a un nuevo monstruo, Anguilas, un extraño gigante cuadrúpedo acorazado prehistórico, destruyendo en su lucha, una vez más, las ciudades de Japón. >>
Argumentalmente no tiene mucho más tema que la anterior: un nuevo Godzilla aparece y ataca el país, obligando a los japoneses a defenderse de la criatura.

En cuanto a la película, es algo inferior a la original a nivel argumental, pues esta, aunque no exenta de la dimensión social y burocrática que caracterizaba a la primera, está mucho mas centrada en la acción dejando lo demás un poco mas a parte. Seguramente sería esta la dirección que tomarían a partir de aquí las películas del género, ya que al final lo que el público quería ver eran monstruos rompiéndolo todo.

Eso sí, las escenas de acción resultan mucho más pulidas que en la primera película, y el hecho de que haya dos kaijus en pantalla luchando al mismo tiempo da muchísimo juego a la acción y las batallas.

Un filme clásico y frenético que, aunque no cumpla a la hora de estar al nivel de la anterior, resulta ser una buena película de monstruos gigantes. Le vamos pillando el gusto al kaiju-eiga, la verdad.




Y hasta aquí hemos llegado esta semana. Esperamos que os haya gustado, que veáis las películas (Maravillosa Familia de Tokio en el cine a ser posible, apoyemos la iniciativa) y que compartáis vuestra opinión.

¡Hasta la próxima!