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jueves, 16 de diciembre de 2021

Fallece Hiroshi Hirata, maestro del jidaimono



Un saludo a todos.

Bueno... Parece que este año no nos quiere dejar tregua con las despedidas a grandes maestros del manga. Si hace a penas un par de meses despedíamos a Sanpei Shirato (y poco antes de él, a Takao Saito), hoy conocemos la noticia del fallecimiento de otra leyenda del gekiga: Hiroshi Hirata nos dejó el pasado 11 de diciembre de 2021, a los 84 años de edad, a causa de un paro cardíaco.

Hiroshi Hirata: dibujante, calígrafo y erudito

Nacido el 9 de de 1937 en Tokio, el joven Hiroshi Hirata se interesaría antes por las novelas históricas ilustradas que por el manga en sí, campo en el que debutaría en 1958 con la obra Aizô-Hissatsuken, publicada en forma de kashi-hon (manga de alquiler que proliferaba en aquella época, generalmente dirigido a lectores adultos), por lo que se enmarcaría rápidamente en la naciente corriente del gekiga.

En los años siguientes continuó publicando algunas historias cortas más, especializándose en el género histórico o jidaimono (relatos de época, generalmente ambientados antes y durante la Época Edo). Para ello, Hirata se documentaba profusamente, visitando numerosas bibliotecas y archivos locales, dotando a sus obras de un profundo rigor histórico y convirtiéndose en todo un erudito del estilo de vida del Japón Feudal.

Fue, sin ninguna duda, en el autor más importante del género "de samuráis" de la historia del manga, junto con la dupla Kazuo Koike/Goseki Kojima (con cuyos estilos tenía bastante en común, tanto en la contundencia narrativa como en el fuerte y detallado trazo) y Sanpei Shirato. Ahora, tristemente, todos desaparecidos.

Pero además de por el manga, Hiroshi Hirata destacó por su labor como calígrafo, una dedicación que le consagró inesperadamente cuando, en 1988, diseñó el logo en kanji para la adaptación animada de Akira. Tan satisfecho quedó Katsuhiro Otomo con el diseño que, al retomar la publicación del manga tras el estreno de la película, lo incorporó al mismo. ¿Y quién no reconoce hoy en día, a simple vista, el famosísimo logo de esta obra de culto?

En España hemos tenido la suerte de disfrutar ampliamente de la obra del maestro. Su serie más importante y conocida, Satsuma Gishiden: El Honor del Samurái Legendario fue publicada por Dolmen en 5 tomos. ECC trajo el tomo único Avatares de una Espada Memorable. Partitura para un Castillo Caído, y aún tiene a medio publicar la serie Kuroda y las 36 Estrategias (¿la terminarán algún día? lo dudamos). Pero sobre todo fue Glénat/EDT la editorial que más apostó por el maestro, con los tomos únicos ya descatalogados Relatos Insólitos de Samuráis, Asesino, Héroes Anónimos, La Rebelión del Emblema, La Venganza del Guerrero Repudiado, Orgullo de Samurái, Promesas Rotas y Zatoichi.






Y nosotros nos despedimos aquí, tristes ante la pérdida de un autor al que admirábamos desde hace muchos años, pero felices de que viviera una vida larga y llena de reconocimientos por una obra inigualable e imprescindible para cualquier amante del cómic o de la ficción histórica en general.

Hasta siempre, Hirata-sensei. Gracias.





sábado, 5 de septiembre de 2015

[RESEÑA MANGA] La Venganza del Guerrero Repudiado



Hola a todos, hoy en nuestra reseña hablaremos de una de las más importantes obras de Hiroshi Hirata, el genio y maestro del género jidaimono (de época). Una de las obras mas polémicas de la historia del manga, La venganza del guerrero repudiado (Chidaruma Kenpou).

Hiroshi Hirata, maestro del jidaimono


El autor de la obra que reseñamos en esta ocasión es, como hemos indicado, el gran maestro Hiroshi Hirata, uno de los autores más importantes del género jidaimono, o manga de samuráis, junto con Sanpei Shirato (Kamui-den) y el dúo conformado por Kazuo Koike y Goseki Kojima (El Lobo Solitario y su Cachorro, Hazo el Camino del Asesino, Asa el Ejecutor...).

Nacido en 1937, Hiroshi Hirata debutó profesionalmente en 1958 con Aizo Hissatsu Ken, a pesar de que inicialmente no estaba especialmente interesado en el mundo del manga. Durante sus primeros años, sus obras no recibieron una buena acogida por crítica y público, y no sería hasta los años 60, con el nacimiento del movimiento del gekiga (manga para adultos), cuando Hirata encontraría al fin su hueco en el cómic japonés con sus historias maduras y oscuras y dibujo realista y detallado, convirtiéndose de este modo en uno de los autores más valorados de la revista Garo, pionera de la corriente, y en todo un referente del manga de samuráis.

Además del manga en sí mismo, Hirata destaca por su habilidad como calígrafo al hacer de las onomatopeyas y textos de sus obras un recurso artístico más. Tanto es así que en 1988 se le encargo el diseño del logotipo en japonés para una de las películas más trascendentes de la historia de la animación japonesa, Akira, de Katsuhiro Otomo. Dicho logotipo sería a partir de entonces incorporado por Otomo también al manga, siendo hoy en día perfectamente reconocible por cualquier aficionado incluso sin conocer el idioma.

Ya retirado del mundo del manga hoy en día, entre sus obras más importantes podemos destacar La Venganza del Guerrero Repudiado (Chidamaru Kenpou, 1960), Satsuma Gishiden (1977-1982), Relatos Insólitos de Samuráis (Nihon Seizetsushi, 1980), Promesas Rotas (Retsuganki, 1968), Orgullo de Samurái (Soregashi Kojiki ni Arazu, 1971) o Asesino (Hitokiri, 1969).

¿De qué trata?

En el tomo La venganza del guerrero repudiado editado hace varios años por la ya extinta EDT/Glénat se incluyen dos historias diferentes. 

La primera de ellas, la cual da nombre el tomo, nos cuenta la historia de Gennosuke Inoko, un hombre que entrena en el arte de la espada en un dojo manteniendo en secreto su condición, pues él es en realidad un hinin ("no-humano"), también llamados eta, un miembro de una antigua casta del Japón Feudal que era recluidos en guetos y cosiderada inferior a los humanos.

Gennosuke, al ser traicionado por todos sus compañeros del dojo e incluso por su maestro, decide iniciar una sangrienta venganza que acabará por llevarle por un camino de autodestrucción.

La segunda historia, El castillo del infierno, nos contará la historia del heredero de una noble familia japonesa que se verá obligado a escapar de su castillo cuando este sea atacado por una familia enemiga.

Con toda su familia muerta, la venganza empezará a crecer en su corazón, hasta que un día el destino le llevará a conseguir un puesto oficial en el castillo del señor que le arrebató a toda su familia, de modo que aprovechará estas circunstancias para maquinar una horrible venganza que acabará por destruirle.

Nuestra Opinión

La venganza del guerrero repudiado es un manga de gran valor histórico, pues es una de las pocas obras que habla de la casta hinin, lo cual hizo que fuera prohibido cuando se publicó en la década de los 60, debido a las presiones de las asociaciones de descendientes de hinin, que se sentían ofendidos por la crudeza con la que Hirata retrata la cruel situación en que vivían los miembros de esta "no-casta". Así, la obra no pudo disfrutarse hasta hace apenas unos años, cuatro décadas después de su publicación, y siempre manteniendo una censura de los textos que hablan de la discriminada casta.

También presenta una lección a extraer, y es que, según Hirata nos quiere mostrar, la venganza acaba por destruirte por dentro.

Es interesante además el estilo de dibujo, más simplificado en la primera historia, dando un toque de grabados de época medieval japonesa que encaja perfectamente con la temática, y algo más detallado en la segunda historia, visualmente espectacular, expresivo, y perfecto para mostrar las violentas escenas que dibuja Hirata. El estilo habitual del autor, manifestado en El castillo del infierno, puede evocar a los lectores habituales del jidaimono manga a otro de sus grandes iconos, el dibujante Goseki Kojima (creador junto a Kazuo Koike de clásicos como El Lobo Solitario y su Cachorro o Asa el Ejecutor).

También muestra con gran exactitud las guerras de la época, las organización en los castillos, el entrenamiento en los dojos... ilustrando a la perfección el pasado feudal de Japón.

Una obra violenta, polémica, históricamente valiosa, con un dibujo perfecto, un mensaje a extraer y una gran exactitud histórica.

Una de las mejores obras de un genio.


Nota Final: 9,5 [ - Magistral - ]