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martes, 8 de agosto de 2017

[ESPECIAL CINE] Gigan, Megalon y Mechagodzilla: El final de la Era Showa de Godzilla



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Hoy os traemos una cosa un poquito diferente a lo habitual, como podéis ver. Los lectores habituales sabréis ya que hace unos meses que iniciamos un ciclo personal de Godzilla, empezando a ver todas las películas de la saga (que, para quien no lo sepa, son 29 hasta la fecha, sin contar las dos americanas) del legendario kaiju. Sabéis también que las comentamos un poco cada semana en nuestra sección Finde de Cine

El cine kaiju-eiga japonés suele dividirse en, hasta ahora, 3 "eras", "épocas" o "series" diferenciadas, que se separan de forma natural cuando se produce un vacío de varios años sin producir ninguna nueva entrega de una saga. Así, Godzilla comprende 3 eras diferenciadas: la Showa (15 primeras películas, entre 1954 y 1975), la Heisei (películas de la 16 a la 21, entre 1985 y 1995) y la Millennium (de la 21 a la 28, entre 1999 y 2004), a la que aparentemente se sumará una cuarta era aún sin nombre (probablemente tomará el nombre de la próxima era de Japón cuando el príncipe Naruhito ascienda al trono en 2019) iniciada el año pasado por Shin Godzilla, 12 años después de la última entrega de Millennium.

Aclarado esto, lo que hemos decidido hacer esta última semana es un pequeño maratón con las 4 últimas entregas de la saga Showa, para finalizarla rápidamente (antes de que los viajes nos interrumpan el ciclo) y hablar de ellas en un solo artículo. Estas películas son Godzilla vs Gigan, Godzilla vs Megalon, Godzilla vs Mechagodzilla y El Terror de Mechagodzilla.

Por otro lado, conocíamos anoche el fallecimiento de Haruo Nakajima, actor que encarnó al famoso lagarto (así como a la mayoría de kaijus de Toho) durante 18 años, en las 12 primeras películas de la saga. Sirva así este especial también como homenaje a la carrera de este legendario actor, cuya última vez llevando el pesado traje fue precisamente con la primera de las películas de las que hablaremos.


Godzilla VS Gigan 


Así pues, empezamos con la decimosegunda película de la saga, Godzilla vs Gigan (Chikyū Kogeki Meirei Gojira tai Gaigan), estrenada en Japón en 1972 bajo la dirección de Jun Fukuda, responsable de entregas anteriores como Los Monstruos del Mar y El Hijo de Godzilla, que volvía a partir de esta entrega a la franquicia para tomar las riendas durante los últimos años de esta primera etapa. Vuelven en este filme los enfrentamientos entre varios kaijus, en este caso 4 divididos en dos bandos: Godzilla y Anguirus contra Gigan y King Ghidorah.

<< Unos alienígenas de un planeta agonizante intenta colonizar la Tierra y destruir todas sus ciudades para hacerla más "pacífica". Habitan los cuerpos de seres humanos recién muertos para asemejarse a ellos, y trabajan como personal del parque temático japonés World Children's Land. Su plan es utilizar a los kaijus espaciales King Ghidorah y Gigan para destruir la civilización. Godzilla y Anguirus se alzarán una vez más como defensores de la humanidad enfrentándose a ellos para detenerlos. >>

Curiosamente, esta entrega pasa por ser una película algo más cómica y bastante más "cruenta" al mismo tiempo. Y es que encontramos ese toque humorístico en la relación amistosa de Godzilla y Anguirus, cuya conversación podemos incluso comprender gracias a los bocadillos de texto que aparecen en pantalla en cierta escena, como si de un cómic se tratara. Por otra parte, el enfrentamiento final contra Gigan y King Ghidorah se salda con mucha más agresividad y heridas sangrientas, una faceta que aún no habíamos visto en ninguna de las anteriores películas de la era Showa de la saga.


La batalla contra Gigan es, en general, una de las más duras que podemos ver en la serie de películas, pues se trata de un enfrentamiento entre Godzilla, ayudado por el maltratado Anguirus, contra dos de sus enemigos más poderosos hasta la fecha, llegados del espacio: su archienemigo King Ghidorah y el recién aparecido Gigan, que no está muy por debajo del célebre destructor de civilizaciones. De hecho, como comentábamos, Gigan será el primer kaiju que consiga penetrar la dura piel de Godzilla y hacerle sangrar. No es poca cosa.


A nivel técnico, a pesar de reciclar alguna que otra secuencia de destrucción de Ghidorah sacada de Ghidora, el dragón de tres cabezas, cumple bastante bien y las batallas resultan fluidas y realistas. No solo tiene algunas de las escenas de acción más intensas de la saga, sino que además es una de las películas con mayor cantidad de tiempo de kaijus en pantalla hasta ahora.



Godzilla VS Megalon 


Seguimos con Godzilla vs Megalon, estrenada originalmente en 1973 en Japón. Nuevamente bajo la dirección de Jun Fukuda y recuperando un poco del tono infantil de algunas entregas anteriores. Godzilla hacía frente por primera vez al escarabajo gigante Megalon, acompañado de nuevo por Gigan. Esta vez, el lagarto radiactivo recibirá ayuda del robot Jet Jaguar, en un claro intento por parte de la Toho de reproducir en la gran pantalla el éxito de la entonces ya famosa saga televisiva Ultraman.

<< Tras una serie de terremotos, el reino submarino de Seatopia envía a Megalon, un escarabajo gigante, y a Gigan para destruir el mundo de la superficie. En un intento por detenerlos, el inventor Goro recupera a Jet Jaguar, un robot con pensamiento independiente que había sido robado, y lo manda para que traiga a Godzilla y que éste participe en la lucha. >>

Como decíamos, veremos de nuevo a Godzilla enfrentarse a su enemigo anterior, Gigan, pero esta vez cediéndole el protagonismo a un nuevo kaiju insectoide, Megalon, un ciervo volante gigante que da nombre a la película. Aunque, curiosamente, quien acabaría dándole fama a esta entrega sería más bien el robot súper héroe Jet Jaguar (quien no volvería a aparecer nunca más en la franquicia a pesar de todo).

Esta película cuenta con un estilo marcadamente más infantil a la anterior, aunque no tanto como el ya visto en alguna de las anteriores películas del monstruo, que se materializa especialmente en el protagonismo del niño humano en el argumento y la propia aparición de Jet Jaguar: un robot diseñado por un niño (ganador del concurso organizado por Toho para ese propósito), con obvias influencias de Ultraman y Mazinger Z en su diseño y forma de combate.

La cinta en conjunto resulta bastante inferior en calidad y entretenimiento general, pues no ofrece nada que no hayan ofrecido de mejor forma entregas anteriores del kaiju. Los combates son más repetitivos por el mucho más evidente uso de escenas recicladas, la mayoría sacadas de la lucha contra Gigan de la anterior película. Además, la trama se desarrolla con bastante más torpeza y no consigue mantener mucho el interés del espectador.

En general es una de las películas más flojas de la franquicia, pero no deja de ser entretenida en ocasiones. Lo más destacable es la presencia de Jet Jaguar, que da un aire ligeramente más fresco a la saga de Godzilla, aunque no al género, pues no deja de ser un "Ultraman de marca blanca". 



Godzilla VS Mechagodzilla 


La decimocuarta entrega de la longeva franquicia supondría un punto de inflexión importante, pues significó la introducción del kaiju mecánico más importante del género, la máquina creada para hacer frente al lagarto gigante con sus propias armas: Mechagodzilla. Godzilla vs Mechagodzilla se estrenaría en 1974 y sería la última intervención del director Jun Fukuda en la saga. Además del mecha-kaiju, la película introdujo también al kaiju menor King Caesar, que no regresaría hasta Final Wars (2004).

<< Una profecía ancestral de Okinawa predice que un monstruo aparecerá a destruir el mundo pero será detenido por dos criaturas colosales. El hallazgo de una estatua en las cavernas de Okinawa indican que se trata de la llave para llamar a King Caesar, el guardián de la zona, y el único que puede detener la oleada de destrucción provocada por el recientemente aparecido Godzilla. Las señales de la profecía parecen cumplirse, pero un grupo de científicos comienza a descubrir pistas que indican que nada es lo que parece. Y ello se confirma cuando el verdadero Godzilla aparece en escena, desintegrando el camuflaje de la criatura que destruye las ciudades, y revelando ser un sosías robótico. Es MechaGodzilla, un ser cibernético construido por la raza alienígena del tercer planeta del Agujero Negro, que ha llegado a la Tierra con pretensiones de invadirla. >>


Nos vamos acercando al final de una era con esta entrega, en la que volvemos a asistir a un ataque de alienígenas a la Tierra, quienes se valdrán en esta ocasión, no de una criatura extraterrestre o del control de un kaiju de nuestro planeta, sino que emularán al rey de los monstruos con una versión mecánica del mismo.

Evidentemente, Mechagodzilla no puede tener precisamente demasiado carisma que se diga, pues no deja de ser una versión robótica del inigualable Godzilla. Eso, quizá, resta algo de interés a los enfrentamientos y a la propia amenaza que supone, pero no quita que sus escenas de acción sean impresionantes.

Además contamos con la presencia de King Caesar, un kaiju ancestral basado en los Shisa (seres mitológicos okinawenses mezcla de león y perro) que ayudará al lagarto radiactivo en su lucha contra su homólogo mecánico.

De nuevo estamos ante una cinta algo floja en comparación con las grandes entregas de la saga, pero cuenta con batallas mucho más que decentes, buenos modelos y suficientes dosis de entretenimiento. En general, Godzilla vs Mechagodzilla está bastante lejos del bajo nivel que alcanzó la anterior película.

Destaca especialmente por su extraña combinación de folklore tradicional con ciencia ficción, algo curioso que no suele verse y que al menos le da un toque interesante a la película.



El Terror de Mechagodzilla 


Y así llegamos finalmente a la película que marcó un antes y un después en el cine kaiju-eiga en general: la exitosa franquicia del lagarto radiactivo Godzilla, iniciada 21 años atrás, en decadencia desde hacía varias entregas, estrenaba en 1975 su decimoquinta película. Ello no supondría ninguna novedad de no ser porque la Toho decidiría finalmente dejar descansar a su millonaria franquicia, que no volvería a recibir ninguna película nueva hasta 9 años después, marcando así el final de la que ahora conocemos como Era o Serie Showa. El Terror de Mechagodzilla (Mekagojira No Gyakushu) suponía también el regreso y despedida definitiva del padre del género, el director Ishiro Honda, ahora ya más descansado después de su hastiado trabajo en All Monsters Attack.

<< Tras la misteriosa destrucción de un submarino, unos investigadores de Interpol comienzan a buscar al desaparecido profesor Mafune, que 15 años atrás había declarado el hallazgo bajo el mar del monstruo Titanosaurio. Ahora trabaja para los alienígenas del tercer planeta del agujero negro, cuya ambición es conquistar el mundo con su ayuda y la de un Mechagodzilla reconstruido. >>


Y ahora sí, llegamos al final. El Terror de Mechagodzilla se presenta como la última entrega de la serie Showa de Godzilla, que además resulta ser un cierre muy interesante, teniendo en cuenta que fue el gran Ishiro Honda, padre de Godzilla (y del kaiju-eiga en general), quien regresó por última vez a la franquicia para dirigir la cinta.

Situada justo después del final de Godzilla vs Mechagodzilla, esta película vuelve un poco a sus orígenes y deja los enfrentamientos entre kaijus en un papel más secundario, centrando casi toda la acción al final, y tomándose más tiempo para desarrollar el conflicto humano y el misterio detrás de la película.

No queremos decir tampoco que esta sea una de las mejores películas de la saga. De hecho, tal vez incluso sea una de las más flojas dirigidas por Ishiro Honda (aunque dista mucho del desastre que fue All Monsters Attack), el cual, a pesar del descanso que había tomado, seguía dando señales de cansancio en la dirección de esta cinta. Pero tras unas películas anteriores con varios altibajos de calidad, Honda pudo ofrecer un buen cierre para una franquicia que no renacería hasta una década después.

En cuanto a los kaijus, tenemos, como no podría ser de otra forma, a Godzilla, a su "gemelo" de metal Mechagodzilla, y un nuevo kaiju marino que da bastante juego y cuyo diseño resulta bastante refrescante en relación a lo habitual, Titanosaurio.

Las batallas, aunque relegadas a un segundo plano, cumplen bastante bien, y aunque la saga ya se notaba algo quemada a estas alturas, nos deja un buen sabor de boca como final de una gran era.






Y hasta aquí hemos llegado hoy con nuestro "especial fin de Showa" de Godzilla. Esperamos que os haya gustado, y no os preocupéis, porque el ciclo kaiju-eiga sigue vigente en nuestros Finde de Cine, que aún quedan muchas películas del lagarto radiactivo por comentar por aquí.

Y nuevamente, recordamos que queremos presentar este especial también como un obituario particular en memoria del fallecido Haruo Nakajima. Que el Rey de los Monstruos descanse en paz.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 26 de julio de 2017

[FINDE DE CINE] Seven Days / All Monsters Attack



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Bienvenidos una semana más a nuestra sección Finde de Cine (aunque la pasada no pudimos hacer ninguno, pero qué se le va a hacer). Como sabéis, comentamos aquí de forma más o menos breve las películas japonesas que hemos visto durante el fin de semana a modo de mini reseña y para recomendarlas a cualquiera que nos quiera leer durante unos minutos. 

Así pues, esta semana vamos a tratar en realidad tres películas, pues una de ellas es una bilogía, o más bien una película de dos horas y media dividida en dos para su lanzamiento. Se trata de la adaptación del BL Seven Days y, en nuestra línea de kaiju-eiga, la décima película de Godzilla, titulada All Monsters Attack.

¡Comencemos!

Seven Days


De modo que empezamos con Seven Days, la adaptación del famoso manga BL del mismo título de Venio Tachibana y Rihito Takarai (publicado en España por Tomodomo Ediciones) en forma de dos películas de escasa duración (65 y 80 minutos, respectivamente). Subtituladas Monday-Thursday y Friday-Sunday, al igual que los dos tomos que componen el manga, ambas películas fueron estrenadas en Japón en verano de 2015. Y, como nosotros hicimos, pueden ser vistas una justo después de la otra como si fueran un solo filme de dos horas y media. De hecho, es la opción más recomendable, pues están rodadas como si lo fueran y la historia tiene una total continuidad (como sugiere el título).

<< Tôji Seryô es un popular alumno de primero conocido en el instituto por salir cada semana con una chica distinta. Acepta sin reservas a la primera que se lo pide los lunes, pero al llegar el domingo siempre decide cortar alegando que no ha conseguido enamorarse.  
Yuzuru Shino es un guapísimo alumno de tercero que está cansado de que las chicas le declaren su amor pero quieran alejarse de él en cuanto empiezan a conocerlo de verdad.
Aquel lunes, cuando llegó al instituto, la primera persona a la que Seryô se encontró fue a Yuzuru, quien, medio en broma, le pidió que saliera con él esa semana. Pero su relación fue tomando un cariz muy distinto conforme transcurrían aquellos siete días. >>

Como se puede apreciar tanto por su sinopsis como por su estética, esta historia es un romance homosexual bonito y sencillo, en la línea más pura del manga BL al uso. Por supuesto, no es nada explícito (es decir, no es una mera exhibición de fanservice para fujoshis), y es de lo más inocente. A lo largo de toda la historia se nos muestra una relación entre dos chicos que, como ya nos indica la sinopsis, empieza como una simple broma por parte de uno de ellos, pero que tiene resultados inesperados que les cambiarán la vida.

El punto más fuerte de las películas es presenciar el acercamiento y progresivo enamoramiento de ambos personajes, que en apenas una semana convierten aquella "broma" en una relación muy especial a lo que ya no querrá renunciar ninguno de los dos al llegar el domingo. El hecho de que la historia se subdivida en los siete días de la semana dota a la obra de dinamismo y de verosimilitud, pues permite un desarrollo natural de los sentimientos de Seryo y Yuzuru.

Las interpretaciones de los actores protagonistas (Tomoki Hirose y James Takeshi Yamada), sin ser ningún prodigio de las artes escénicas, son considerablemente buenas. Dotan a la historia de intensidad y de los sentimientos de los personajes, y la química entre ambos es muy palpable, lo cual es muy importante en toda película romántica.

Como adaptación del manga resulta verdaderamente impecable, pues recoge escena por escena todo lo que sucede en la obra original, con planos que tratan de emular al detalle la disposición de las viñetas y con los mismos diálogos.

En resumidas cuentas, no es que se trate de ninguna obra maestra trascendente del género, pero no deja de ser un muy destacable representante del género BL. Es precioso ver cómo ambos se van enamorando, además de la naturalidad con la que ocurre, sin necesitar ningún tipo de referencia a su sexualidad: no se menciona si eran homosexuales o no en ningún momento, simplemente son dos personas que se enamoran la una de la otra.

Muy recomendable.


All Monsters Attack 


Y para finalizar, seguimos con nuestro ya institucionalizado ciclo de kaiju-eiga para abordar la que fuera la décima entrega de la saga de Godzilla, conocida en Occidente como All Monsters Attack (Gojira, Minira, Gabara: Oru kaijû daishingeki), estrenada en 1969 en Japón. Penúltima película del personaje dirigida por su creador, Ishiro Honda, e inicio de la decadencia (en calidad y éxito) del género kaiju de la llamada época Showa. Después de un apoteósico crossover de todas las criaturas de Honda en Destroy All Monsters, All Monsters Attack volvió a la fórmula de El Hijo de Godzilla y potenció su dimensión más infantil, probablemente tratando de emular el éxito de la saga de Gamera de Daiei.

<< La película se centra en Ichiro, un niño que movido por su soledad, empieza a soñar que viaja a la Isla de los Monstruos, donde habitan Godzilla y su hijo, Minilla, quienes son atacados por el terrible monstruo Gabara.. >>

De nuevo nos encontramos ante una de las más flojas entregas de Godzilla, y con diferencia, claro síntoma de esa incipiente decadencia de la que hablábamos más arriba. No obstante, en este caso existía un motivo que justificaba la escasa calidad del filme, o quizá dos. Por un lado, Eiji Tsuburaya, legendario director de efectos especiales de la saga, falleció al poco tiempo de empezar el rodaje. Este golpe, unido a los recortes presupuestarios de la Toho para la producción, llevaron a un ya hastiado Ishiro Honda a afrontar la finalización del filme con desgana y sin el antiguo ánimo.

Y es que la película, aunque no sea exactamente "mala" como tal dentro del género kaiju-eiga, sí que adolece de graves defectos y de una inmensa falta de la magia y cariño de que hacían gala las anteriores. De nuevo es una entrega más infantil, centrada en un niño como protagonista y tomando esta vez a Godzilla y su hijo como un sueño del mismo. Pero no es ese el problema principal, sino, como decíamos, la notoria desmotivación de Honda a todos los niveles.

Debido a la muerte de Tsuburaya y el bajo presupuesto, la película quedó en esta ocasión sensiblemente más corta que las anteriores (apenas pasa unos minutos de la hora de duración), además de reciclar abundantísimas escenas de películas como El Hijo de Godzilla, Los monstruos del mar y Destroy all monsters. ¿Se nota? Lo cierto es que sí, bastante, y queda algo descarado. Especialmente en caso de que hayas visto recientemente las películas de las que saca los trozos de metraje. Pero hay que reconocer que al menos les sirvió para salir del paso y traernos una entrega mas del kaiju en unas circunstancias que no eran las idóneas para el equipo.




Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!


jueves, 13 de julio de 2017

[FINDE DE CINE] Platinum Data / Destroy All Monsters



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Interrumpimos momentáneamente las Primeras Impresiones de los estrenos de la temporada de verano (primera y segunda parte aquí) para continuar con nuestra sección semanal Finde de Cine. Y aunque esta semana llegue unos días tarde, llega igualmente.

En este caso hablaremos de las películas Platinum Data (o Platina Data, con pronunciación más a lo japo) y, siguiendo con Godzilla, Destroy All Monsters. ¡Vamos allá!


Platinum Data


Pues la primera película que comentaremos hoy será Platinum Data (también conocida como Platina Data), un reciente filme japonés de 2013 dirigido por el entonces aún desconocido Keishi Otomo, quien ha alcanzado ahora la fama como director de la trilogía de imagen real basada en el manga Rurouni Kenshin, la adaptación de Museum y la aún no estrenada bilogía basada en 3-Gatsu no Lion. Después de ver el fantástico trabajo que hizo Otomo con Kenshin, cualquier cosa suya la recibimos con los brazos abiertos. Pero como si eso no fuera suficiente, nos encontramos en Platinum Data con un elenco encabezado por Kazunari Ninomiya (Cartas desde Iwojima, Gantz, Nagasaki, recuerdos de mi hijo, etc.), uno de los más talentosos actores japoneses jóvenes de la actualidad, y Etsushi Toyokawa (Otcho en la trilogía de 20th Century Boys, Boiling Point, etc.). Y todo ello para presentar un thriller de ciencia ficción distópica, ¿qué más podíamos pedir?

<< Ambientada en 2017, el gobierno japonés intenta controlar en secreto el ADN de sus habitantes creando una base de datos especial, Platinum Data. Kagura es un importante científico que trabaja en ese campo de la Agencia Nacional de Policía. Cuando el inventor del sistema de análisis de ADN es asesinado misteriosamente, Kagura se encuentra en la escena del crimen, por lo que se convierte en el principal sospechoso y fugitivo. El veterano detective Asama Reiji comienza la persecución. >>

Queda ya claro con la sinopsis que estamos ante un thriller al más puro estilo, pero con ambientación de ciencia ficción en un futuro muy próximo (recordemos que la película es de 2013) y un claro componente distópico (control de la población y de la criminalidad a través de un sistema científico avanzado). Y como tal, cumple considerablemente bien, sobre todo a la hora de mantener enganchado al espectador con su potente inicio y frenético desarrollo. Y es que, aunque no sea la mayor obra maestra del género, sí es un muy digno thriller.

Su trama se torna más compleja conforme se va descubriendo el pastel, especialmente en lo referente al protagonista, por lo que requerirá un mínimo de atención por parte del espectador. No obstante, eso no significa que sea críptica ni complicada de entender.

En cuanto a las cuestiones técnicas, Platinum Data da buena cuenta de la habilidad de Otomo como director, mantiene muy buen ritmo y presenta buenas escenas de acción y persecución, sin tener nada que envidiar a thriller policíacos de ciencia ficción hollywoodienses como Minority Report. La fotografía, que destaca por la predominancia de los tonos azules y plateados, dota a la película de un ambiente muy adecuado a su género distópico.

Respecto a las interpretaciones, es innegable que Kazunari Ninomiya se come la pantalla en todo momento. El joven actor (especialmente conocido en Occidente por su papel en la película de Clint Eastwood Cartas desde Iwojima; y ganador de múltiples premios, entre los que destaca el premio al Mejor Actor de la Academia Japonesa por Nagasaki, recuerdos de mi hijo) demuestra en esta película, y no por primera vez, sus grandes dotes interpretativas. Con un personaje bastante complejo debido a su (esto es un poco spoiler) trastorno de identidad disociativo, Ninomiya se enfrenta a un reto del que sale muy airoso. Etsushi Toyokawa, en su papel de clásico detective de la antigua escuela, si bien se ve eclipsado por Ninomiya, no deja de cumplir también muy sobradamente con su papel.

Muy recomendada para todos aquellos a los que les guste el thriller de ciencia ficción y quieran ver una película que les mantenga pegados a la pantalla. Ahora tenemos aún más ganas de ver Museum y 3-gatsu no Lion: Keishi Otomo sabe lo que se hace.


Destroy all Monsters 


Y en segundo lugar, nuestro ya clásico ciclo de kaiju-eiga nos lleva hasta la novena entrega de la saga de Godzilla, que además supone el regreso de su creador Ishiro Honda a la saga como director. Destroy All Monsters (Kaijû Sôshingeki, titulada en España Invasión Extraterrestre), estrenada en 1968, marca también el primer gran crossover de kaijus de Toho. Si hasta ahora el máximo había sido el caso de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (con la aparición de Godzilla, Rodan, Mothra y Ghidorah), Honda fue mucho más allá en esta película, pues además de los mencionados, contamos con la presencia de Anguirus (Godzilla Contraataca), Gorosaurius (King Kong Escapa), Minilla y la araña gigante Kumonga (El Hijo de Godzilla), Manda (Atragon), Baragon (Frankenstein conquista el mundo) y Varan (Varan). Sí, ni más ni menos que 11 kaijus diferentes a la vez en pantalla. ¡Casi nada!

<< En 1999, la ONU ha reunido a todos los kaijus de la Tierra en una zona de la isla de Ogasawara denominada Monsterland, con el objetivo de estudiarlos a fondo, controlándolos mediante un complejo campo electromagnético. Sin embargo los kilaaks, una raza extraterrestre, pretende esclavizar el planeta y boicotea los sistemas de comunicación de la isla y controla mentalmente a los monstruos, que se lanzan a una frenética carrera de destrucción por todo el mundo. >>

Y después de un par de cintas algo más flojas de la saga, gracias al regreso del gran Ishiro Honda nos encontramos con esta bestialidad (nunca mejor dicho). Un total de 11 kaijus distintos en una sola película, luchando entre ellos o "colaborando" para destruir las grandes ciudades del planeta.

Argumentalmente, como es lógico, tampoco difiere demasiado de algunas de las entregas anteriores, especialmente de Los Monstruos Invaden la Tierra (en la que ya veíamos a varios kaijus y extraterrestres atacando la Tierra), pero es que Honda sabía muy bien cómo hacer una buena película de monstruos, entretenida y espectacular incluso con pocos medios.

Por otro lado, el mayor atractivo reside precisamente en la abundancia de kaijus. Es sencillamente impresionante. Especialmente la paliza final que le dan todos juntos a King Ghidorah, que pone el broche de oro al filme. No por nada esta película quedó como una de las mejores de la franquicia, y en cierto modo marcó el punto álgido de la Era Showa de Godzilla, que en los años siguientes empezaría a perder fuelle.




Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!

domingo, 11 de junio de 2017

[FINDE DE CINE] El Mundo de Kanako / Los monstruos invaden la Tierra (Kaiju Daisensou)



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Una semana más que se acaba, y una semana más estamos nosotros aquí con nuestra sección Finde de Cine. Y como ya sabréis los lectores habituales, en esta sección comentamos brevemente, a modo de mini reseña, las dos películas japonesas que hemos visto viernes y sábado respectivamente. 

Hoy toca hablar de El Mundo de Kanako, thriller de Tetsuya Nakashima (Confessions, Conociendo a Matsuko, Kamikaze Girls), y, cómo no podía ser de otro modo, continuamos nuestro ciclo de kaiju-eiga con la sexta película de la saga de Godzilla, titulada en España Los monstruos invaden la Tierra.

¡Comencemos!


El Mundo de Kanako


De modo que hoy empezamos con El Mundo de Kanako (Kawaki), película estrenada en Japón en 2014 y dirigida por Tetsuya Nakashima, director con fama creciente en en los últimos lustros gracias a películas como la ya reseñada Confessions, Kamikaze Girls o Conociendo a Matsuko. Thriller psicológico con tintes similares a la fantástica Confessions, aunque sin llegar a sus mismas cotas de calidad ni de fama. 

<< El argumento se centra en un ex policía alcohólico y algo irascible que emprende una búsqueda para encontrar a su desaparecida hija. Cuanto más se adentre en este misterio, más descubrirá sobre las sórdidas circunstancias que rodean la vida y desaparición de su hija. >>

Como decíamos, El Mundo de Kanako se encuentra en la misma línea que Confessions en más de un aspecto: narrativa y temática, fundamentalmente.

La narrativa, muy propia del directos por lo que hemos podido ver, se caracteriza en esta película por el uso de distintos "trucos" como cortinillas de sangre, el uso de la música en ciertas escenas de forma bastante peculiar (algo que ya veíamos en el otro filme), e incluso abrir la película con un opening estilo serie policíaca de los noventa. Hay cosas que chocan un poco en la película pero lejos de resultar anticlimáticas, le dan un toque personal a la cinta. Si bien es cierto que la narrativa y su ritmo no alcanzan la maestría de Confessions, sí que se luce bastante y consigue construir un thriller notablemente intrincado que mantiene en vilo al espectador hasta el final.

La temática es sórdida, y esto se incrementa según nos acercamos a la resolución del misterio y conforme vamos conociendo los entresijos de la vida de la joven Kanako. La trama se desarrolla alrededor de la droga y la prostitución, lo cual puede resultar estremecedor en más de una ocasión, pues la película muestra escenas bastante fuertes al espectador sin ningún tipo de pudor.  Además, el temperamental protagonista nos brindará más de una escena violenta en el proceso de búsqueda de su hija, a veces comportándose más como un ex-yakuza que como un ex-policía.

En conjunto tenemos un buen thriller, oscuro, sórdido, y cautivador, que sume al espectador en la espiral de degeneración que es ese "mundo de Kanako": cuanto más sabes sobre ella, más te escandalizas; y cuanto más te escandalizas, más quieres saber. Mantiene en tensión durante las casi 2 horas que dura.

No es ninguna obra maestra, pero sí que estamos ante una muy buena película. Recomendable, eso sí, si tienes un estómago fuerte.


Los monstruos invaden la Tierra (Kaiju Daisensou)


Y como ya adelantábamos, seguimos nuestro particular maratón semanal de kaiju-eiga, viendo esta vez la sexta película dela franquicia del lagarto radiactivo gigante Godzilla. Los Monstruos Invaden la Tierra (Kaiju Daisensou, también conocida por su título inglés Invasion of Astro-Monster) fue dirigida, una vez más, por el padre del género Ishiro Honda, y vuelve a presentar un ya habitual crossover de monstruos del universo de kaijus de Toho. En esta ocasión, serán nuevamente Godzilla y Rodan los que hagan frente a King Ghidorah, como ya harían junto con Mothra en la entrega anterior.

<< En esta película, una raza alienígena del recién descubierto Planeta X pedirá ayuda a la humanidad para detener al Monstruo Cero, una amenaza que asola su mundo que resulta ser el propio King Ghidorah. Para ello requieren la ayuda de Godzilla y Rodan, que ya le derrotaron anteriormente. Lo que no saben los humanos es que esta raza oculta más intenciones de las que parece a simple vista. >>

Bueno, como ya es costumbre, estamos ante un encuentro entre Godzilla y "más monstruos", los cuales en esta película serán el pterodáctilo Rodan y, una vez más, el destructor del espacio King Ghidorah. Mismo "elenco" que en la anterior, solo que sin la aparición de nuestra querida deidad-polilla Mothra.

Visualmente hace gala del más "hortera" retrofuturismo cincuentero (aunque sea del 65), especialmente visible en la estética de los aliens y de los cohetes espaciales. Pero entendednos: no lo decimos en un sentido negativo. Es hortera, pero tiene un encanto único que solo puede verse en este tipo de filmes. Su estética es bastante interesante si la ves con los ojos adecuados y sin caer en el presentismo.

Las batallas son algo más abundantes que en otras películas, y aunque Godzilla y Rodan no han cambiado mucho con respecto a la anterior, sí que se aprecia que King Ghidorah está más trabajado, con movimiento más fluido y menos caótico que en la anterior (en la que las cabezas parecían ir cada una por su lado), lo cual siempre es de agradecer.

Sin embargo, creemos que el mayor defecto de esta película es su falta de originalidad. No difiere demasiado de la película inmediatamente anterior (amenaza del mismo kaiju, defensa a cargo de los mismos kaijus aunque sin Mothra), y eso la hace un pelín repetitiva, aunque totalmente disfrutable para los fans de este género genuinamente japonés. A nosotros desde luego nos ha gustado bastante.

Muy entretenida y con encanto clásico. Como siempre, Godzilla no decepciona.





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!



domingo, 4 de junio de 2017

[FINDE DE CINE] El Club del Suicidio / Ghidorah, el dragón de tres cabezas



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Aquí estamos una vez más, una semana más con nuestra nueva (ya no tan nueva xD) sección Finde de Cine, en la que, como ya sabréis, hablamos un poco de las dos películas japonesas que hemos visto en el fin de semana, comentándolas y recomendándolas (o no) para que os animéis a verlas. 

En este caso hablaremos de la polémica El Club del Suicidio y, continuando nuestro ciclo de kaiju-eiga, llega el turno de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (o dicho de manera simple, la quinta película de la franquicia de Godzilla). 

Comencemos:

El Club del Suicidio


Así pues, hoy tenemos para empezar una película que fue fuertemente polémica en su día, El Club del Suicidio (Jisatsu Circle), dirigida por el no menos controvertido director Sion Sono y estrenada en 2002 en Japón. Hacía un tiempo ya que queríamos ver alguna cosa de este famoso (o infame) enfant terrible del cine japonés contemporáneo, y probablemente esta sea la obra más acertada para comenzar, pues es la que más ha impactado internacionalmente de su filmografía. El único contacto que teníamos con su mundo previamente era la adaptación al manga encargada a Usamaru Furuya, pero que es una adaptación totalmente libre que tan solo conserva la premisa.

<< La cinta se centra en una investigación policial alrededor de un caso de suicidio colectivo en el que 54 colegialas se lanzaron a las vías del metro en Tokio. Este hecho provocará una gran proliferación de suicidios por todo el país. >>

Lo primero que queremos dejar claro es que no podemos dar una opinión completa ya que, según parece, los sucesos de El Club del Suicidio se complementan con su secuela (Noriko's Dinner Table), que parece ser necesaria para comprender plenamente el extraño argumento de la primera. Pero con solo ver esta, sí que nos ha quedado lo suficientemente claro que Sion Sono no tiene fama de polémico por casualidad.

La película cuenta con numerosas escenas sangrientas y exageradas que dejan en shock (a algunos de risa por la exageración, pero creemos que es conveniente intentar ver más allá de la cutrez para encontrarse con la críptica mente del director cara a cara). Sono no se corta lo más mínimo a la hora de mostrar sangre, suicidios, escenas esperpénticas, abusos sexuales... a veces, incluso, con un extraño sentido del humor (o quizá con un tono de sátira y sarcasmo).

Es un buen thriller (aunque la catalgación de esta película es complicada) que sabe crear tensión y atrapar con su caso, pero como hemos dicho, es difícil de comprender, al menos sin ver su secuela, por lo que nuestra opinión no es la mejor posible para decidir si ver o no esta película.

Lo que queda patente tras su visionado, siempre y cuando se pase la mencionada barrera de la exageración, los litros de sangre y la cutrez de los efectos especiales, es que Sion Sono busca hacer una feroz crítica a su sociedad en una suerte de sátira en la que habla de la influenciabilidad de la juventud, el problema endémico que son los suicidios en Japón, la soledad, la psique humana... Realmente el contenido de esta película puede ser analizado a muchos más niveles de lo que parece a simple vista.

Nosotros recomendamos verla y juzgar por uno mismo. Desde luego consigue su cometido: es provocativa, rara, y aseguramos que no dejará a nadie indiferente. Nosotros aún estamos asimilando lo que hemos visto.


Ghidorah, el dragón de tres cabezas


Y en segundo lugar, en nuestro ciclo kaiju-eiga, hoy hablamos de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (San daikaijû: Chikyû saidai no kessen, también conocida en inglés como Ghidorah, the Three-headed Monster). Nuevamente dirigida por Ishiro Honda, padre del género, esta película de 1964 supone la quinta aparición cinematográfica del icónico lagarto radiactivo Godzilla, pero también recupera a Mothra (que protagonizó su propio filme y la cuarta entrega de Godzilla) y a Rodan (presentado también en su propia película individual de 1956). Primera película de la saga con tantos kaiju a la vez, y presentando al legendario Destructor de Civilizaciones, Ghidorah

<< Tras la llegada de un gran meteorito a la Tierra, una princesa de un pequeño reino es poseída por una habitante de Júpiter, que tiene el objetivo de advertir a los humanos de la llegada al planeta de King Ghidorah, el destructor de civilizaciones del espacio, que ya ha acabado con la vida en su planeta. 
Para hacerle frente, el gobierno japonés se pone en contacto con las sacerdotisas de la Isla Infant para solicitar la ayuda de Mothra, que ya les salvó en el pasado de la amenaza de Godzilla. Pero Ghidorah es demasiado poderoso para ella sola, de modo que Mothra convence al mismísimo Godzilla y a Rodan, recién despertado de su letargo por el meteorito, para que la ayuden a derrotar al poderoso monstruo del espacio. >>

Y aquí es donde empieza ya plenamente la burrada que es el universo de kaijus de Toho (porque los "universos cinematográficos" ya existían mucho antes de Marvel), y es que no hay más que pensar en la premisa para saber que estamos ante una película que nos ofrecerá unas buenas dosis de acción de monstruos: un dinosaurio radiactivo, una polilla gigante (si bien Mothra no llega a metamorfosearse en esta película, quedando en estado larvario todo el tiempo) y un pterodáctilo se enfrentan a un dragón espacial de tres cabezas. Ahí es nada.

Lo cierto es que, entre las mejoras en los efectos visuales y la variedad de criaturas que aparecen, esta película se convierte probablemente en la más trepidante de la saga hasta el momento. Ver a Ghidorah por primera vez en pantalla destruyéndolo todo a su paso es impresionante, y aunque ha envejecido por razones obvias, no deja de maravillar ver lo que hacían en esa época con tan solo trajes y marionetas.

En este caso, todo hay que decirlo, la acción propiamente dicha entre los cuatro se ve retrasada hasta los últimos compases de la película, pero se suple con la interesante trama del meteorito, la resurrección de Rodan, el resurgimiento de Godzilla de los mares, la pelea entre ambos antes de la intervención de Mothra, la llegada de Ghidorah... Todo ello consigue que se respire tensión durante todo el metraje, pues es evidente que una fuerte amenaza se cierne sobre la Tierra.

De este modo, estamos ante la primera película en la que Godzilla pasa a ser el defensor de la Tierra, convencido por Mothra, para hacer frente a una amenaza mucho mayor, una característica que acabaría definiendo el género.

Recomendamos también ver previamente la película Rodan, el gran monstruo volador (llamada Los hijos del volcán en España) de 1956 para conocer al pterodáctilo y su historia. Y del mismo modo, no solo es recomendable, sino necesario, ver Mothra vs Godzilla (y por tanto, Mothra de 1961), pues esta película es la que más claramente referencia a su antecesora (tanto por los personajes que repiten como por frases explícitas sobre lo sucedido en ella).

No hay mucho más que decir, salvo que es un gustazo ver a cuatro kaijus en pantalla pelear a la vez. Impresionante.





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!

domingo, 28 de mayo de 2017

[FINDE DE CINE] Nicky, la aprendiz de bruja / Mothra vs Godzilla



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Una semana más (aunque por los problemas técnicos que comentamos, en realidad es la segunda vez en la misma semana xD) estamos aquí con una nueva entrega de nuestra sección Finde de Cine

Como ya sabéis, hablamos aquí de las dos películas japonesas que hemos visto en el fin de semana (viernes y sábado), en caso de que lo hayamos hecho. Y en esta ocasión toca dedicar nuestra atención a las películas Nicky, la aprendiz de bruja (la reciente versión de imagen real, por supuesto) y, ya que estamos en pleno ciclo de kaiju-eiga, la cuarta película de la saga del icónico lagarto radiactivo (o segunda de la polilla gigante más famosa del cine): Mothra vs Godzilla

¡Empecemos!


Nicky, la aprendiz de bruja


Empezamos, pues, con la versión en imagen real de Nicky, la Aprendiz de Bruja (Majo no Takkyûbin, también conocida por su título internacional Kiki's Delivery Service), nueva adaptación de las novelas infantiles del mismo título de Eiko Kadono. Estrenada en Japón en 2014, la película fue dirigida por Takashi Shimizu (creador de la saga de terror Ju-On) y no guarda ninguna relación con la clásica adaptación animada de Hayao Miyazaki. En este caso, Shimizu vuelve a adaptar la misma novela, fijándose en esta y no en hacer un remake de la producción de Ghibli. Es importante tener eso en cuenta, pues las diferencias entre ambas películas probablemente se deban a su grado de fidelidad al material original (por lo que se dice, esta versión es bastante más fiel que la de Miyazaki, aunque eso no podemos comprobarlo si no podemos leer la novela).

<< La película trata sobre Nicky, una pequeña bruja que al cumplir los 13 años, como manda la tradición, deja su hogar para convertirse en una bruja hecha y derecha que pueda manejar bien sus poderes. En su viaje llegará a un pueblo costero donde se instalará y se ganará la vida haciendo entregas a domicilio aprovechando sus habilidades mágicas. >>

Para todo aquel que conozca la versión animada (que seguramente serán la mayoría de nuestros lectores), la verdad es que no hay mucho más que decir, pues adaptan la misma novela. Si bien es cierto que hay considerables diferencias entre los sucesos de ambas películas (como comentábamos, es de imaginar que esta será más fiel a la obra original, teniendo en cuenta que Miyazaki, como otros grandes directores de cine, más que adaptar suelen "reimaginar" la obra con su propio estilo), en esencia sí que cuentan la misma historia y reflejan los mismos valores.

Es una película de tono marcadamente familiar, muy orientada al público infantil, pero perfectamente disfrutable por cualquiera, tenga la edad que tenga, pues no deja de ser una historia bonita, cálida y divertida. Se hace bastante llevadera y los personajes, aunque simples, encajan bien con el tono de la obra.

Como defecto, cabe señalar que se puede hacer un poco sosa por momentos, pues carece de la "magia" (nunca mejor dicho) especial con la que sí cuenta la versión animada (tanto por la dirección de Miyazaki como por la BSO de Hisaishi, aunque en este sentido, la BSO de esta versión tiene también buenos puntos), pero cumple bien por sí misma. Los efectos especiales (empleados sobre todo en la recreación del gato Jiji y el hipopótamo, así como en las escenas de vuelo de escoba) son bastante decentes para tratarse de una producción de no excesivo presupuesto (no, al menos, como una superproducción hollywoodiense).

En resumidas cuentas, está claro que no estamos ni por asomo ante una obra maestra, pero se deja ver, entretiene y cumple con lo que promete. Lo más importante para disfrutarla justamente sería no tratar de verla como un remake de la versión de Miyazaki (muy superior), ya que como hemos dicho, no es más que una nueva adaptación. Comparándolas, esta película solo consigue salir mal parada, y eso tampoco es muy justo para con ella.


Mothra VS Godzilla


Y para terminar, como ya hemos adelantado, seguimos nuestro particular ciclo de kaiju-eiga (género al que, debemos decir, le estamos pillando mucho el gusto por el elevado grado de entretenimiento que asegura), y es el turno de la cuarta película de la saga de Godzilla, Mothra vs Godzilla (Mosura tai Gojira, también conocida en España como Godzilla contra los monstruos). Dirigida nuevamente por el prolífico padre del kaiju-eiga Ishiro Honda y estrenada en Japón en 1964, normalmente se considera parte de la saga del famoso lagarto. No obstante, también podría considerarse como una segunda película de Mothra, tras el filme original (también de Ishiro Honda) de 1961, pues tiene mayor protagonismo en la película. Pero es de suponer que la presencia de Godzilla impone una jerarquía dentro del universo kaiju de Toho en la que él es el predominante. 

<< En una playa japonesa, es encontrado un enorme huevo es encontrado, el cual será comprado por un empresario para usarlo como atracción principal de su parque temático. Las diminutas gemelas guardianas de Mothra, harán todo lo posible por recuperar el huevo y devolverlo a su madre. Mientras tanto, Godzilla vuelve a despertar de su letargo para atacar Japón... >>

Bueno, para empezar diremos que esta película, es más de Mothra que de Godzilla, ya que en este caso tenemos a Mothra como "el bueno de la peli" y a Godzilla como "villano", quedando relegado por ello a un papel algo más secundario. Y es que, en este universo de kaijus de la Toho, Mothra siempre es buena, ya que su única intención es proteger a sus isleños, y en este caso los japoneses le piden ayuda para deshacerse del lagarto radiactivo que les amenaza.

Cabe decir, además, que esta película es casi como una secuela de Mothra de 1961, y creemos que es muy recomendable haberla visto antes, porque tiene ciertos detalles que se entienden mejor conociendo al personaje de antemano. Las actrices que interpretan a las gemelas, así como uno de los protagonistas humanos, se repiten también en ambas películas. Aunque no se hagan referencias directas a la película original, siempre es mejor haberla visto.

Como película, es de las mejores que llevamos vistas del género del kaiju-eiga. Los efectos especiales mejoran cada vez más, y en esta tenemos al Godzilla más realista que hemos visto hasta ahora (cosa que atribuimos, evidentemente, a una mejora en la calidad del traje, que parecía facilitar los movimientos del actor). Las marionetas de Mothra (tanto polilla como larva) se mantienen en la misma línea que en la película original del monstruo, lo cual está bastante bien.

Mothra se luce especialmente en la película, dándonos una de las mejores batallas de kaijus que hemos visto hasta ahora, demostrando que un insecto puede derrotar al poderoso "rey de los monstruos". Y es que esta película tiene una cantidad de acción entre monstruos considerablemente superior a la que veíamos en las anteriores entregas (pues las batallas contra Anguirus y King Kong no fueron muy largas).

La BSO también es de alto nivel, encaja muy bien con la película y, sobre todo, mantiene el brillante tema principal de Mothra que ya estaba en su primera película (canción pegadiza como pocas).


No hay mucho más que añadir, salvo que es fantástica como película de kaijus. Intensa, divertida y espectacular. Muy recomendable (eso sí, recordamos que hay que ver Mothra antes, la cual también es una delicia del género).





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!