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domingo, 23 de diciembre de 2018

[Reseña Navideña] Love & Peace: Una Navidad a ritmo de Sion Sono



¡Feliz Navidad y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Parece mentira, pero ya estamos otra vez en Navidad, esa época del año en la que debe imperar la felicidad, la familia, el amor, los villancicos... y los regalos, claro. Y para haceros más llevaderas esas reuniones familiares, como todos los años, queremos recomendaros una película perfecta para verla en la sobremesa de alguna de las cenas o comidas que tengáis estos días. 

Y este año os vamos a hablar de una película... especial... Tan especial que no dejará indiferente a nadie. Aunque quizá no siempre en el mejor sentido. Y es que estamos ante una película de Sion Sono, uno de los directores-autor más transgresores e impredecibles del cine japonés contemporáneo. Tras auténticas (pero fascinantes) idas de olla en su abundante filmografía (como la infame El Club del Suicidio, Love Exposure o Antiporno), en 2015 estrenó este filme, Love & Peace, en el que el director decidía pasar al cine familiar, pero sin poder evitar dejar su sello por todas partes.

¡Atentos a los detalles!


¿De qué trata?

Ryoichi es un mediocre oficinista solitario e introvertido que sueña con convertirse en estrella del rock. Un día decide adoptar una tortuga, a la que llama Pikadon, con la que desarrolla un fuerte vínculo. Pero cuando sus crueles compañeros la descubren empiezan a burlarse de él, de modo que Ryoichi, en un ataque de pánico, la lanza al retrete y tira de la cadena, arrepintiéndose inmediatamente.

Se desencadenará así la aventura de la tortuga por tratar de regresar a casa en Navidad, junto a un montón de juguetes y mascotas abandonados que han cobrado conciencia propia, mientras Ryoichi logra sus sueños musicales de manera casi fortuita.

Opinión

En Love & Peace no solo encontramos una clásica historia de viaje de retorno a casa de estilo infantil y familiar (que también), sino que incluso predomina más un sentido del humor muy propio de Sion Sono, basado en una comedia absurda e histriónica, que da lugar a escenas muy originales y divertidas. Está llena de momentos que te harán poner cara de asombro, siempre que seas capaz de aceptar y entrar en su juego.

En cierto modo, el protagonista puede recordar a Detroit Metal City por el histrionismo con el que es representado su sueño de ser estrella del rock, así como por las indumentarias tan desfasadas y horteras que lleva cuando lo cumple. Así, toda la historia de Ryoichi constituye la parte más cómica y absurda de la película.

Por otro lado, tenemos la historia de la tortuga Pikadon, la dimensión más entrañable, mágica e infantil. Nos encontramos con una suerte de cóctel entre Toy Story, en el que los juguetes abandonados cobran vida y tienen personalidad propia; Tokyo Godfathers, ya que juguetes y mascotas perdidos forman familia con un misterioso y afable vagabundo que esconde un mágico secreto; realizado todo ello con unos efectos especiales al más puro estilo tokusatsu (en cuya cutrez radica su encanto), que recuerdan a las antiguas series y películas de este género... Hasta que al final, la espiral de locuras que nos ofrece Sono deviene en toda una parodia del kaiju-eiga (imposible no pensar en Gamera, ya que estamos hablando de una película protagonizada por una tortuga).

Contiene además bastantes referencias a la cultura pop japonesa, una cierta mención muy tangencial y en clave de humor a la memoria de las bombas atómicas (no esperéis nada tan explícito como en Godzilla, pero estar está, sorprendentemente) y hasta el mismísimo Santa Claus como personaje clave en la película.

Probablemente no sea la película que uno piense como primera opción para ver en familia esta Navidad, ya que es una obra tremendamente especial, en todos los sentidos posibles. Pero desde luego es una propuesta diferente, y vale mucho la pena darle un visionado, y más aún en estas fechas. Si sois amantes del cine asiático y/o estáis dispuestos a entrar en el juego de locura y delirio de un director tan particular como Sion Sono, os garantizamos un visionado navideño de lo más divertido y entrañable.









Y hasta aquí nuestra recomendación navideña de 2018. Nos despedimos deseándonos unas felices fiestas, unas llevaderas reuniones familiares y unas generosas visitas de Santa Claus. Nosotros volvemos por aquí en breve para comentar con vosotros los que nos traiga dicho gordo de rojo.

¡Feliz Navidad!


viernes, 29 de diciembre de 2017

[RESEÑA CINE] It All Began When I Met You [Especial Navidad]



¡Feliz Navidad y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

A pesar del relativo abandono al que hemos tenido que someter el blog últimamente por diversas ocupaciones y obligaciones personales, no nos hemos olvidado ni mucho menos de él. Y al igual que el otro día quisimos compartir con vosotros los regalos que nos había dejado ese tal Santa Claus bajo el árbol, hoy seguimos con la estela de entradas navideñas y os traemos una reseña de una peliculita de esas que siempre apetece ver arropado con una mantita en el sofá en estas fechas. Sí, una película navideña de toda la vida, ¡pero en este caso, japonesa!

Comencemos, pues, a hablar de It all Began When I Met You (Subete wa Kimi ni Aeta kara).


Sobre la película

Estrenada en Japón en noviembre de 2013, It all Began When I Met You fue producida por Warner Bros. Japan en colaboración con la compañía ferroviaría japonesa JR. Fuertemente inspirada en el clásico moderno que es el filme británico de 2003 Love Actually, la película presenta seis historias de amor (aunque no necesariamente de pareja) interconectadas en el espacio y el tiempo: todas ellas guardan algún tipo de relación con la Estación de Tokio, y se desarrollan en los días previos y durante Nochebuena. Y es que la producción de la película fue llevada a cabo como conmemoración del centenario de la mítica Estación de Tokio.

Dirigida por Katsuhide Motoki (conocido por algunas películas como los dos live-action de GeGeGe no Kitaro o el telefilme de Maison Ikkoku de 2007), It All Began When I Met You contó con un reparto con bastantes nombres reconocibles, como Hiroshi Tamaki (Nodame Cantabile), Masahiro Higashide (Death Note: El Nuevo Mundo), Nene Otsuka (Kiseki), o la muy veterana Chieko Baisho (quien interpretó a la hermana de Tora-san en las 48 películas de la mítica saga).

¿De qué trata?

La película se centra en las historias de diversos personajes en fechas navideñas, personas normales y corrientes del Japón contemporáneo: un CEO que ha perdido la fe en el amor, una pareja a distancia, un padre que sufre una enfermedad terminal, una anciana pastelera que rememora un amor del pasado... Todas ellas conectadas por el marco común de la Estación de Tokio como icono de lo invariable que perdura en el tiempo.

Nuestra Opinión

Para todo aquel que haya visto la icónica Love Actually, es muy evidente que It All Began When I Met You viene a ser una versión a la japonesa de la película británica. Con personajes e historias diferentes, sí, pero sin tratar de ocultar en ningún momento (ni siquiera en el poster promocional) su clara inspiración en el filme de Richard Curtis. Y aunque no llega a ser tan buena como esta, no nos engañemos, esta modesta producción nipona tampoco tiene demasiado que envidiarle.

Todas las historias son bastante interesantes, y pese a lo que se pueda pensar de una película de este tipo (no con un único hilo argumental, sino con varias historias interconectadas), no tiene ningún altibajo reseñable, ni ninguna de las historias se queda atrás. Todas mantienen un nivel y un ritmo bastante correctos, y sabe cuándo ir saltando de una historia a otra en la narración para no saturar ni confundir al espectador, sin dejar tampoco que olvide las demás historias que se le están contando.

Tiene, además, una característica especial que diferencia It All Began When I Met You de la mayoría de las películas de historias cruzadas, así como de casi cualquier película navideña occidental: el drama. No tiene miedo de cambiar el tono cómico y familiar, tan frecuente en este tipo de películas, por uno más triste y dramático (especialmente marcado en la historia del padre de familia enfermo), lo cual la hace más humana, más fácil identificarse con ella. Aporta así historias de diferentes tipos, todas realistas, pues no solo por ser fechas navideñas es todo de dulce y luminoso. 

En cuanto a aspectos técnicos, la dirección no es especialmente destacable, pero hay que reconocerle que sabe mantener atento al espectador al ir cambiando de una a otra historia, así que como emocionar y facilitar la identificación con una u otra historia, además de lograr una atmósfera de calidez navideña de lo más adecuada para estas fechas. Si bien es cierto que una BSO algo más trabajada habría ayudado a mejorar bastante esa ambientación.

En cuanto a las interpretaciones, probablemente sea la veterna Chieko Baisho la que más destaque aportando la calidez y amabilidad de una igualmente veterana pastelera que regenta un tradicional establecimiento frente a la Estación de Tokio. 

Una película navideña con la que reír, emocionarse un poco y disfrutar en estas fechas. Muy recomendable si te gustan este tipo de películas.

Nota Final: 7 [ - Buena - ]

domingo, 3 de diciembre de 2017

[CRÍTICA] Hacia la Luz, de Naomi Kawase



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Tras unos días de ausencia por complicaciones personales, estudios y falta de tiempo en general, volvemos a la carga para publicar una entrada muy especial para nosotros que teníamos pendiente desde hace un par de semanas.

Y es que hoy vamos a hablar de la última película japonesa estrenada en las salas españolas, la maravillosa Hacia la Luz, última película de la genial cineasta Naomi Kawase. Pero no se trata en esta ocasión de una reseña normal, sino que hemos querido ir un poco más allá y tratar de expresar las emociones que esta película es capaz de transmitir.

¿Y qué tiene de tan especial todo esto? Básicamente que, a pesar de los limitados estrenos que tiene el cine asiático en España, nosotros tuvimos la gran suerte de poder ir a verla el día después de su estreno, con lo cual ha sido la primera vez que hemos podido ir a ver una película japonesa al cine juntos. 

Sobre Naomi Kawase y Hacia la Luz

Hacia la Luz (Hikari) es la última película de la genial cineasta japonesa Naomi Kawase. Gracias a sus filmes en los que retrata con gran sensibilidad y delicadeza el día a día y la idiosincrasia niponas, Kawase se ha convertido poco a poco en una de las directoras niponas de referencia y más éxito entre el público cinéfilo europeo, probablemente la cabeza más visible del cine japonés contemporáneo en los festivales de cine internacionales junto con Hirokazu Koreeda


Tras el gran éxito de crítica y público que supuso en 2015 Una Pastelería en Tokio, Kawase regresa este año a nuestras salas con la que probablemente sea su obra magna hasta la fecha. Hacia la Luz se estrenó en Japón este mismo año, en el mes de mayo, y este 17 de noviembre llegó a algunos cines españoles distribuida por BTEAM Pictures, tras su paso por el Festival de Cannes, donde compitió por la prestigiosa Palma de Oro en la Sección Oficial. 

"Nada es más bello que lo que desaparece ante tus ojos..."

La visualización de Hacia la Luz en el cine fue para nosotros una experiencia casi mística: las luces se apagan... la genial banda sonora de esta película inunda la casi vacía (y pronto sin el casi) sala de cine... el juego de luces y sombras comienza... Desde ese instante y hasta el último segundo de metraje, Naomi Kawase nos atrapa con su lírica, su narrativa y su magnífica sensibilidad, tan delicada como certera.

Pero vayamos por partes, ya que Hacia la Luz no es solo una joya del drama romántico... no, por supuesto que no. Es mucho más: es una oda al cine, un canto al arte cinematográfico, que debe llegar a todo el mundo por igual... incluso a aquellos incapaces de verlo, pues eso no les impide sentirlo.


Al comienzo de la película observamos una serie de escenas del día a día: una ciudad ajetreada, la gente paseando o yendo a trabajar, haciendo su vida, mientras escuchamos una voz femenina que describe cada objeto y persona que vemos (un coche pasando frente a un grupo de peatones, un oficinista que llega tarde, etc.), todo detallado, como si se tratase de una verdadera audiodescripción para invidentes.

Y es que el argumento de la película se basa precisamente en eso: Misako Ozaki (Ayame Misaki), una mujer joven que trabaja guionizando y locutando audiodescripciones, aproximando el cine a aquellos que no pueden apreciarlo con la vista pero sí con otros sentidos, es la que protagoniza nuestra historia.

Estas escenas iniciales no son solo un perfecto ejemplo de lo que puede lograr una audiodescripción (ya que podrías entenderlas perfectamente con los ojos cerrados), sino que logran plasmar a la perfección la sensibilidad costumbrista del cine japonés de autor, en unas escenas que perfectamente podrían haber salido de la mente de Ozu, Mizoguchi o Yamada, pero no... Son obra de la genial Naomi Kawase, que abre de esta forma un filme en el que despejará cualquier posible duda sobre su enorme talento como cineasta y como heredera de los grandes maestros. Será en estos compases de la película cuando oiremos por primera vez la frase que da sentido a la obra: "Nada es más bello que lo que desaparece ante tus ojos".

Por otra parte, completando el dúo protagonista de una película prácticamente sin secundarios, Masaya Nakamori (Masatoshi Nagase), un hombre de mediana edad con una enfermedad degenerativa que le está robando el sentido de la vista a pasos agigantados. Casi totalmente ciego ya, este antiguo fotógrafo que ya no puede dedicarse a su pasión vive amargado, distante y huraño... un hombre profundamente marcado por su discapacidad y por su pasado como fotógrafo.


Pero no es él el único que vive lastrado por algo, pues nuestra protagonista carga con la responsabilidad de una madre senil en su pueblo natal de la que ya no puede hacerse cargo por sus obligaciones profesionales, pero por cuyo "abandono" al cuidado de otros parece sentirse culpable. 

Pero es el perfeccionismo hacia su trabajo lo que la obsesiona, pues necesita comprender la obra que quiere transmitir al público ciego, a aquellos que solo por el oído tienen que comprender lo que entraña una película. El perfeccionismo de ella y el orgullo por la autosuficiencia a pesar de una minusvalía con la que aún no ha aprendido a vivir por parte de él lo que les termina uniendo. Tal vez la soledad influya en ellos, el caso es que es ese momento donde se empieza a desarrollar un incipiente amor.

La escena...

Aunque pueda parecer difícil escoger una sola escena en una película así, lo cierto es que hubo una en concreto que se nos quedó grabada a fuego en la memoria por la maestría con la que está dirigida (ADVERTENCIA: este apartado puede considerarse spoiler, abstente de leerlo si no deseas más detalles de la película antes de verla y salta directamente al siguiente).

Esta escena nos sitúa en un vagón del metro. Tras encontrarle desorientado en la calle, Misako decide acompañar a Nakamori a su casa. Mientras viajan en el solitario vagón, sentados en silencio, pasamos a ver a través de los ojos del protagonista durante unos instantes. Una bruma blanquecina vela casi toda la pantalla. Tan solo una pequeña apertura por la que se filtran imágenes borrosas constituye la única ventana al mundo del torturado protagonista. Y de repente, una luz. Una luz fugaz de un foco de iluminación del túnel entra por la ventana del vagón. Y nada más. El señor Nakamori pierde definitivamente la escasa visión que le quedaba. Se asusta. Se agarra a la mano de Misako. Llora en silencio.


Es difícil expresar con palabras la potencia lírica que supone que, en una película titulada simplemente "Luz" en su idioma original y cuyo leitmotiv es precisamente la luz, el protagonista masculino pierda la vista entre un fulgor. Ante esta escena no podemos hacer sino rendirnos a los pies de Naomi Kawase.

Pero aunque esa ventana al mundo del protagonista se cierre, la película abre otras. Hacia la Luz no es solo una oda al cine ni un "ensayo sobre la ceguera", como diría José Saramago. No, Hacia la Luz es una obra sobre dos personas que se reconcilian con su propia vida y que comprenden que, a pesar de ser fugaz, es bella. Y así podemos entender plenamente el significado de la frase "Nada es más bello que lo que desaparece ante tus ojos": la vida, en su fugacidad, está constantemente esfumándose ante nuestros propios ojos, vean o no. Y eso es lo que la hace infinitamente bella.

Una película sobre la luz

Como hemos dejado claro, la película tiene un claro leitmotiv, que es la luz. Y esto lo podemos palpar en casi cada escena. El filme muestra un grandioso dominio de la fotografía y la iluminación, combinando en todo momento todo tipo de luces naturales o artificiales que se arrojan sobre los personajes. Son abundantes los contraluces que dejan en penumbra los rostros de los personajes, bien por la oscuridad que mora en sus mentes (como es el caso de la madre de la protagonista, cuyo rostro no se ilumina claramente en ningún momento, pues la claridad de su mente se desvaneció tiempo atrás); bien porque lo que importa no es ver claramente, sino sentir


Las grandiosas dirección y fotografía se ven acompañadas por una hermosa banda sonora, entre la que destaca el tema principal de la película, que curiosamente es en realidad el tema de la película ficticia en cuya audiodescripción está trabajando la proatgonista. Y como ya sucedía en Una Pastelería en Tokio, Kawase vuelve a recurrir a los sonidos ambiente de la naturaleza, la ciudad, las voces de los niños, el viento, etc., dando así mayor naturalidad a la ambientación.

Y en lo que a las interpretaciones se refiere, podemos decir que son otro foco de luz. En cuanto a Ayame Misaki, conocida hasta ahora tan solo por un puñado de papeles secundarios en cine y televisión, hace un muy buen debut como actriz principal en una película que, como hemos comentado antes, se sostiene casi exclusivamente sobre sus dos protagonistas, pues los escasos secundarios son poco más que figurantes con frases (en lo que a peso argumental se refiere, pues tampoco son nada desdeñables las interpretaciones de los actores que encarnan a la directora de la grabación de la audiodescripción y a los invidentes que asisten a las pruebas).


Pero creemos que es Masatoshi Nagase quien se lleva la palma por encima de su compañera. Tras haberle visto parcialmente eclipsado por la brillantez de Kirin Kiki en Una Pastelería en Tokio, Nagase tiene aquí la oportunidad de lucirse y nos ofrece una impecable interpretación con la que nos transmite el desasosiego y frustración que siente un apasionado fotógrafo al perder la luz de sus ojos.





En conclusión, creemos que Naomi Kawase ha sido capaz de ofrecer una clase magistral de cine en su más pleno sentido con Hacia la Luz. No solo ofrece una bonita historia de amor bien interpretada y bien dirigida, sino que además se alza como toda una oda al arte cinematográfico y a un mundo dentro del cine que suele pasar muy desapercibido para la mayoría de la población, como lo es el de las audiodescripciones para invidentes. 

Terminamos recomendando encarecidamente que, si seguís teniéndola en cartelera en algún cine cercano, vayáis a verla sin dudarlo ni un instante. Hacia la Luz es cine con mayúsculas.


viernes, 23 de junio de 2017

[RESEÑA CINE] Sonatine



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Pues aquí estamos de nuevo, esta vez con una reseña específica de una sola película japonesa. Como habréis podido observar, la semana pasada no llegamos a hacer nuestro ya acostumbrado Finde de Cine, pero no por falta de intención. El caso es que, por problemas técnicos con la segunda película, solo pudimos llegar a ver una, de modo que ahora os traemos la reseña individual de esa película. 

Así que hoy hablaremos de Sonatine, película dirigida y protagonizada por el legendario Takeshi Kitano. Estrenada en Japón en 1993, Sonatine fue la cuarta incursión de Kitano en el cine como director y se considera hoy una de las películas más icónicas del cine de yakuzas contemporáneo.

"Beat" Takeshi Kitano

Nacido en 1947 en Adachi, Tokio, Takeshi Kitano se alza a día de hoy como uno de los mejores directores del cine japonés contemporáneo, probablemente el más reconocido internacionalmente por público y crítica en festivales de cine de todo el mundo. 

Desde muy joven abandonaría sus estudios universitarios para dedicarse al mundo del teatro independiente, donde conoció a Kiyoshi Kaneko, con quien formaría el dúo cómico de manzai Two Beats, que triunfó en todo el país entre principios de los 70 y principios de los 80. Kitano adoptaría desde entonces el sobrenombre de Beat Takeshi, que utilizaría siempre como cómico y actor (aunque no como director). Tras la disolución del dúo, Kitano continuó su carrera en solitario con su propio programa radiofónico y con el exitoso concurso televisivo Fūun! Takeshi Jō (El Castillo de Takeshi, emitido con gran éxito en España como Humor Amarillo).

Ya había realizado algunos pinitos en el cine como actor en los años 80, destacando especialmente su participación en la película de Nagisha Oshima Feliz Navidad, Mr. Lawrence (1983), protagonizada por David Bowie. Pero sería en 1989 cuando Kitano daría el salto definitivo, dirigiendo y protagonizando su ópera prima Violent Cop (Sono Otoko Kyobo ni Tsuki).

Sorprendía así a todo el mundo al cambiar su registro de la comedia ácida e histriónica al drama policial y yakuza, estilo que continuaría en los años siguientes con filmes como Boiling Point (1990) o Sonatine (1993). Estos magistrales ejercicios de yakuza-eiga, junto con otros estilos como el drama costumbrista de Escenas en el Mar (1991) o la comedia absurda de Getting Any? (1994), comenzarían a encumbrar a Kitano en su país como uno de los mejores directores del momento. 

El punto de inflexión más importante en su carrera vendría en 1994, cuando casi pierde la vida en un accidente de moto en lo que más tarde él mismo denominaría "un inconsciente intento de suicidio". Sobreviviría al accidente, pero no sin secuelas: sufriría desde entonces y de forma permanente la parálisis parcial de la mitad derecha de la cara, formando así, irónicamente, el rostro más icónico del cine japonés contemporáneo. El tono de su cine cambiaría desde entonces del mensaje autodestructivo a uno mucho más vitalista, aunque frecuentemente pesimista.

Tras su drama costumbrista y autobiográfico Kids Return (1996), llegaría en 1997 una de sus mayores obras maestras, de nuevo protagonizada por él mismo, Hana-Bi (Flores de Fuego), poético y silencioso drama que le valdría el León de Oro en el Festival de Venecia de 1998. Este filme y El Verano de Kikujiro (1999), considerada su película más personal, tierna e intimista, lograrían consagrar definitivamente a Kitano a nivel internacional.

En los años siguientes continuaría triunfando con nuevas obras de yakuzas como Brother (2000); dramas como Dolls (2002); la revisión del mítico samurái ciego con su particular versión de Zatoichi (2003); comedias dramáticas como Takeshis' (2005) o Aquiles y la Tortuga (2008); o su regreso al yakuza-eiga con la trilogía Outrage (2010-2012-2017), cuya última entrega aún no se ha estrenado en Japón.

Compagina también su labor como director con la interpretación en películas y especiales de televisión no dirigidos por él, como recientemente el filme de Wayne Wang Mientras Ellas Duermen (2015), adaptación del relato homónimo del español Javier Marías; o su reciente papel como Inspector Aramaki en la adaptación estadounidense de Ghost in the Shell (2017), cuyo fracaso ni siquiera Beat Takeshi ha podido evitar.

¿De qué trata?

El sencillo, pero muy diluido, argumento de este pausado filme se centra en Murakawa (interpretado por Kitano), un yakuza de Tokio que será enviado a Okinawa para acabar con una guerra de bandas. Cuando él y sus acompañantes son casi asesinados, se refugian en una playa donde permanecerán forjando una amistad y divirtiéndose, ajenos al cruel mundo de la yakuza.

Nuestra Opinión

Lo primero, hemos de advertir de que es una película algo "complicada". No por su profundidad o complejidad argumental, sino precisamente por todo lo contrario: su argumento es tan sutil, queda tan diluido a lo largo de las pintorescas escenas que pueblan el filme, que puede costar seguirle el hilo. Antes de darte cuenta, ha pasado media película y aún no sabes realmente lo que Kitano quiere contarte.

Y sin embargo, lo que en otro caso sería algo malo, en este caso es más bien una virtud. Sí, es difícil seguirle el ritmo a la historia, pero cuando uno se deja atrapar por la cinta, se encuentra con un gran trabajo a muchos niveles, especialmente en la dirección.

La película comienza como una más del género yakuza-eiga, presentando la situación con las bandas, los personajes y el conflicto. Hasta ahí bien, puede seguirse, y la verdad es que deja bien claro la gran capacidad de Kitano para este tipo de cine. Pero conforme va avanzando, a los pocos minutos, la película sufre un brusco cambio, convirtiéndose en una suerte costumbrismo humorístico, casi con candidez infantil por momentos. Podría incluso considerarse como una especie de prototipo de lo que más tarde veríamos en su obra maestra El Veranode Kikujiro, pero enmarcado dentro del mundo yakuza, con un tono más sobrio y con todos los personajes divirtiéndose y dando rienda suelta a sus más infantiles impulsos en la playa donde se refugian.

Es aquí donde la película toma un tono silencioso que no abandonará hasta el final, reduciendo los diálogos a su más mínima expresión, lo cual ayuda bastante a dejarse absorber por su atmósfera y por el ir y venir de escenas de lo más peculiares. Rasgo que también caracterizaría el cine de Kitano en obras magnas como Hana-Bi.

Y todo esto sin dejar del todo a un lado el estilo y temática del yakuza-eiga, algo difícil de lograr con unas situaciones tan poco "mafiosas", y que dice mucho de la maestría de Kitano. Y todo ello para terminar volviendo a centrarse en la acción entre yakuzas al final de la película, con un poderoso e intenso clímax.

En conclusión, Sonatine no es una película perfecta ni de lo mejor de Takeshi Kitano. Como hemos dicho, es considerablemente difícil seguir el hilo del argumento, por lo que es más necesario de lo que parece prestar atención para comprender lo que está pasando y el porqué de todo. Y eso en ciertos momentos puede resultar un problema para apreciarla. Pero aun con todo, sigue siendo una gran película que sabe crear una fantástica atmósfera y situaciones que atrapan al espectador.

Sin duda, sin ser de lo mejor del director, es una gran película absolutamente recomendable. Eso sí, no para todo el mundo. Es necesario saber disfrutar del cine pausado al más puro estilo japonés, pues no se trata de una película de yakuzas de acción y tiroteos al uso.


Nota Final: 7'5 [ - Buena - ]

miércoles, 10 de agosto de 2016

[RESEÑA CINE] Orange



¡Hola a todos y bienvenidos de nuevo a La Bandera de la Libertad!

Hoy os traemos una nueva reseña de nuestra no tan habitual "sección" de cine japonés, que retomamos por todo lo alto con una reciente y sobresaliente adaptación a la imagen real del manga orange, estrenada en diciembre de 2015, que es una gran demostración de que los tan injustamente denostados live-action pueden llegar a ser auténticas maravillas.

Sobre la película

El manga original en el que se basa la película que reseñamos es obra de Ichigo Takano y fue publicado entre 2012 y 2015 acumulando un total de 5 tomos recopilatorios. Este verano está gozando de especial popularidad gracias a su adaptación animada estrenada el pasado mes.

La película, dirigida por el debutante Kojiro Hashimoto y protagonizada por Tao Tsuchiya (Misao en Rurouni Kenshin 2 y 3) como Naho, Kento Yamazaki (L en el dorama de 2015 de Death Note, protagonista de las aún no estrenadas adaptaciones de Shigatsu wa Kimi no Uso, Isshukan Friends y Ookami Shoujo to Kuro Ouji) como Kakeru, Ryo Ryusei (Liar Game: Reborn, Ouran High School Host Club) como Suwa, Hirona Yamazaki (Kamisama no Iu Toori, Prison School) como Taka, Dori Sakurada (Beck) como Hagita y Kurumi Shimizu como Azu, fue anunciada y estrenada en Japón el pasado 2015, pocos meses después de la conclusión del manga, que se adapta en su totalidad.

¿De qué trata?

La historia comienza cuando Naho, una estudiante de instituto, recibe el día de inicio de su segundo año, una carta supuestamente enviada por sí misma desde 10 años en el futuro en la que se aconseja cómo debe actuar para salvar la vida de Kakeru, un nuevo estudiante transferido con el que pronto harán buenas migas Naho y sus amigos.

A pesar de que en un principio no termina de creerlo, pronto se dará cuenta de la verdad que hay detrás de esa carta, y cómo parece tener razón al predecir todo lo que le pasará a su amigo.

Nuestra Opinión

Esta película nos ha dejado un gran sabor de boca, principalmente porque, al tratarse de una versión en imagen real de la historia, consigue que puedas empatizar con mayor facilidad con los personajes encarnados por los muy acertadamente escogidos actores, un efecto que resulta incluso más intenso que en el manga original.

El ritmo pausado de la historia es una delicia para los amantes del costumbrismo japonés como nosotros, además de que cuenta con una banda sonora original que ambienta y acompaña a la perfección todas y cada una de las escenas del filme. En este mismo sentido, cabe destacar especialmente también los escenarios y paisajes. rodados en la hermosa y rural localidad nipona de Matsumoto, en la que transcurre la acción.

Argumentalmente es una historia no muy compleja, pero lo suficientemente buena y acompañada de un elemento innovador tomado de la ciencia ficción que hace más original esta obra. Es interesante ver cómo se alternan presente y futuro y los cambios que los protagonistas van provocando entre ambas líneas temporales en su desesperado intento por salvar a Kakeru

Aun estando catalogada como romance, es una historia que se basa más en la amistad que en el amor, lo cual lleva a emotivas situaciones entre todos los personajes, sin terminar de centrarse únicamente en la relación entre Naho y Kakeru, cosa que culmina con su hermoso e intenso clímax, que a más de uno hará soltar una lagrimilla.

Pasando a las consideraciones de la película en tanto que adaptación de un manga, hay que decir que es totalmente fiel, salvo por ciertos detalles que son omitidos o abreviados para poder encajar todo lo esencial de la historia en las poco más de 2 horas de metraje. A pesar de este pequeño handicap, en ningún momento se siente que la trama cojee o que le falte algo, pues todo sucede cuando y como tiene que suceder.

Los actores, que como hemos mencionado más arriba están muy bien escogidos y ya cuentan con una cierta experiencia en adaptaciones de mangas a imagen real, están perfectamente caracterizados, siendo auténticos calcos de los personajes del manga, lo cual supone otro punto a favor más para la película.

Sin duda, orange es el ejemplo perfecto de que los live action pueden ser una obra de arte si se hacen bien y, sobre todo, si se hacen a partir de un manga que realmente pueda ser trasladado a la imagen real (pues la mala fama de este tipo de adaptaciones procede de las películas basadas en las más populares obras de acción que en ningún caso quedan bien en acción real).

Una de las películas más bonitas que hemos visto últimamente, sin lugar a dudas.

Nota Final: 8 [ - Muy Buena - ]

viernes, 18 de diciembre de 2015

[RESEÑA CINE] Confessions



¡Un saludo y bienvenidos una vez más a La Bandera de la Libertad!

Hoy hablaremos, a diferencia de a lo que acostumbramos a hacer, de una película de imagen real japonesa (aunque cabe recordar que no es la primera que reseñamos). Se trata de un thriller psicológico con soberbia ambientación y apartado visual y que pasa por ser, sin duda, uno de los mejores filmes del género de los últimos años: Confessions (Kokuhaku).

Estrenada en 2010, Confessions es una de las últimas películas de Tetsuya Nakashima, director que ha logrado abrirse un hueco entre la crítica occidental con filmes como el que ahora reseñamos, Conociendo a Matsuko (Kiraware Matsuko no Issho, 2006), Kamikaze Girls (2004) o la reciente El Mundo de Kanako (Kawaki, 2014).

Protagonizada por Takako Matsu, Yukito Nishii y Kaoru Fujiwara, Confessions cosechó un gran éxito inmediato tras su estreno en Japón, donde recibió múltiples premios, al igual que en la sucesión de festivales internacionales de cine en que fue presentada. Compitió además por el Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa

¿De qué trata?

La película comienza con un largo monólogo en el que Yuko Moriguchi, relata su historia y la muerte de su hija pequeña a manos de dos alumnos, cuyos nombres no revela. Durante su discurso, da a conocer ciertos datos que permitirán a la clase adivinar sus identidades, y confiesa que les ha infectado con el VIH.

Estos dos chicos empezarán a sufrir un gran rechazo por parte de sus compañeros, siendo uno de ellos en parte temido y repudiado y el otro aislándose del mundo por miedo a contagiar.

La venganza de la profesora se irá completando a medida que estos alumnos sufran una tortura psicológica cada vez mayor, hasta perder totalmente el juicio.

Nuestra Opinión

Confessions es sin duda uno de los thrillers con mejor ambientación que puedes encontrar. Es agobiante y oscura, con unos planos y unos ambientes que cortan la respiración al mismo tiempo que hacen gala de una gran labor de dirección artística.

La banda sonora tampoco se queda atrás, contando con buenos temas y con música que acompaña perfectamente a la historia.

El desarrollo de la película es su mayor virtud. Muestra magistralmente cómo ambos personajes caen en una espiral de autodestrucción, revelando sus más oscuros temores para ser finalmente víctimas de la venganza de la profesora, una mano negra que, si bien desaparece durante la mayor parte de la película, deja una clara sensación de que está controlando absolutamente cada uno de sus pasos desde las sombras.

Finalmente, el clímax de la película nos presenta una escena de gran intensidad que pone los pelos de punta, y nos pone de manifiesto cómo finalmente la venganza de la profesora se completa de una forma mucho más cruel de la que nos podíamos haber imaginado al principio del filme.

Una gran thriller psicológico con una ambientación magistral y un desarrollo sublime. Una de las mejores películas de los últimos años.


Nota Final: 9 [ - Magistral - ]

sábado, 1 de agosto de 2015

[RESEÑA CINE] Kazuo Umezu's Horror Theater: The Present



Bienvenidos a una nueva reseña de nuestro blog. Esta vez reseñamos una película de terror de imagen real basada en una obra del maestro del terror, Kazuo Umezu: The Present.

La película, del año 2005, forma parte de una serie de películas conocidas como Kazuo Umezu's Horror Theater y que adaptan algunas de las historias cortas de este genio del terror. Dirigida por Yudai Yamaguchi, conocido por diversas películas japonesas de terror y gore de serie B.

Kazuo Umezu, maestro del terror

Como hemos comentado, esta película pertenece a una serie de mediometrajes de 2005 que adaptan a la imagen real varias de las historias cortas de Kazuo Umezu (a veces romanizado como Umezz por preferencia del autor), uno de los autores más importantes de la primera generación de mangakas de posguerra. Nacido en 1936, su debut profesional tiene lugar en 1955 con Mori no Kyoudai. A partir de entonces, y sobre todo desde la década de los sesenta, Umezu se convertiría en uno de los grandes iconos del manga de terror como uno de sus precursores, a pesar de haber cultivado también numerosos éxitos en la comedia y otros géneros.

Su obra más conocida en el mundo entero y que se convertiría en uno de los más grandes clásicos del manga de terror sería Aula a la Deriva (Hyouryuu Kyoushitsu), publicada entre 1972 y 1974, en la que se relata cómo una escuela primaria es repentina trasladada en el espacio y el tiempo, con todos sus estudiantes y profesores dentro, y cómo estos niños tendrán que hacer frente al mundo hostil al que han ido a parar tras la pérdida de cordura de los adultos.

Umezu se retiró de su actividad como mangaka en 1995 debido a una enfermedad, pero él mismo se había convertido ya en todo un personaje mediático y ha continuado apareciendo en programas de televisión y películas (como la escena de apertura de esta serie de mediometrajes). Entre sus extravagancias es especialmente llamativa su costumbre de vestir con ropa a rayas rojas y blancas al más puro estilo ¿Dónde está Wally?, así como la casa que se construyó, a la que llamó Makoto-Chan House en referencia a una de sus obras más queridas por los japoneses.

¿De qué trata?

La película nos cuenta la historia de una niña que durante la Nochebuena, recibe de sus padres una advertencia: si se porta mal, Papá Noel irá a por ella.

Años después, la joven irá a un misterioso hotel a pasar la Nochebuena con sus amigos y su novio, encontrándose con un Papá Noel asesino que los intentará atrapar para descuartizarlos y dárselos de comer a sus renos. Nuestra protagonista intentará escapar por todos los medios de la pesadilla que la persigue desde su infancia.

Nuestra Opinión

El filme sigue la fórmula de la tendencia slasher, tan típica del cine de terror americano como Viernes 13 o Sé lo que hicisteis el último verano:  un grupo de jóvenes acuden a un lugar alejado y misterioso y un asesino los persigue hasta acabar con ellos.

La película resulta tan ridícula como las anteriormente mencionadas. Situaciones forzadas, momentos de tensión que, sin pretenderlo, provocan la risa, actuaciones pésimas, una ambientación ridícula y unos efectos especiales dignos de la peor película de serie B.

Por si esto fuera poco, no capta en ningún momento la esencia y el terror que producen los mangas de Umezu, de hecho, lo único que tiene de Umezu esta película es su cara y su nombre en el opening.

Y para terminar, nos justifican todas las absurdas situaciones que la película nos plantea con la excusa de que era un sueño. Mas que una forma de cerrar el argumento parece una broma de mal gusto y una forma de disculpar las cagadas de los 45 minutos anteriores.

La única razón para visionar esta "joyita" es hacerlo acompañado, así al menos podrás pasar un rato divertido comentando jocosamente con tu acompañante las ridículas situaciones que nos muestra el filme.

En resumen, una película para pasar una horrible navidad (y no precisamente por el terror que esta pueda causar al espectador).




Nota final: 4,5 [ - Mala - ]