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martes, 21 de noviembre de 2017

[FINDE DE CINE] Tokyo Tower: Mom and Me, and Sometimes Dad / Godzilla, Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Con una semana de retraso a causa de los diversos acontecimientos que nos han robado tiempo en los últimos días, pero aquí estamos una vez más al pie del cañón con nuestra habitual sección semanal Finde de Cine para comentar un poquito las últimas películas japonesas que hemos visto el pasado fin de semana (aunque esta vez lo estamos publicando de manera que nos quedarán dos seguidos después de un solo "finde"... Pero más vale eso que nada xD). 

Hoy tenemos las películas Tokyo Tower: Mom and Me, and sometimes Dad y, como no podía ser de otro modo, en la recta final de nuestro querido ciclo de Godzilla, Godzilla, Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack. Sí, por casualidades de la vida, esta semana los títulos de ambas películas son casi tan largos como el resto del post xD.

¡Empecemos!


Tokyo Tower:
Mom and Me, and sometimes Dad


Empezamos hoy con la película Tokyo Tower: Mom and Me, and sometimes Dad, delicado drama intimista estrenado en 2007 por el director Joji Matsuoka, adaptando la novela autobiográfica homónima del actor y showman Lily Franky. Protagonizada por la siempre maravillosa Kirin Kiki (Nuestra Hermana Pequeña, Una Pastelería en Tokio, etc.) y el popular Joe Odagiri, cuenta además con la cantante Yayako Uchida, hija de Kirin Kiki, para interpretar a la versión joven de su madre, y con otras estrellas como Takako Matsu (Confessions). La película consiguió los premios de la Academia Japonesa a la Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión, Mejor Actriz Principal y Mejor Actor de Reparto. Toda una joya bastante desconocida, no obstante, por gran parte del público.

<< Masaya es un joven que abandona la pequeña localidad minera que le vio nacer para estudiar Bellas Artes en Tokio. Allí trata de satisfacer las expectativas vitales que en su ciudad natal resultaban inalcanzables. Todo cambia el día en que Masaya se entera de que a su madre se le ha detectado un cáncer. >>

Tokyo Tower (...) es sin duda un precioso y emotivo drama familiar. Por norma, esperamos un mínimo de calidad asegurado de cualquier película que cuente con la grandiosa Kirin Kiki, que es una de esas actrices capaces de mejorar, con su cálida interpretación, una producción por normalita que sea, pero es que además en este caso está que se sale.

Lo mejor de la película de lejos es cómo se desarrolla la relación entre madre e hijo a lo largo de sus vidas. Tal y como ya nos dice el propio título, es la historia de un hijo y su madre, y solo ocasionalmente de su padre. Es preciosa y está muy bien llevada, y ayuda mucho a empatizar con ambos personajes y comprenderlos, y no solo eso, sino a cogerles cariño.

En relación a esto, la narrativa a base de flashbacks desde la habitación del hospital está muy bien realizada, no resulta abrumadora ni confusa y permite ir conociendo detalles sobre la historia en el momento adecuado. Además, la película está muy bien dirigida, ambientada y, a pesar de su duración, tiene un buen ritmo, por lo que no se hace pesada, es realmente ligera.

En cuanto a las interpretaciones, Kirin Kiki está verdaderamente espectacular, como es costumbre en esta veterana actriz que está viviendo en los últimos años su mejor época. Y es que este es uno de sus mejores papeles (a la altura de Una pastelería en Tokio o Después de la Tormenta a pesar de ser un filme bastante desconocido), destacando sobre todo en la recta final de la película donde realmente es capaz de hacerte llorar con su interpretación, siempre cálida y acogedora.

Y por otro lado, Joe Odagiri, quien a pesar de quedar ligeramente eclipsado por la grandeza de Kirin Kiki, sabe muy bien cómo seguirle el ritmo y se luce mucho. No es meno desdeñable tampoco la labor de los actores secundarios que rodean a los dos protagonistas, entre los que probablemente destacaríamos a Takako Matsu y Kaoru Kobayashi.

Un gran drama familiar muy bien desarrollado y que te puede sacar sonrisas y lágrimas a partes iguales.


Godzilla, Mothra and King Ghidorah:
Giant Monsters All-Out Attack


Ya llegamos a la entrega número 25 de la legendaria y dilatada saga del primer y más célebre kaiju del cine, el dinosaurio radiactivo Godzilla. Godzilla, Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out Attack fue estrenada en 2001 y es también la tercera película de la serie Millennium del monstruo, y marca el regreso a las pantallas de Mothra (que en los años anteriores había disfrutado de su propia trilogía independiente, Rebirth of Mothra) y del dragón de tres cabezas King Ghidorah, tradicional archienemigo de Godzilla que esta vez adopta un nuevo y desconcertante rol. Además de recuperar a Baragon, por algún extraño motivo, que únicamente había sido creado para Frankenstein vs Baragon (más conocida como Frankenstein Conquers the World (1965)) y que no había sido aparecido en las películas de Toho desde Destroy All Monsters (1968).

<< Desde que Godzilla destruyó la ciudad de Tokio en 1954, el monstruo gigante nunca ha vuelto a aparecer. Pero ahora se descubre que se acerca de nuevo a Japón. Esta enorme criatura no se puede derrotar con armas, sólo puede ser detenido por tres monstruos de la antigüedad: Mothra, Baragon y King Ghidorah, los guardianes sagrados de Japón. >>

De nuevo (y por fin) volvemos a ver a algunos de los kaijus clásicos de la era Showa y que ya se echaban de menos en la saga, entre ellos Ghidorah, y sobre todo nuestro querido Mothra (además de Baragon, por algún motivo, pues nunca fue realmente importante y queda muy eclipsado en la película).

Sin embargo, en este caso los vemos algo cambiados. Especialmente a Ghidorah, quien ha dejado de ser el monstruo intergaláctico destructor de civilizaciones para pasar a ser un dragón ancestral japonés protector que se enfrenta a Godzilla en defensa de la Humanidad. Algo así como una Mothra con 3 cabezas y escamas.

El cambio puede chocar un poco al principio, pero al final resulta satisfactorio y da lugar a situaciones y batallas de lo mas espectaculares. Y sobre todo, y como se suele valorar mucho en este tipo de sagas eternas, aporta un soplo de aire fresco y de renovación.

De nuevo la historia resulta también de lo más interesante, como ya nos tiene acostumbrados la era Millennium, siendo probablemente la que mejores historias tiene de toda la franquicia. Y todo eso aderezado con algunas de las mejores batallas (si no las mejores) que hemos visto en un kaiju-eiga.

Sin duda esta entraría en un top 5 de mejores películas de Godzilla, todo un pasote.






Y hasta aquí el Finde de Cine de esta semana. Esperamos que os haya interesado y que os animéis a ver las películas si no las habéis visto, y por supuesto a que compartáis vuestra opinión si sí lo habéis hecho.

¡Hasta la próxima!



miércoles, 13 de septiembre de 2017

[FINDE DE CINE] Boku Dake ga Inai Machi (Desaparecido) / Godzilla vs King Ghidorah



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Volviendo ya del todo a la normalidad, regresa nuestra sección Finde de Cine una semana más, para hablar, como ya es costumbre, de las películas japonesas que hemos visto en el fin de semana. 

En esta ocasión, también siguiendo la costumbre, continuamos nuestro largo ciclo de kaiju-eiga con la entrega número 18 de la longeva saga de Godzilla, Godzilla vs King Ghidorah; y completamos el post hablando de la adaptación fílmica de uno de los animes más exitosos del pasado año, Boku Dake ga Inai Machi (Desaparecido en España).

¡Empecemos!


Boku Dake ga Inai Machi (Desaparecido)


Como adelantábamos, hoy comenzamos con la película Boku Dake ga Inai Machi, adaptación del manga homónimo (editado en España como Desaparecido) de Kei Sanbe, que también recibió una adaptación animada emitida el año pasado en Japón y que cosechó un gran éxito entre el público general. La película, estrenada también en 2016 en Japón, fue dirigida por Yuichiro Hirakawa (Until the Break of Dawn) y cuenta con el reclamo de Tatsuya Fujiwara (Death Note, Battle Royale, Makoto Shishio en Rurouni Kenshin, etc.) en el papel protagonista.

<< Satoru Fujinuma es un autor de manga fracasado que presenta un extraño don, puede prever las catástrofes que ocurrirán a su alrededor, lo cual deberá utilizar para resolver un crimen que ocurrió durante su infancia... >>

Para no andarnos con muchos rodeos, diremos desde ya que, habiendo leído el manga y visto el anime, esta película ha resultado ser la versión que más nos ha gustado y más hemos disfrutado de la obra

De por sí, Desaparecido está muy lejos de ser una obra maestra del thriller, y no es que esta película cambie eso. Aunque la premisa, personajes y la mayor parte del argumento y su desarrollo se mantienen prácticamente idénticos en las tres versiones, todas ellas difieren entre sí en el tramo final y la resolución del conflicto. Y es el de la película el que nos ha acabado satisfaciendo más de los tres: no resulta tan artificioso como el del manga, ni tan pseudo-filosóficamente ambiguo como el del anime.

Final al margen, el principal punto a favor que le vemos a la película es que permite condensar de forma muy eficiente la trama en dos horas de metraje, consiguiendo así un thriller mucho más compacto, directo y con mejor ritmo narrativo que sus otras versiones, en las que la tensión se diluye demasiado (lo cual es la tumba para un thriller).

Como decíamos, no estamos ni mucho menos ante ninguna joya, ya que la película sigue arrastrando inevitablemente ciertos defectos que hacen que pierda puntos, pero sí que logra resultar bastante más adictiva e interesante que el anime y, sobre todo, el manga (pues al menos el anime supo mantener la atención del espectador gracias a los fantásticos cliffhangers al final de cada episodio).

En lo que respecta a las interpretaciones, comentábamos que el principal reclamo de la película es Tatsuya Fujiwara, joven y popular actor ya bastante conocido gracias a sus papeles protagonistas en Death Note y Battle Royale. Y aunque Fujiwara hace también aquí un buen papel, creemos que lo más digno de destacar son las fantásticas interpretaciones que brindan los pequeños Tsubasa Nakagawa y Rio Suzuki, que a sus cortas edades (10 y 11 años respectivamente a fecha de la película) demuestran ya un gran talento interpretativo y resuelven con impecable eficacia sus papeles protagónicos. Hay que estar muy atentos al futuro como actores de estos niños.

En resumidas cuentas, estamos ante un thriller que, sin ser genial, cumple bastante bien y mantiene el interés durante las dos horas que dura. Y una vez más, una buena muestra de lo buenas que pueden ser las adaptaciones a imagen real


Godzilla vs King Ghidorah


Y vamos ahora con la entrega de Godzilla que toca esta semana, que no es ni más ni menos que la decimoctava película de la saga en general y la tercera de la Serie Heisei en particular. Estrenada en 1991 en Japón y dirigida nuevamente por  Kazuki Omori al igual que la anterior, este tercer filme de la segunda etapa del kaiju mantiene la línea de las anteriores: producciones más espaciadas en el tiempo para no agotar tan rápidamente al personaje unidas a unos valores de producción bastante elevados gracias a las técnicas de efectos especiales y disfraces, marionetas y maquetas, mucho más avanzadas que en las películas más clásicas de la franquicia. En esta ocasión, además, recuperan al mítico archienemigo de los kaijus de Toho: el destructor de civilizaciones King Ghidorah

<< Una extraña nave sobrevuela Tokio y aterriza en las afueras de la ciudad. Sus tripulantes son viajeros del tiempo que provienen del año 2204 y desean reunirse con las autoridades japonesas. En su futuro, Japón ya no existe porque ha sido totalmente arrasado por Godzilla, y estos “viajeros” quieren evitarlo impidiendo el nacimiento original del monstruo en 1944. >>

Es una alegría volver a disfrutar de un enfrentamiento entre los titanes que son Godzilla y King Ghidorah, que siempre fue el gran kaiju malvado de la saga. Y esta vez, además, con los fantásticos efectos especiales, trajes y marionetas que ya en 1991 eran capaces de crear y que nada tienen que envidiar a los efectos digitales que ya por aquel entonces se empezaban a generalizar en Hollywood.

Todo ello la convierte no solo en la entrega más impresionante visualmente hasta la fecha (puesto que va heredando normalmente cada nueva entrega por motivos obvios de progreso tecnológico y técnico), sino también en una de las más trepidantes e intensas.

Argumentalmente, la saga empieza a regresar a los tropos de los filmes de medidos y finales de la serie Showa, con argumentos de ciencia ficción bastante fantasiosos que en esencia solo conducen a grandes dosis de enfrentamiento entre bestias gigantes. Y al igual que sucedía con las dos anteriores, se nota un cierto toque algo más occidentalizado en el tono de la película, probablemente buscando ya la proyección internacional. Pero en comparación con VS Biollante, esta tiene un argumento más elaborado e interesante, lleno de viajes en el tiempo y una trama algo más compleja.

La acción es verdaderamente destacable, con una cruenta batalla entre Godzilla y King Ghidorah, que viene seguida por un segundo asalto con el apoteósico enfrentamiento entre el lagarto radiactivo y la versión mecanizada de su rival, Mecha King Ghidorah, una de las mejores batallas que hemos visto hasta ahora en la saga.





Y hasta aquí el Finde de Cine de esta semana. Esperamos que os haya interesado y que os animéis a ver las películas si no las habéis visto, y por supuesto a que compartáis vuestra opinión si sí lo habéis hecho.

¡Hasta la próxima!


martes, 8 de agosto de 2017

[ESPECIAL CINE] Gigan, Megalon y Mechagodzilla: El final de la Era Showa de Godzilla



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Hoy os traemos una cosa un poquito diferente a lo habitual, como podéis ver. Los lectores habituales sabréis ya que hace unos meses que iniciamos un ciclo personal de Godzilla, empezando a ver todas las películas de la saga (que, para quien no lo sepa, son 29 hasta la fecha, sin contar las dos americanas) del legendario kaiju. Sabéis también que las comentamos un poco cada semana en nuestra sección Finde de Cine

El cine kaiju-eiga japonés suele dividirse en, hasta ahora, 3 "eras", "épocas" o "series" diferenciadas, que se separan de forma natural cuando se produce un vacío de varios años sin producir ninguna nueva entrega de una saga. Así, Godzilla comprende 3 eras diferenciadas: la Showa (15 primeras películas, entre 1954 y 1975), la Heisei (películas de la 16 a la 21, entre 1985 y 1995) y la Millennium (de la 21 a la 28, entre 1999 y 2004), a la que aparentemente se sumará una cuarta era aún sin nombre (probablemente tomará el nombre de la próxima era de Japón cuando el príncipe Naruhito ascienda al trono en 2019) iniciada el año pasado por Shin Godzilla, 12 años después de la última entrega de Millennium.

Aclarado esto, lo que hemos decidido hacer esta última semana es un pequeño maratón con las 4 últimas entregas de la saga Showa, para finalizarla rápidamente (antes de que los viajes nos interrumpan el ciclo) y hablar de ellas en un solo artículo. Estas películas son Godzilla vs Gigan, Godzilla vs Megalon, Godzilla vs Mechagodzilla y El Terror de Mechagodzilla.

Por otro lado, conocíamos anoche el fallecimiento de Haruo Nakajima, actor que encarnó al famoso lagarto (así como a la mayoría de kaijus de Toho) durante 18 años, en las 12 primeras películas de la saga. Sirva así este especial también como homenaje a la carrera de este legendario actor, cuya última vez llevando el pesado traje fue precisamente con la primera de las películas de las que hablaremos.


Godzilla VS Gigan 


Así pues, empezamos con la decimosegunda película de la saga, Godzilla vs Gigan (Chikyū Kogeki Meirei Gojira tai Gaigan), estrenada en Japón en 1972 bajo la dirección de Jun Fukuda, responsable de entregas anteriores como Los Monstruos del Mar y El Hijo de Godzilla, que volvía a partir de esta entrega a la franquicia para tomar las riendas durante los últimos años de esta primera etapa. Vuelven en este filme los enfrentamientos entre varios kaijus, en este caso 4 divididos en dos bandos: Godzilla y Anguirus contra Gigan y King Ghidorah.

<< Unos alienígenas de un planeta agonizante intenta colonizar la Tierra y destruir todas sus ciudades para hacerla más "pacífica". Habitan los cuerpos de seres humanos recién muertos para asemejarse a ellos, y trabajan como personal del parque temático japonés World Children's Land. Su plan es utilizar a los kaijus espaciales King Ghidorah y Gigan para destruir la civilización. Godzilla y Anguirus se alzarán una vez más como defensores de la humanidad enfrentándose a ellos para detenerlos. >>

Curiosamente, esta entrega pasa por ser una película algo más cómica y bastante más "cruenta" al mismo tiempo. Y es que encontramos ese toque humorístico en la relación amistosa de Godzilla y Anguirus, cuya conversación podemos incluso comprender gracias a los bocadillos de texto que aparecen en pantalla en cierta escena, como si de un cómic se tratara. Por otra parte, el enfrentamiento final contra Gigan y King Ghidorah se salda con mucha más agresividad y heridas sangrientas, una faceta que aún no habíamos visto en ninguna de las anteriores películas de la era Showa de la saga.


La batalla contra Gigan es, en general, una de las más duras que podemos ver en la serie de películas, pues se trata de un enfrentamiento entre Godzilla, ayudado por el maltratado Anguirus, contra dos de sus enemigos más poderosos hasta la fecha, llegados del espacio: su archienemigo King Ghidorah y el recién aparecido Gigan, que no está muy por debajo del célebre destructor de civilizaciones. De hecho, como comentábamos, Gigan será el primer kaiju que consiga penetrar la dura piel de Godzilla y hacerle sangrar. No es poca cosa.


A nivel técnico, a pesar de reciclar alguna que otra secuencia de destrucción de Ghidorah sacada de Ghidora, el dragón de tres cabezas, cumple bastante bien y las batallas resultan fluidas y realistas. No solo tiene algunas de las escenas de acción más intensas de la saga, sino que además es una de las películas con mayor cantidad de tiempo de kaijus en pantalla hasta ahora.



Godzilla VS Megalon 


Seguimos con Godzilla vs Megalon, estrenada originalmente en 1973 en Japón. Nuevamente bajo la dirección de Jun Fukuda y recuperando un poco del tono infantil de algunas entregas anteriores. Godzilla hacía frente por primera vez al escarabajo gigante Megalon, acompañado de nuevo por Gigan. Esta vez, el lagarto radiactivo recibirá ayuda del robot Jet Jaguar, en un claro intento por parte de la Toho de reproducir en la gran pantalla el éxito de la entonces ya famosa saga televisiva Ultraman.

<< Tras una serie de terremotos, el reino submarino de Seatopia envía a Megalon, un escarabajo gigante, y a Gigan para destruir el mundo de la superficie. En un intento por detenerlos, el inventor Goro recupera a Jet Jaguar, un robot con pensamiento independiente que había sido robado, y lo manda para que traiga a Godzilla y que éste participe en la lucha. >>

Como decíamos, veremos de nuevo a Godzilla enfrentarse a su enemigo anterior, Gigan, pero esta vez cediéndole el protagonismo a un nuevo kaiju insectoide, Megalon, un ciervo volante gigante que da nombre a la película. Aunque, curiosamente, quien acabaría dándole fama a esta entrega sería más bien el robot súper héroe Jet Jaguar (quien no volvería a aparecer nunca más en la franquicia a pesar de todo).

Esta película cuenta con un estilo marcadamente más infantil a la anterior, aunque no tanto como el ya visto en alguna de las anteriores películas del monstruo, que se materializa especialmente en el protagonismo del niño humano en el argumento y la propia aparición de Jet Jaguar: un robot diseñado por un niño (ganador del concurso organizado por Toho para ese propósito), con obvias influencias de Ultraman y Mazinger Z en su diseño y forma de combate.

La cinta en conjunto resulta bastante inferior en calidad y entretenimiento general, pues no ofrece nada que no hayan ofrecido de mejor forma entregas anteriores del kaiju. Los combates son más repetitivos por el mucho más evidente uso de escenas recicladas, la mayoría sacadas de la lucha contra Gigan de la anterior película. Además, la trama se desarrolla con bastante más torpeza y no consigue mantener mucho el interés del espectador.

En general es una de las películas más flojas de la franquicia, pero no deja de ser entretenida en ocasiones. Lo más destacable es la presencia de Jet Jaguar, que da un aire ligeramente más fresco a la saga de Godzilla, aunque no al género, pues no deja de ser un "Ultraman de marca blanca". 



Godzilla VS Mechagodzilla 


La decimocuarta entrega de la longeva franquicia supondría un punto de inflexión importante, pues significó la introducción del kaiju mecánico más importante del género, la máquina creada para hacer frente al lagarto gigante con sus propias armas: Mechagodzilla. Godzilla vs Mechagodzilla se estrenaría en 1974 y sería la última intervención del director Jun Fukuda en la saga. Además del mecha-kaiju, la película introdujo también al kaiju menor King Caesar, que no regresaría hasta Final Wars (2004).

<< Una profecía ancestral de Okinawa predice que un monstruo aparecerá a destruir el mundo pero será detenido por dos criaturas colosales. El hallazgo de una estatua en las cavernas de Okinawa indican que se trata de la llave para llamar a King Caesar, el guardián de la zona, y el único que puede detener la oleada de destrucción provocada por el recientemente aparecido Godzilla. Las señales de la profecía parecen cumplirse, pero un grupo de científicos comienza a descubrir pistas que indican que nada es lo que parece. Y ello se confirma cuando el verdadero Godzilla aparece en escena, desintegrando el camuflaje de la criatura que destruye las ciudades, y revelando ser un sosías robótico. Es MechaGodzilla, un ser cibernético construido por la raza alienígena del tercer planeta del Agujero Negro, que ha llegado a la Tierra con pretensiones de invadirla. >>


Nos vamos acercando al final de una era con esta entrega, en la que volvemos a asistir a un ataque de alienígenas a la Tierra, quienes se valdrán en esta ocasión, no de una criatura extraterrestre o del control de un kaiju de nuestro planeta, sino que emularán al rey de los monstruos con una versión mecánica del mismo.

Evidentemente, Mechagodzilla no puede tener precisamente demasiado carisma que se diga, pues no deja de ser una versión robótica del inigualable Godzilla. Eso, quizá, resta algo de interés a los enfrentamientos y a la propia amenaza que supone, pero no quita que sus escenas de acción sean impresionantes.

Además contamos con la presencia de King Caesar, un kaiju ancestral basado en los Shisa (seres mitológicos okinawenses mezcla de león y perro) que ayudará al lagarto radiactivo en su lucha contra su homólogo mecánico.

De nuevo estamos ante una cinta algo floja en comparación con las grandes entregas de la saga, pero cuenta con batallas mucho más que decentes, buenos modelos y suficientes dosis de entretenimiento. En general, Godzilla vs Mechagodzilla está bastante lejos del bajo nivel que alcanzó la anterior película.

Destaca especialmente por su extraña combinación de folklore tradicional con ciencia ficción, algo curioso que no suele verse y que al menos le da un toque interesante a la película.



El Terror de Mechagodzilla 


Y así llegamos finalmente a la película que marcó un antes y un después en el cine kaiju-eiga en general: la exitosa franquicia del lagarto radiactivo Godzilla, iniciada 21 años atrás, en decadencia desde hacía varias entregas, estrenaba en 1975 su decimoquinta película. Ello no supondría ninguna novedad de no ser porque la Toho decidiría finalmente dejar descansar a su millonaria franquicia, que no volvería a recibir ninguna película nueva hasta 9 años después, marcando así el final de la que ahora conocemos como Era o Serie Showa. El Terror de Mechagodzilla (Mekagojira No Gyakushu) suponía también el regreso y despedida definitiva del padre del género, el director Ishiro Honda, ahora ya más descansado después de su hastiado trabajo en All Monsters Attack.

<< Tras la misteriosa destrucción de un submarino, unos investigadores de Interpol comienzan a buscar al desaparecido profesor Mafune, que 15 años atrás había declarado el hallazgo bajo el mar del monstruo Titanosaurio. Ahora trabaja para los alienígenas del tercer planeta del agujero negro, cuya ambición es conquistar el mundo con su ayuda y la de un Mechagodzilla reconstruido. >>


Y ahora sí, llegamos al final. El Terror de Mechagodzilla se presenta como la última entrega de la serie Showa de Godzilla, que además resulta ser un cierre muy interesante, teniendo en cuenta que fue el gran Ishiro Honda, padre de Godzilla (y del kaiju-eiga en general), quien regresó por última vez a la franquicia para dirigir la cinta.

Situada justo después del final de Godzilla vs Mechagodzilla, esta película vuelve un poco a sus orígenes y deja los enfrentamientos entre kaijus en un papel más secundario, centrando casi toda la acción al final, y tomándose más tiempo para desarrollar el conflicto humano y el misterio detrás de la película.

No queremos decir tampoco que esta sea una de las mejores películas de la saga. De hecho, tal vez incluso sea una de las más flojas dirigidas por Ishiro Honda (aunque dista mucho del desastre que fue All Monsters Attack), el cual, a pesar del descanso que había tomado, seguía dando señales de cansancio en la dirección de esta cinta. Pero tras unas películas anteriores con varios altibajos de calidad, Honda pudo ofrecer un buen cierre para una franquicia que no renacería hasta una década después.

En cuanto a los kaijus, tenemos, como no podría ser de otra forma, a Godzilla, a su "gemelo" de metal Mechagodzilla, y un nuevo kaiju marino que da bastante juego y cuyo diseño resulta bastante refrescante en relación a lo habitual, Titanosaurio.

Las batallas, aunque relegadas a un segundo plano, cumplen bastante bien, y aunque la saga ya se notaba algo quemada a estas alturas, nos deja un buen sabor de boca como final de una gran era.






Y hasta aquí hemos llegado hoy con nuestro "especial fin de Showa" de Godzilla. Esperamos que os haya gustado, y no os preocupéis, porque el ciclo kaiju-eiga sigue vigente en nuestros Finde de Cine, que aún quedan muchas películas del lagarto radiactivo por comentar por aquí.

Y nuevamente, recordamos que queremos presentar este especial también como un obituario particular en memoria del fallecido Haruo Nakajima. Que el Rey de los Monstruos descanse en paz.

¡Hasta la próxima!

jueves, 13 de julio de 2017

[FINDE DE CINE] Platinum Data / Destroy All Monsters



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Interrumpimos momentáneamente las Primeras Impresiones de los estrenos de la temporada de verano (primera y segunda parte aquí) para continuar con nuestra sección semanal Finde de Cine. Y aunque esta semana llegue unos días tarde, llega igualmente.

En este caso hablaremos de las películas Platinum Data (o Platina Data, con pronunciación más a lo japo) y, siguiendo con Godzilla, Destroy All Monsters. ¡Vamos allá!


Platinum Data


Pues la primera película que comentaremos hoy será Platinum Data (también conocida como Platina Data), un reciente filme japonés de 2013 dirigido por el entonces aún desconocido Keishi Otomo, quien ha alcanzado ahora la fama como director de la trilogía de imagen real basada en el manga Rurouni Kenshin, la adaptación de Museum y la aún no estrenada bilogía basada en 3-Gatsu no Lion. Después de ver el fantástico trabajo que hizo Otomo con Kenshin, cualquier cosa suya la recibimos con los brazos abiertos. Pero como si eso no fuera suficiente, nos encontramos en Platinum Data con un elenco encabezado por Kazunari Ninomiya (Cartas desde Iwojima, Gantz, Nagasaki, recuerdos de mi hijo, etc.), uno de los más talentosos actores japoneses jóvenes de la actualidad, y Etsushi Toyokawa (Otcho en la trilogía de 20th Century Boys, Boiling Point, etc.). Y todo ello para presentar un thriller de ciencia ficción distópica, ¿qué más podíamos pedir?

<< Ambientada en 2017, el gobierno japonés intenta controlar en secreto el ADN de sus habitantes creando una base de datos especial, Platinum Data. Kagura es un importante científico que trabaja en ese campo de la Agencia Nacional de Policía. Cuando el inventor del sistema de análisis de ADN es asesinado misteriosamente, Kagura se encuentra en la escena del crimen, por lo que se convierte en el principal sospechoso y fugitivo. El veterano detective Asama Reiji comienza la persecución. >>

Queda ya claro con la sinopsis que estamos ante un thriller al más puro estilo, pero con ambientación de ciencia ficción en un futuro muy próximo (recordemos que la película es de 2013) y un claro componente distópico (control de la población y de la criminalidad a través de un sistema científico avanzado). Y como tal, cumple considerablemente bien, sobre todo a la hora de mantener enganchado al espectador con su potente inicio y frenético desarrollo. Y es que, aunque no sea la mayor obra maestra del género, sí es un muy digno thriller.

Su trama se torna más compleja conforme se va descubriendo el pastel, especialmente en lo referente al protagonista, por lo que requerirá un mínimo de atención por parte del espectador. No obstante, eso no significa que sea críptica ni complicada de entender.

En cuanto a las cuestiones técnicas, Platinum Data da buena cuenta de la habilidad de Otomo como director, mantiene muy buen ritmo y presenta buenas escenas de acción y persecución, sin tener nada que envidiar a thriller policíacos de ciencia ficción hollywoodienses como Minority Report. La fotografía, que destaca por la predominancia de los tonos azules y plateados, dota a la película de un ambiente muy adecuado a su género distópico.

Respecto a las interpretaciones, es innegable que Kazunari Ninomiya se come la pantalla en todo momento. El joven actor (especialmente conocido en Occidente por su papel en la película de Clint Eastwood Cartas desde Iwojima; y ganador de múltiples premios, entre los que destaca el premio al Mejor Actor de la Academia Japonesa por Nagasaki, recuerdos de mi hijo) demuestra en esta película, y no por primera vez, sus grandes dotes interpretativas. Con un personaje bastante complejo debido a su (esto es un poco spoiler) trastorno de identidad disociativo, Ninomiya se enfrenta a un reto del que sale muy airoso. Etsushi Toyokawa, en su papel de clásico detective de la antigua escuela, si bien se ve eclipsado por Ninomiya, no deja de cumplir también muy sobradamente con su papel.

Muy recomendada para todos aquellos a los que les guste el thriller de ciencia ficción y quieran ver una película que les mantenga pegados a la pantalla. Ahora tenemos aún más ganas de ver Museum y 3-gatsu no Lion: Keishi Otomo sabe lo que se hace.


Destroy all Monsters 


Y en segundo lugar, nuestro ya clásico ciclo de kaiju-eiga nos lleva hasta la novena entrega de la saga de Godzilla, que además supone el regreso de su creador Ishiro Honda a la saga como director. Destroy All Monsters (Kaijû Sôshingeki, titulada en España Invasión Extraterrestre), estrenada en 1968, marca también el primer gran crossover de kaijus de Toho. Si hasta ahora el máximo había sido el caso de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (con la aparición de Godzilla, Rodan, Mothra y Ghidorah), Honda fue mucho más allá en esta película, pues además de los mencionados, contamos con la presencia de Anguirus (Godzilla Contraataca), Gorosaurius (King Kong Escapa), Minilla y la araña gigante Kumonga (El Hijo de Godzilla), Manda (Atragon), Baragon (Frankenstein conquista el mundo) y Varan (Varan). Sí, ni más ni menos que 11 kaijus diferentes a la vez en pantalla. ¡Casi nada!

<< En 1999, la ONU ha reunido a todos los kaijus de la Tierra en una zona de la isla de Ogasawara denominada Monsterland, con el objetivo de estudiarlos a fondo, controlándolos mediante un complejo campo electromagnético. Sin embargo los kilaaks, una raza extraterrestre, pretende esclavizar el planeta y boicotea los sistemas de comunicación de la isla y controla mentalmente a los monstruos, que se lanzan a una frenética carrera de destrucción por todo el mundo. >>

Y después de un par de cintas algo más flojas de la saga, gracias al regreso del gran Ishiro Honda nos encontramos con esta bestialidad (nunca mejor dicho). Un total de 11 kaijus distintos en una sola película, luchando entre ellos o "colaborando" para destruir las grandes ciudades del planeta.

Argumentalmente, como es lógico, tampoco difiere demasiado de algunas de las entregas anteriores, especialmente de Los Monstruos Invaden la Tierra (en la que ya veíamos a varios kaijus y extraterrestres atacando la Tierra), pero es que Honda sabía muy bien cómo hacer una buena película de monstruos, entretenida y espectacular incluso con pocos medios.

Por otro lado, el mayor atractivo reside precisamente en la abundancia de kaijus. Es sencillamente impresionante. Especialmente la paliza final que le dan todos juntos a King Ghidorah, que pone el broche de oro al filme. No por nada esta película quedó como una de las mejores de la franquicia, y en cierto modo marcó el punto álgido de la Era Showa de Godzilla, que en los años siguientes empezaría a perder fuelle.




Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!

domingo, 11 de junio de 2017

[FINDE DE CINE] El Mundo de Kanako / Los monstruos invaden la Tierra (Kaiju Daisensou)



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Una semana más que se acaba, y una semana más estamos nosotros aquí con nuestra sección Finde de Cine. Y como ya sabréis los lectores habituales, en esta sección comentamos brevemente, a modo de mini reseña, las dos películas japonesas que hemos visto viernes y sábado respectivamente. 

Hoy toca hablar de El Mundo de Kanako, thriller de Tetsuya Nakashima (Confessions, Conociendo a Matsuko, Kamikaze Girls), y, cómo no podía ser de otro modo, continuamos nuestro ciclo de kaiju-eiga con la sexta película de la saga de Godzilla, titulada en España Los monstruos invaden la Tierra.

¡Comencemos!


El Mundo de Kanako


De modo que hoy empezamos con El Mundo de Kanako (Kawaki), película estrenada en Japón en 2014 y dirigida por Tetsuya Nakashima, director con fama creciente en en los últimos lustros gracias a películas como la ya reseñada Confessions, Kamikaze Girls o Conociendo a Matsuko. Thriller psicológico con tintes similares a la fantástica Confessions, aunque sin llegar a sus mismas cotas de calidad ni de fama. 

<< El argumento se centra en un ex policía alcohólico y algo irascible que emprende una búsqueda para encontrar a su desaparecida hija. Cuanto más se adentre en este misterio, más descubrirá sobre las sórdidas circunstancias que rodean la vida y desaparición de su hija. >>

Como decíamos, El Mundo de Kanako se encuentra en la misma línea que Confessions en más de un aspecto: narrativa y temática, fundamentalmente.

La narrativa, muy propia del directos por lo que hemos podido ver, se caracteriza en esta película por el uso de distintos "trucos" como cortinillas de sangre, el uso de la música en ciertas escenas de forma bastante peculiar (algo que ya veíamos en el otro filme), e incluso abrir la película con un opening estilo serie policíaca de los noventa. Hay cosas que chocan un poco en la película pero lejos de resultar anticlimáticas, le dan un toque personal a la cinta. Si bien es cierto que la narrativa y su ritmo no alcanzan la maestría de Confessions, sí que se luce bastante y consigue construir un thriller notablemente intrincado que mantiene en vilo al espectador hasta el final.

La temática es sórdida, y esto se incrementa según nos acercamos a la resolución del misterio y conforme vamos conociendo los entresijos de la vida de la joven Kanako. La trama se desarrolla alrededor de la droga y la prostitución, lo cual puede resultar estremecedor en más de una ocasión, pues la película muestra escenas bastante fuertes al espectador sin ningún tipo de pudor.  Además, el temperamental protagonista nos brindará más de una escena violenta en el proceso de búsqueda de su hija, a veces comportándose más como un ex-yakuza que como un ex-policía.

En conjunto tenemos un buen thriller, oscuro, sórdido, y cautivador, que sume al espectador en la espiral de degeneración que es ese "mundo de Kanako": cuanto más sabes sobre ella, más te escandalizas; y cuanto más te escandalizas, más quieres saber. Mantiene en tensión durante las casi 2 horas que dura.

No es ninguna obra maestra, pero sí que estamos ante una muy buena película. Recomendable, eso sí, si tienes un estómago fuerte.


Los monstruos invaden la Tierra (Kaiju Daisensou)


Y como ya adelantábamos, seguimos nuestro particular maratón semanal de kaiju-eiga, viendo esta vez la sexta película dela franquicia del lagarto radiactivo gigante Godzilla. Los Monstruos Invaden la Tierra (Kaiju Daisensou, también conocida por su título inglés Invasion of Astro-Monster) fue dirigida, una vez más, por el padre del género Ishiro Honda, y vuelve a presentar un ya habitual crossover de monstruos del universo de kaijus de Toho. En esta ocasión, serán nuevamente Godzilla y Rodan los que hagan frente a King Ghidorah, como ya harían junto con Mothra en la entrega anterior.

<< En esta película, una raza alienígena del recién descubierto Planeta X pedirá ayuda a la humanidad para detener al Monstruo Cero, una amenaza que asola su mundo que resulta ser el propio King Ghidorah. Para ello requieren la ayuda de Godzilla y Rodan, que ya le derrotaron anteriormente. Lo que no saben los humanos es que esta raza oculta más intenciones de las que parece a simple vista. >>

Bueno, como ya es costumbre, estamos ante un encuentro entre Godzilla y "más monstruos", los cuales en esta película serán el pterodáctilo Rodan y, una vez más, el destructor del espacio King Ghidorah. Mismo "elenco" que en la anterior, solo que sin la aparición de nuestra querida deidad-polilla Mothra.

Visualmente hace gala del más "hortera" retrofuturismo cincuentero (aunque sea del 65), especialmente visible en la estética de los aliens y de los cohetes espaciales. Pero entendednos: no lo decimos en un sentido negativo. Es hortera, pero tiene un encanto único que solo puede verse en este tipo de filmes. Su estética es bastante interesante si la ves con los ojos adecuados y sin caer en el presentismo.

Las batallas son algo más abundantes que en otras películas, y aunque Godzilla y Rodan no han cambiado mucho con respecto a la anterior, sí que se aprecia que King Ghidorah está más trabajado, con movimiento más fluido y menos caótico que en la anterior (en la que las cabezas parecían ir cada una por su lado), lo cual siempre es de agradecer.

Sin embargo, creemos que el mayor defecto de esta película es su falta de originalidad. No difiere demasiado de la película inmediatamente anterior (amenaza del mismo kaiju, defensa a cargo de los mismos kaijus aunque sin Mothra), y eso la hace un pelín repetitiva, aunque totalmente disfrutable para los fans de este género genuinamente japonés. A nosotros desde luego nos ha gustado bastante.

Muy entretenida y con encanto clásico. Como siempre, Godzilla no decepciona.





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!