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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Nuestro Top 5 de lecturas de 2015



¡Saludos a todo el mundo y bienvenidos un día más y por última vez en el presente 2015 a La Bandera de la Libertad!

Hoy, como última entada del año, hemos decidido hacer un repaso por nuestras lecturas de manga del 2015 y seleccionar un top 5, es decir, las cinco mejores obras que hemos tenido el placer de leer a lo largo del año cada uno de nosotros. 

Os animamos a compartir vosotros también vuestro top 5 particular.


5º Puesto

* ADRI: NonNonBa, de Shigeru MizukiPara empezar, en el quinto puesto sitúo la primera obra que he leído del gran Shigeru Mizuki, un manga semiautobiográfico en que el autor nos llevará a su infancia y nos mostrará el inicio de su pasión por los yokais gracias a las historias que NonNonBa, la anciana que vivía en su casa le contaba. Una obra preciosa, con grandes personajes, un estilo maravilloso y que muestra de forma perfecta las leyendas y la forma de vida japonesa en aquella época. (Aquí nuestra reseña). 

* ALEJANDRO: Devilman, de Go Nagai. En mi caso, comienzo el top situando en el quinto puesto esta obra clásica del autor de Mazinger Z, Go Nagai. Devilman no es un alarde de calidad argumental, pero pasa por ser una de las obras más trascendentes de la historia del manga, pues es uno de los mayores iconos del gore y uno de los primeros mangas del género. Un manga perfecto para quien busque brutalidad y sangre en grandes cantidades.


4º Puesto

* ADRI: El Almanaque de mi Padre, de Jiro Taniguchi. El mejor manga que he leído de Jiro Taniguchi, el maestro absoluto del costumbrismo. Una obra que muestra de una forma perfecta los sentimientos de sus personajes, que cuenta una historia de reconciliación con uno mismo y con su pasado, revelando poco a poco el pasado de su protagonista. Una obra de ritmo relajante y tradicional que me dejó un gran sabor de boca. (Aquí nuestra reseña).

* ALEJANDRO: Opus, de Satoshi Kon. Obra de dos tomos dibujada por el gran genio de la animación Satoshi Kon, que realmente empezó su carrera como mangaka. En este manga nos podemos reencontrar con el genuino Satoshi Kon, que ya empezaba a jugar con la confusión entre realidad y fantasía, como haría posteriormente en sus obras magnas de la animación como Perfect Blue o Paprika. Lamentablemente, la serie fue cortada y recibió un final prematuro, pero que al mismo tiempo le sienta genial al tono general de la obra. 


3º Puesto

* ADRI: One Pound Gospel, de Rumiko Takahashi. Una obra de una de mis autoras favoritas. Pese a ser más corta que Maison Ikkoku, la mejor obra de la autora, el romance sigue teniendo un desarrollo perfecto, dándole el tiempo justo a la comedia y al amor. Además, esta obra cuenta con intensos combates de boxeo que hacen fluida la lectura. Los personajes conservan el carisma de Ikkoku. Otra de las obras maestras de la gran Rumiko Takahashi. (Aquí nuestra reseña).

ALEJANDRO: Queen Emeraldas, de Leiji Matsumoto. En este tercer lugar yo he decidido situar una obra de uno de mis autores favoritos, el enorme Leiji Matsumoto. Queen Emeraldas nos cuenta la historia de Emeraldas, la pirata espacial amiga del Capitán Harlock y hermana de Maetel, protagonista de Galaxy Express 999. Gran ópera espacial, como nos tiene acostumbrados el inigualable Matsumoto, cargada de aventuras y de un tono romántico y melancólico tan característico.


2º Puesto

*ADRI  y ALEJANDRO: Utsubora, de Asumiko Nakamura. Para el segundo puesto, como podéis ver, ambos hemos coincidido en nombrar el mismo manga.

Una obra maestra de Asumiko Nakamura, a la que ambos consideramos una de las autoras más talentosas del panorama contemporáneo del cómic japonés. Una obra de tono bastante oscuro, de misterio, con un dibujo maravilloso que hace gala de la envidiable elegancia y sensibilidad artística de su autora. Una obra que relata una historia de decadencia moral y sexual donde los personajes harían lo que fuera por lograr lo que desean. Una auténtica obra maestra del manga reciente, imprescindible. (Aquí nuestra reseña).


1er Puesto

ADRI: Maison Ikkoku, de Rumiko Takahashi. No tuve que pensármelo mucho para decidir que esta es la mejor obra que he leído en todo el año. Una comedia romántica maravillosa, divertida, con un humor genial y bastante adulto, unos personajes entrañables y carismáticos y un romance realista y bien llevado. Además, obra de Rumiko Takahashi, una de mis autoras favoritas. Una obra maestra sin duda alguna. (Aquí nuestra reseña).

ALEJANDRO: Thomas no Shinzo (El Corazón de Thomas), de Moto Hagio. En mi caso he decidido considerar como mi mejor lectura del año 2015 Thomas no Shinzo, una las obras magnas de Moto Hagio, que no es ni más ni menos que una de las autoras más importantes de la historia del manga, pilar fundamental del Grupo del 24, la generación de autoras que en los años 70 revolucionaron el shojo para siempre. Thomas no Shinzo es, además, una de las primeras obras de género BL o shonen-ai (romance homosexual masculino). La obra se ha ganado a pulso el puesto gracias a la soberbia capacidad artística de su autora, que nos presenta además un grandísimo drama romántico de juventud ambientado en una Europa de principios del siglo XX. Conmovedor, bello, imprescindible.





Pues hasta aquí nuestro top de lecturas del 2015... Esperamos que os haya gustado. Y ahora... ¿Cuáles han sido vuestras mejores lecturas del año?


viernes, 13 de noviembre de 2015

[RESEÑA MANGA] El Almanaque de mi Padre



Hola a todos y bienvenidos una vez más a La Bandera de la Libertad. Os traemos en esta ocasión una nueva reseña. Esta vez hablaremos de El Almanaque de mi Padre, una joya del drama costumbrista, probablemente la obra magna del inigualable Jiro Taniguchi, grandísimo maestro del que ya hemos reseñado con anterioridad otra de sus grandes obras, Barrio Lejano.

Jiro Taniguchi, sensibilidad y costumbrismo

Jiro Taniguchi, nacido en 1947, se alza actualmente con uno de los más importantes autores de manga de corte intimista y adulto, y uno de los más reconocidos por el público occidental ajeno al mundo del cómic japonés.

Impulsado hacia el arte del manga por la corriente del gekiga a través de revistas como Garo y autores como Yoshihiro TatsumiTaniguchi se trasladaba a Tokio en 1969 para comenzar su trayectoria profesional, inicialmente como asistente de mangakas como Kyuta Ishikawa y Kazuo Kamimura, hasta su debut en 1972 con Kareta Heya

A lo largo de la década de los 70, Taniguchi dibujaría gran cantidad de obras a partir de las historias de otros guionistas, entre los que destaca Natsuo Sekikawa, con quien crearía, entre 1987 y 1997, la obra que constituiría el punto de inflexión más importante de su carrera: La Época de Botchan (Botchan no Jidai), en la que, inspirados por la celebérrima novela de Natsume Soseki Botchan (una de las más importantes de la literatura japonesa del siglo XX), ambos autores abocetan un delicado retrato de los últimos años de la Era Meiji (1868-1912). Esta obra le valdría a Taniguchi más de un premio, entre los que cabe señalar el Gran Premio Cultural Osamu Tezuka en 1998.

De manera simultánea a la publicación de La Época de BotchanTaniguchi empieza a destacar con la publicación de numerosas obras de corta extensión y tono costumbrista e intimista, como El Caminante (Aruku Hito) o Tierra de Sueños (Inu o Kau). Entre ellas, sobresaldrían especialmente El Almanaque de mi Padre (Chichi no Koyomi, 1994) y Barrio Lejano (Haruka na Machi e, 1998), en las que reflexiona sobre el retorno a tiempos pasados y la reconciliación con uno mismo.

Desde entonces, Taniguchi alternaría la creación de este tipo de obras con otras de temática naturalista y aventurera, como SetonLa Cumbre de los Dioses (Kamigami no Itadaki) o Blanco (Blanca).

Especialmente admirado en Francia, Jiro Taniguchi se convertiría en uno de los principales representantes japoneses del movimiento artístico de la nouvelle manga, liderado por el historietista francés Frédéric Boilet, y que busca la combinación de las formas artísticas y narrativas propias del manga y la bande desinée (cómic franco-belga).


¿De qué trata?

El Almanaque de mi Padre nos cuenta la historia de Youichi, un hombre ocupado que dedica mucho tiempo al trabajo, que se entera de la muerte de su padre, con quien llevaba años sin hablarse y del cual guarda unos vagos recuerdos.

Youichi  viajará a su pueblo natal, donde recibirá una cálida bienvenida por parte de su familia, al contrario de lo que él esperaba debido a los años que había pasado sin relacionarse con ellos.

Estos le contarán historias olvidadas de su infancia que traerán a su memoria viejos recuerdosrecuerdos de un padre bueno y cariñoso que siempre le quiso y se preocupó por él a pesar de todo y que le ayudarán a reconciliarse con la memoria de su padre.

Nuestra Opinión

Taniguchi se corona con este manga como el maestro absoluto del costumbrismo. Desde el principio tenemos una atmósfera cálida y un ambiente muy familiar por el que da gusto dejarse atrapar mientras lees.

El ritmo de la obra es lento y pausado, al más puro estilo del costumbrismo japonés, lo cual la hace una lectura perfecta para simplemente relajarse y dejarse llevar por sus páginas.

Pero además de eso, es una maravilla dramática que expresa los sentimientos de sus personajes con una gran intensidad, logrando que sea fácil identificarse con ellos en todo momento.

La mayor parte de la obra está formada por capítulos que nos cuentan episodios pasados de la vida del protagonista, permitiéndonos formarnos poco a poco una imagen más detallada del padre y diferente a todo lo que nos esperábamos.

Una historia de reconciliación con el pasado y con uno mismo, muy intensa, muy humana y con un ritmo y ambientación magistrales. Sin duda, la mayor obra de un genio.

Nota Final: 10 [ - Imprescindible - ]