viernes, 23 de junio de 2017

[RESEÑA CINE] Sonatine



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Pues aquí estamos de nuevo, esta vez con una reseña específica de una sola película japonesa. Como habréis podido observar, la semana pasada no llegamos a hacer nuestro ya acostumbrado Finde de Cine, pero no por falta de intención. El caso es que, por problemas técnicos con la segunda película, solo pudimos llegar a ver una, de modo que ahora os traemos la reseña individual de esa película. 

Así que hoy hablaremos de Sonatine, película dirigida y protagonizada por el legendario Takeshi Kitano. Estrenada en Japón en 1993, Sonatine fue la cuarta incursión de Kitano en el cine como director y se considera hoy una de las películas más icónicas del cine de yakuzas contemporáneo.

"Beat" Takeshi Kitano

Nacido en 1947 en Adachi, Tokio, Takeshi Kitano se alza a día de hoy como uno de los mejores directores del cine japonés contemporáneo, probablemente el más reconocido internacionalmente por público y crítica en festivales de cine de todo el mundo. 

Desde muy joven abandonaría sus estudios universitarios para dedicarse al mundo del teatro independiente, donde conoció a Kiyoshi Kaneko, con quien formaría el dúo cómico de manzai Two Beats, que triunfó en todo el país entre principios de los 70 y principios de los 80. Kitano adoptaría desde entonces el sobrenombre de Beat Takeshi, que utilizaría siempre como cómico y actor (aunque no como director). Tras la disolución del dúo, Kitano continuó su carrera en solitario con su propio programa radiofónico y con el exitoso concurso televisivo Fūun! Takeshi Jō (El Castillo de Takeshi, emitido con gran éxito en España como Humor Amarillo).

Ya había realizado algunos pinitos en el cine como actor en los años 80, destacando especialmente su participación en la película de Nagisha Oshima Feliz Navidad, Mr. Lawrence (1983), protagonizada por David Bowie. Pero sería en 1989 cuando Kitano daría el salto definitivo, dirigiendo y protagonizando su ópera prima Violent Cop (Sono Otoko Kyobo ni Tsuki).

Sorprendía así a todo el mundo al cambiar su registro de la comedia ácida e histriónica al drama policial y yakuza, estilo que continuaría en los años siguientes con filmes como Boiling Point (1990) o Sonatine (1993). Estos magistrales ejercicios de yakuza-eiga, junto con otros estilos como el drama costumbrista de Escenas en el Mar (1991) o la comedia absurda de Getting Any? (1994), comenzarían a encumbrar a Kitano en su país como uno de los mejores directores del momento. 

El punto de inflexión más importante en su carrera vendría en 1994, cuando casi pierde la vida en un accidente de moto en lo que más tarde él mismo denominaría "un inconsciente intento de suicidio". Sobreviviría al accidente, pero no sin secuelas: sufriría desde entonces y de forma permanente la parálisis parcial de la mitad derecha de la cara, formando así, irónicamente, el rostro más icónico del cine japonés contemporáneo. El tono de su cine cambiaría desde entonces del mensaje autodestructivo a uno mucho más vitalista, aunque frecuentemente pesimista.

Tras su drama costumbrista y autobiográfico Kids Return (1996), llegaría en 1997 una de sus mayores obras maestras, de nuevo protagonizada por él mismo, Hana-Bi (Flores de Fuego), poético y silencioso drama que le valdría el León de Oro en el Festival de Venecia de 1998. Este filme y El Verano de Kikujiro (1999), considerada su película más personal, tierna e intimista, lograrían consagrar definitivamente a Kitano a nivel internacional.

En los años siguientes continuaría triunfando con nuevas obras de yakuzas como Brother (2000); dramas como Dolls (2002); la revisión del mítico samurái ciego con su particular versión de Zatoichi (2003); comedias dramáticas como Takeshis' (2005) o Aquiles y la Tortuga (2008); o su regreso al yakuza-eiga con la trilogía Outrage (2010-2012-2017), cuya última entrega aún no se ha estrenado en Japón.

Compagina también su labor como director con la interpretación en películas y especiales de televisión no dirigidos por él, como recientemente el filme de Wayne Wang Mientras Ellas Duermen (2015), adaptación del relato homónimo del español Javier Marías; o su reciente papel como Inspector Aramaki en la adaptación estadounidense de Ghost in the Shell (2017), cuyo fracaso ni siquiera Beat Takeshi ha podido evitar.

¿De qué trata?

El sencillo, pero muy diluido, argumento de este pausado filme se centra en Murakawa (interpretado por Kitano), un yakuza de Tokio que será enviado a Okinawa para acabar con una guerra de bandas. Cuando él y sus acompañantes son casi asesinados, se refugian en una playa donde permanecerán forjando una amistad y divirtiéndose, ajenos al cruel mundo de la yakuza.

Nuestra Opinión

Lo primero, hemos de advertir de que es una película algo "complicada". No por su profundidad o complejidad argumental, sino precisamente por todo lo contrario: su argumento es tan sutil, queda tan diluido a lo largo de las pintorescas escenas que pueblan el filme, que puede costar seguirle el hilo. Antes de darte cuenta, ha pasado media película y aún no sabes realmente lo que Kitano quiere contarte.

Y sin embargo, lo que en otro caso sería algo malo, en este caso es más bien una virtud. Sí, es difícil seguirle el ritmo a la historia, pero cuando uno se deja atrapar por la cinta, se encuentra con un gran trabajo a muchos niveles, especialmente en la dirección.

La película comienza como una más del género yakuza-eiga, presentando la situación con las bandas, los personajes y el conflicto. Hasta ahí bien, puede seguirse, y la verdad es que deja bien claro la gran capacidad de Kitano para este tipo de cine. Pero conforme va avanzando, a los pocos minutos, la película sufre un brusco cambio, convirtiéndose en una suerte costumbrismo humorístico, casi con candidez infantil por momentos. Podría incluso considerarse como una especie de prototipo de lo que más tarde veríamos en su obra maestra El Veranode Kikujiro, pero enmarcado dentro del mundo yakuza, con un tono más sobrio y con todos los personajes divirtiéndose y dando rienda suelta a sus más infantiles impulsos en la playa donde se refugian.

Es aquí donde la película toma un tono silencioso que no abandonará hasta el final, reduciendo los diálogos a su más mínima expresión, lo cual ayuda bastante a dejarse absorber por su atmósfera y por el ir y venir de escenas de lo más peculiares. Rasgo que también caracterizaría el cine de Kitano en obras magnas como Hana-Bi.

Y todo esto sin dejar del todo a un lado el estilo y temática del yakuza-eiga, algo difícil de lograr con unas situaciones tan poco "mafiosas", y que dice mucho de la maestría de Kitano. Y todo ello para terminar volviendo a centrarse en la acción entre yakuzas al final de la película, con un poderoso e intenso clímax.

En conclusión, Sonatine no es una película perfecta ni de lo mejor de Takeshi Kitano. Como hemos dicho, es considerablemente difícil seguir el hilo del argumento, por lo que es más necesario de lo que parece prestar atención para comprender lo que está pasando y el porqué de todo. Y eso en ciertos momentos puede resultar un problema para apreciarla. Pero aun con todo, sigue siendo una gran película que sabe crear una fantástica atmósfera y situaciones que atrapan al espectador.

Sin duda, sin ser de lo mejor del director, es una gran película absolutamente recomendable. Eso sí, no para todo el mundo. Es necesario saber disfrutar del cine pausado al más puro estilo japonés, pues no se trata de una película de yakuzas de acción y tiroteos al uso.


Nota Final: 7'5 [ - Buena - ]

domingo, 11 de junio de 2017

[FINDE DE CINE] El Mundo de Kanako / Los monstruos invaden la Tierra (Kaiju Daisensou)



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Una semana más que se acaba, y una semana más estamos nosotros aquí con nuestra sección Finde de Cine. Y como ya sabréis los lectores habituales, en esta sección comentamos brevemente, a modo de mini reseña, las dos películas japonesas que hemos visto viernes y sábado respectivamente. 

Hoy toca hablar de El Mundo de Kanako, thriller de Tetsuya Nakashima (Confessions, Conociendo a Matsuko, Kamikaze Girls), y, cómo no podía ser de otro modo, continuamos nuestro ciclo de kaiju-eiga con la sexta película de la saga de Godzilla, titulada en España Los monstruos invaden la Tierra.

¡Comencemos!


El Mundo de Kanako


De modo que hoy empezamos con El Mundo de Kanako (Kawaki), película estrenada en Japón en 2014 y dirigida por Tetsuya Nakashima, director con fama creciente en en los últimos lustros gracias a películas como la ya reseñada Confessions, Kamikaze Girls o Conociendo a Matsuko. Thriller psicológico con tintes similares a la fantástica Confessions, aunque sin llegar a sus mismas cotas de calidad ni de fama. 

<< El argumento se centra en un ex policía alcohólico y algo irascible que emprende una búsqueda para encontrar a su desaparecida hija. Cuanto más se adentre en este misterio, más descubrirá sobre las sórdidas circunstancias que rodean la vida y desaparición de su hija. >>

Como decíamos, El Mundo de Kanako se encuentra en la misma línea que Confessions en más de un aspecto: narrativa y temática, fundamentalmente.

La narrativa, muy propia del directos por lo que hemos podido ver, se caracteriza en esta película por el uso de distintos "trucos" como cortinillas de sangre, el uso de la música en ciertas escenas de forma bastante peculiar (algo que ya veíamos en el otro filme), e incluso abrir la película con un opening estilo serie policíaca de los noventa. Hay cosas que chocan un poco en la película pero lejos de resultar anticlimáticas, le dan un toque personal a la cinta. Si bien es cierto que la narrativa y su ritmo no alcanzan la maestría de Confessions, sí que se luce bastante y consigue construir un thriller notablemente intrincado que mantiene en vilo al espectador hasta el final.

La temática es sórdida, y esto se incrementa según nos acercamos a la resolución del misterio y conforme vamos conociendo los entresijos de la vida de la joven Kanako. La trama se desarrolla alrededor de la droga y la prostitución, lo cual puede resultar estremecedor en más de una ocasión, pues la película muestra escenas bastante fuertes al espectador sin ningún tipo de pudor.  Además, el temperamental protagonista nos brindará más de una escena violenta en el proceso de búsqueda de su hija, a veces comportándose más como un ex-yakuza que como un ex-policía.

En conjunto tenemos un buen thriller, oscuro, sórdido, y cautivador, que sume al espectador en la espiral de degeneración que es ese "mundo de Kanako": cuanto más sabes sobre ella, más te escandalizas; y cuanto más te escandalizas, más quieres saber. Mantiene en tensión durante las casi 2 horas que dura.

No es ninguna obra maestra, pero sí que estamos ante una muy buena película. Recomendable, eso sí, si tienes un estómago fuerte.


Los monstruos invaden la Tierra (Kaiju Daisensou)


Y como ya adelantábamos, seguimos nuestro particular maratón semanal de kaiju-eiga, viendo esta vez la sexta película dela franquicia del lagarto radiactivo gigante Godzilla. Los Monstruos Invaden la Tierra (Kaiju Daisensou, también conocida por su título inglés Invasion of Astro-Monster) fue dirigida, una vez más, por el padre del género Ishiro Honda, y vuelve a presentar un ya habitual crossover de monstruos del universo de kaijus de Toho. En esta ocasión, serán nuevamente Godzilla y Rodan los que hagan frente a King Ghidorah, como ya harían junto con Mothra en la entrega anterior.

<< En esta película, una raza alienígena del recién descubierto Planeta X pedirá ayuda a la humanidad para detener al Monstruo Cero, una amenaza que asola su mundo que resulta ser el propio King Ghidorah. Para ello requieren la ayuda de Godzilla y Rodan, que ya le derrotaron anteriormente. Lo que no saben los humanos es que esta raza oculta más intenciones de las que parece a simple vista. >>

Bueno, como ya es costumbre, estamos ante un encuentro entre Godzilla y "más monstruos", los cuales en esta película serán el pterodáctilo Rodan y, una vez más, el destructor del espacio King Ghidorah. Mismo "elenco" que en la anterior, solo que sin la aparición de nuestra querida deidad-polilla Mothra.

Visualmente hace gala del más "hortera" retrofuturismo cincuentero (aunque sea del 65), especialmente visible en la estética de los aliens y de los cohetes espaciales. Pero entendednos: no lo decimos en un sentido negativo. Es hortera, pero tiene un encanto único que solo puede verse en este tipo de filmes. Su estética es bastante interesante si la ves con los ojos adecuados y sin caer en el presentismo.

Las batallas son algo más abundantes que en otras películas, y aunque Godzilla y Rodan no han cambiado mucho con respecto a la anterior, sí que se aprecia que King Ghidorah está más trabajado, con movimiento más fluido y menos caótico que en la anterior (en la que las cabezas parecían ir cada una por su lado), lo cual siempre es de agradecer.

Sin embargo, creemos que el mayor defecto de esta película es su falta de originalidad. No difiere demasiado de la película inmediatamente anterior (amenaza del mismo kaiju, defensa a cargo de los mismos kaijus aunque sin Mothra), y eso la hace un pelín repetitiva, aunque totalmente disfrutable para los fans de este género genuinamente japonés. A nosotros desde luego nos ha gustado bastante.

Muy entretenida y con encanto clásico. Como siempre, Godzilla no decepciona.





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!



domingo, 4 de junio de 2017

[FINDE DE CINE] El Club del Suicidio / Ghidorah, el dragón de tres cabezas



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Aquí estamos una vez más, una semana más con nuestra nueva (ya no tan nueva xD) sección Finde de Cine, en la que, como ya sabréis, hablamos un poco de las dos películas japonesas que hemos visto en el fin de semana, comentándolas y recomendándolas (o no) para que os animéis a verlas. 

En este caso hablaremos de la polémica El Club del Suicidio y, continuando nuestro ciclo de kaiju-eiga, llega el turno de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (o dicho de manera simple, la quinta película de la franquicia de Godzilla). 

Comencemos:

El Club del Suicidio


Así pues, hoy tenemos para empezar una película que fue fuertemente polémica en su día, El Club del Suicidio (Jisatsu Circle), dirigida por el no menos controvertido director Sion Sono y estrenada en 2002 en Japón. Hacía un tiempo ya que queríamos ver alguna cosa de este famoso (o infame) enfant terrible del cine japonés contemporáneo, y probablemente esta sea la obra más acertada para comenzar, pues es la que más ha impactado internacionalmente de su filmografía. El único contacto que teníamos con su mundo previamente era la adaptación al manga encargada a Usamaru Furuya, pero que es una adaptación totalmente libre que tan solo conserva la premisa.

<< La cinta se centra en una investigación policial alrededor de un caso de suicidio colectivo en el que 54 colegialas se lanzaron a las vías del metro en Tokio. Este hecho provocará una gran proliferación de suicidios por todo el país. >>

Lo primero que queremos dejar claro es que no podemos dar una opinión completa ya que, según parece, los sucesos de El Club del Suicidio se complementan con su secuela (Noriko's Dinner Table), que parece ser necesaria para comprender plenamente el extraño argumento de la primera. Pero con solo ver esta, sí que nos ha quedado lo suficientemente claro que Sion Sono no tiene fama de polémico por casualidad.

La película cuenta con numerosas escenas sangrientas y exageradas que dejan en shock (a algunos de risa por la exageración, pero creemos que es conveniente intentar ver más allá de la cutrez para encontrarse con la críptica mente del director cara a cara). Sono no se corta lo más mínimo a la hora de mostrar sangre, suicidios, escenas esperpénticas, abusos sexuales... a veces, incluso, con un extraño sentido del humor (o quizá con un tono de sátira y sarcasmo).

Es un buen thriller (aunque la catalgación de esta película es complicada) que sabe crear tensión y atrapar con su caso, pero como hemos dicho, es difícil de comprender, al menos sin ver su secuela, por lo que nuestra opinión no es la mejor posible para decidir si ver o no esta película.

Lo que queda patente tras su visionado, siempre y cuando se pase la mencionada barrera de la exageración, los litros de sangre y la cutrez de los efectos especiales, es que Sion Sono busca hacer una feroz crítica a su sociedad en una suerte de sátira en la que habla de la influenciabilidad de la juventud, el problema endémico que son los suicidios en Japón, la soledad, la psique humana... Realmente el contenido de esta película puede ser analizado a muchos más niveles de lo que parece a simple vista.

Nosotros recomendamos verla y juzgar por uno mismo. Desde luego consigue su cometido: es provocativa, rara, y aseguramos que no dejará a nadie indiferente. Nosotros aún estamos asimilando lo que hemos visto.


Ghidorah, el dragón de tres cabezas


Y en segundo lugar, en nuestro ciclo kaiju-eiga, hoy hablamos de Ghidorah, el dragón de tres cabezas (San daikaijû: Chikyû saidai no kessen, también conocida en inglés como Ghidorah, the Three-headed Monster). Nuevamente dirigida por Ishiro Honda, padre del género, esta película de 1964 supone la quinta aparición cinematográfica del icónico lagarto radiactivo Godzilla, pero también recupera a Mothra (que protagonizó su propio filme y la cuarta entrega de Godzilla) y a Rodan (presentado también en su propia película individual de 1956). Primera película de la saga con tantos kaiju a la vez, y presentando al legendario Destructor de Civilizaciones, Ghidorah

<< Tras la llegada de un gran meteorito a la Tierra, una princesa de un pequeño reino es poseída por una habitante de Júpiter, que tiene el objetivo de advertir a los humanos de la llegada al planeta de King Ghidorah, el destructor de civilizaciones del espacio, que ya ha acabado con la vida en su planeta. 
Para hacerle frente, el gobierno japonés se pone en contacto con las sacerdotisas de la Isla Infant para solicitar la ayuda de Mothra, que ya les salvó en el pasado de la amenaza de Godzilla. Pero Ghidorah es demasiado poderoso para ella sola, de modo que Mothra convence al mismísimo Godzilla y a Rodan, recién despertado de su letargo por el meteorito, para que la ayuden a derrotar al poderoso monstruo del espacio. >>

Y aquí es donde empieza ya plenamente la burrada que es el universo de kaijus de Toho (porque los "universos cinematográficos" ya existían mucho antes de Marvel), y es que no hay más que pensar en la premisa para saber que estamos ante una película que nos ofrecerá unas buenas dosis de acción de monstruos: un dinosaurio radiactivo, una polilla gigante (si bien Mothra no llega a metamorfosearse en esta película, quedando en estado larvario todo el tiempo) y un pterodáctilo se enfrentan a un dragón espacial de tres cabezas. Ahí es nada.

Lo cierto es que, entre las mejoras en los efectos visuales y la variedad de criaturas que aparecen, esta película se convierte probablemente en la más trepidante de la saga hasta el momento. Ver a Ghidorah por primera vez en pantalla destruyéndolo todo a su paso es impresionante, y aunque ha envejecido por razones obvias, no deja de maravillar ver lo que hacían en esa época con tan solo trajes y marionetas.

En este caso, todo hay que decirlo, la acción propiamente dicha entre los cuatro se ve retrasada hasta los últimos compases de la película, pero se suple con la interesante trama del meteorito, la resurrección de Rodan, el resurgimiento de Godzilla de los mares, la pelea entre ambos antes de la intervención de Mothra, la llegada de Ghidorah... Todo ello consigue que se respire tensión durante todo el metraje, pues es evidente que una fuerte amenaza se cierne sobre la Tierra.

De este modo, estamos ante la primera película en la que Godzilla pasa a ser el defensor de la Tierra, convencido por Mothra, para hacer frente a una amenaza mucho mayor, una característica que acabaría definiendo el género.

Recomendamos también ver previamente la película Rodan, el gran monstruo volador (llamada Los hijos del volcán en España) de 1956 para conocer al pterodáctilo y su historia. Y del mismo modo, no solo es recomendable, sino necesario, ver Mothra vs Godzilla (y por tanto, Mothra de 1961), pues esta película es la que más claramente referencia a su antecesora (tanto por los personajes que repiten como por frases explícitas sobre lo sucedido en ella).

No hay mucho más que decir, salvo que es un gustazo ver a cuatro kaijus en pantalla pelear a la vez. Impresionante.





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!

domingo, 28 de mayo de 2017

[FINDE DE CINE] Nicky, la aprendiz de bruja / Mothra vs Godzilla



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Una semana más (aunque por los problemas técnicos que comentamos, en realidad es la segunda vez en la misma semana xD) estamos aquí con una nueva entrega de nuestra sección Finde de Cine

Como ya sabéis, hablamos aquí de las dos películas japonesas que hemos visto en el fin de semana (viernes y sábado), en caso de que lo hayamos hecho. Y en esta ocasión toca dedicar nuestra atención a las películas Nicky, la aprendiz de bruja (la reciente versión de imagen real, por supuesto) y, ya que estamos en pleno ciclo de kaiju-eiga, la cuarta película de la saga del icónico lagarto radiactivo (o segunda de la polilla gigante más famosa del cine): Mothra vs Godzilla

¡Empecemos!


Nicky, la aprendiz de bruja


Empezamos, pues, con la versión en imagen real de Nicky, la Aprendiz de Bruja (Majo no Takkyûbin, también conocida por su título internacional Kiki's Delivery Service), nueva adaptación de las novelas infantiles del mismo título de Eiko Kadono. Estrenada en Japón en 2014, la película fue dirigida por Takashi Shimizu (creador de la saga de terror Ju-On) y no guarda ninguna relación con la clásica adaptación animada de Hayao Miyazaki. En este caso, Shimizu vuelve a adaptar la misma novela, fijándose en esta y no en hacer un remake de la producción de Ghibli. Es importante tener eso en cuenta, pues las diferencias entre ambas películas probablemente se deban a su grado de fidelidad al material original (por lo que se dice, esta versión es bastante más fiel que la de Miyazaki, aunque eso no podemos comprobarlo si no podemos leer la novela).

<< La película trata sobre Nicky, una pequeña bruja que al cumplir los 13 años, como manda la tradición, deja su hogar para convertirse en una bruja hecha y derecha que pueda manejar bien sus poderes. En su viaje llegará a un pueblo costero donde se instalará y se ganará la vida haciendo entregas a domicilio aprovechando sus habilidades mágicas. >>

Para todo aquel que conozca la versión animada (que seguramente serán la mayoría de nuestros lectores), la verdad es que no hay mucho más que decir, pues adaptan la misma novela. Si bien es cierto que hay considerables diferencias entre los sucesos de ambas películas (como comentábamos, es de imaginar que esta será más fiel a la obra original, teniendo en cuenta que Miyazaki, como otros grandes directores de cine, más que adaptar suelen "reimaginar" la obra con su propio estilo), en esencia sí que cuentan la misma historia y reflejan los mismos valores.

Es una película de tono marcadamente familiar, muy orientada al público infantil, pero perfectamente disfrutable por cualquiera, tenga la edad que tenga, pues no deja de ser una historia bonita, cálida y divertida. Se hace bastante llevadera y los personajes, aunque simples, encajan bien con el tono de la obra.

Como defecto, cabe señalar que se puede hacer un poco sosa por momentos, pues carece de la "magia" (nunca mejor dicho) especial con la que sí cuenta la versión animada (tanto por la dirección de Miyazaki como por la BSO de Hisaishi, aunque en este sentido, la BSO de esta versión tiene también buenos puntos), pero cumple bien por sí misma. Los efectos especiales (empleados sobre todo en la recreación del gato Jiji y el hipopótamo, así como en las escenas de vuelo de escoba) son bastante decentes para tratarse de una producción de no excesivo presupuesto (no, al menos, como una superproducción hollywoodiense).

En resumidas cuentas, está claro que no estamos ni por asomo ante una obra maestra, pero se deja ver, entretiene y cumple con lo que promete. Lo más importante para disfrutarla justamente sería no tratar de verla como un remake de la versión de Miyazaki (muy superior), ya que como hemos dicho, no es más que una nueva adaptación. Comparándolas, esta película solo consigue salir mal parada, y eso tampoco es muy justo para con ella.


Mothra VS Godzilla


Y para terminar, como ya hemos adelantado, seguimos nuestro particular ciclo de kaiju-eiga (género al que, debemos decir, le estamos pillando mucho el gusto por el elevado grado de entretenimiento que asegura), y es el turno de la cuarta película de la saga de Godzilla, Mothra vs Godzilla (Mosura tai Gojira, también conocida en España como Godzilla contra los monstruos). Dirigida nuevamente por el prolífico padre del kaiju-eiga Ishiro Honda y estrenada en Japón en 1964, normalmente se considera parte de la saga del famoso lagarto. No obstante, también podría considerarse como una segunda película de Mothra, tras el filme original (también de Ishiro Honda) de 1961, pues tiene mayor protagonismo en la película. Pero es de suponer que la presencia de Godzilla impone una jerarquía dentro del universo kaiju de Toho en la que él es el predominante. 

<< En una playa japonesa, es encontrado un enorme huevo es encontrado, el cual será comprado por un empresario para usarlo como atracción principal de su parque temático. Las diminutas gemelas guardianas de Mothra, harán todo lo posible por recuperar el huevo y devolverlo a su madre. Mientras tanto, Godzilla vuelve a despertar de su letargo para atacar Japón... >>

Bueno, para empezar diremos que esta película, es más de Mothra que de Godzilla, ya que en este caso tenemos a Mothra como "el bueno de la peli" y a Godzilla como "villano", quedando relegado por ello a un papel algo más secundario. Y es que, en este universo de kaijus de la Toho, Mothra siempre es buena, ya que su única intención es proteger a sus isleños, y en este caso los japoneses le piden ayuda para deshacerse del lagarto radiactivo que les amenaza.

Cabe decir, además, que esta película es casi como una secuela de Mothra de 1961, y creemos que es muy recomendable haberla visto antes, porque tiene ciertos detalles que se entienden mejor conociendo al personaje de antemano. Las actrices que interpretan a las gemelas, así como uno de los protagonistas humanos, se repiten también en ambas películas. Aunque no se hagan referencias directas a la película original, siempre es mejor haberla visto.

Como película, es de las mejores que llevamos vistas del género del kaiju-eiga. Los efectos especiales mejoran cada vez más, y en esta tenemos al Godzilla más realista que hemos visto hasta ahora (cosa que atribuimos, evidentemente, a una mejora en la calidad del traje, que parecía facilitar los movimientos del actor). Las marionetas de Mothra (tanto polilla como larva) se mantienen en la misma línea que en la película original del monstruo, lo cual está bastante bien.

Mothra se luce especialmente en la película, dándonos una de las mejores batallas de kaijus que hemos visto hasta ahora, demostrando que un insecto puede derrotar al poderoso "rey de los monstruos". Y es que esta película tiene una cantidad de acción entre monstruos considerablemente superior a la que veíamos en las anteriores entregas (pues las batallas contra Anguirus y King Kong no fueron muy largas).

La BSO también es de alto nivel, encaja muy bien con la película y, sobre todo, mantiene el brillante tema principal de Mothra que ya estaba en su primera película (canción pegadiza como pocas).


No hay mucho más que añadir, salvo que es fantástica como película de kaijus. Intensa, divertida y espectacular. Muy recomendable (eso sí, recordamos que hay que ver Mothra antes, la cual también es una delicia del género).





Y hasta aquí nuestro Finde de Cine de esta semana. Nos despedimos, como siempre, esperando que os haya gustado, que os animéis a ver las películas si no lo habéis hecho ya y que, si lo habéis hecho, compartáis vuestra opinión con nosotros.

¡Hasta la próxima!

martes, 23 de mayo de 2017

[FINDE DE CINE] El Verano de Kikujiro / King Kong VS Godzilla



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Con un poco de retraso a causa de los problemas entre Movistar y Google el pasado fin de semana, pero ya estamos aquí una vez más. Y al igual que hemos hecho las últimas semanas, continuamos con esta nueva sección de cine japonés titulada Finde de Cine.

Como ya hemos explicado anteriormente, aquí hablamos de las dos películas japonesas que hemos visto el fin de semana (cuando las vemos), comentándolas un poco y recomendándolas. Como ya hicimos con Nuestra Hermana Pequeña / Godzilla y con Maravillosa Familia de Tokio / Godzilla Contraataca, esta semana hablamos de otra pareja de películas nuevamente dispares entre sí. Por un lado, una de las películas más reconocidas de Takeshi Kitano, El Verano de Kikujiro, y por otro, siguiendo con el famoso lagarto radioactivo, King Kong vs Godzilla.

Empecemos:


El Verano de Kikujiro

 

Hoy comenzamos con El Verano de Kikujiro (Kikujiro no Natsu), estrenada en Japón en 1999 y dirigida, escrita y protagonizada por "Beat" Takeshi Kitano, siendo una de las películas más personales e íntimas del cineasta, considerado hoy como uno de los mejores directores del cine japonés contemporáneo.

<< El argumento se centra en Masao, un niño de nueve años que vive con su abuela y que durante las vacaciones de verano decide salir él solo a buscar a su madre, a quien nunca conoció.  
Antes de poder fugarse, y mientras estaba siendo atracado por unos chicos mayores, una amiga de su abuela le encuentra y le dice a su marido, Kikujiro, que acompañe a Masao en su búsqueda. El problema es que Kikujiro es un antiguo yakuza, y su conducta no es la adecuada para estar con un niño tan pequeño. >>

Lo cierto es que nos ha encantado. Esperábamos algo más sobrio, quizá más dramático (aunque, en todo caso, sí sabíamos que estaba alejado del estilo más característico del "Kitano-yakuza"). Pero lo que nos encontramos es una acertada mezcla entre comedia gamberra, road movie y cine familiar.

Kitano, en su papel de ex-yakuza incapaz de comportarse como una persona normal, está increíble y es quien le da toda la vida a la película. Con su personalidad infantil y malencarada causa todo tipo de situaciones de lo más absurdas y rocambolescas, provocando problemas a todo personaje que encuentran en su viaje (robando, apostando, quedándose en un hotel sin pagar... por mencionar algunas de las gamberradas que comete). Y es que, en esta película, "Beat Takeshi" es un (entrañable) cabronazo de cuidado, dejando ver una vez más un sentido del humor que ya demostró con su exitoso programa Takeshi's Castle (Humor Amarillo en España) y que no se refleja con tanta frecuencia en su cine. Desde luego, no es la mejor influencia para un niño pequeño. 

Por lo demás, la película se hace bastante ligera, tiene situaciones muy divertidas que la hacen muy amena, y resulta muy tierno ver como Kikujiro y Masao se van volviendo mas cercanos en una suerte de relación paterno-filial. La estructura característica del género road movie contribuye enormemente, junto con el ritmo pausado y la atención a las múltiples situaciones cómicas, a hacer de la película un agradable viaje (nunca mejor dicho). 

Por sacarle un pequeño contra, podría decirse que la segunda mitad de la película produce una ligera sensación de pérdida de rumbo al no tener ya un objetivo en el viaje más que simplemente pasarlo bien y divertir al niño con juegos varios. No obstante, estas escenas no son menos divertidas y contribuyen a redondear la relación entre Kikujiro y Masao.

Por último, pero no menos importante, queremos hacer mención a la soberbia BSO, compuesta por el inigualable Joe Hisaishi, habitual colaborador de Takeshi Kitano.


En resumidas cuentas, una divertida road movie cómica con toques de drama y costumbrismo japonés (y Takeshi Kitano haciendo el capullo, ¿qué mas se le puede pedir?).


King Kong VS Godzilla


Y en segundo lugar, seguimos nuestro particular ciclo de Godzilla con la tercera película de la franquicia, nuevamente dirigida por Ishiro Honda, y en la que el monstruo japonés más famoso se enfrenta al monstruo americano más famoso, King Kong. Estrenada en 1962 en Japón, King Kong vs Godzilla tuvo también, al igual que la primera película de la saga, una versión americana con el metraje editado para el público occidental (cosa que, en este caso en el que se enfrenta a un icono del cine occidental, es una medida lógica para la época). Pero aquí, como siempre, hablaremos de la versión original.

<< Una expedición científica organizada por Mr. Tako, presidente de una firma de productos farmacéuticos, viaja a la Isla Farou para recoger bayas rojas con fuertes poderes somníferos. En la isla los miembros de la expedición descubrirán un gorila de enormes dimensiones que acabarán llevándose a Tokio. El gigantesco simio será utilizado después por las autoridades para detener a Godzilla, liberado después de la explosión del iceberg que le mantenía prisionero, con un apoteósica lucha final en el Monte Fuji. >>

Teníamos bastantes ganas de verla, ya que le estamos cogiendo el gustillo al lagarto radiactivo... y además enfrentándose al simio gigante mas famoso del cine. Dos iconos del séptimo arte, japonés y americano, dándose de hostias. No se nos ocurría película mas cafre, cutre y entretenida al mismo tiempo para ver (o sí, pero no con Godzilla y King Kong xD).

Y el caso es que estamos algo divididos con esta película. Por un lado, la historia es lenta, mucho más que en las anteriores películas. Retrasando toda la acción y dejando el enfrentamiento entre ambos colosos (que es lo que cualquiera anda buscando cuando ve esta película, no nos engañemos) para el final de la película (literalmente, pues apenas se produce durante los últimos minutos de cinta). Y por supuesto, tiene mucha menos profundidad que en las anteriores películas de Godzilla, dejando casi de lado la reacción social y política ante la crisis (claro, si es que se van acostumbrando si les atacan cada dos por tres...).

Por otra parte, en esta película nos encontramos con un Godzilla bastante mas "realista" y logrado, tanto por los movimientos mucho más naturales y fluidos, como por la propia calidad del traje. Aunque esto puede deberse en parte a que es la primera de la saga a color. Y una batalla que, aunque muy retrasada y breve, es de las mejores que hemos visto hasta ahora. En otras entregas decíamos que daba gusto ver a Godzilla destruir, pero ver a estos dos titanes luchar sí que es un gusto. Una batalla brillante (dentro de las limitaciones de la época y con el encanto de las mismas), sin duda. 

Lo que se refiere a King Kong, no se queda atrás. El simio se luce tanto o más que Godzilla, y su batalla contra un pulpo gigante hacia la mitad de la cinta es de las mejores escenas de la película. Se podría decir que King Kong es el punto de interés, ya que es la primera vez que estas dos criaturas del cine de monstruos se enfrentan. Sin olvidar que sin King Kong, Godzilla no existiría, ya que se le puede considerar en cierto modo el precursor del género kaiju-eiga, por lo que esta película puede entenderse también como un homenaje al monstruo. 

Además, cabe destacar que han respetado muy bien la esencia y origen de King Kong, siendo casi idéntido al de la primera película de 1933, lo cual es un gran punto a favor para esta cinta.

En resumen, un buen homenaje y una pelea bestial (nunca mejor dicho), que sin embargo se hace algo tedioso y lento... hasta llegar a un final apoteósico. En general nos ha gustado menos que las anteriores, pero tiene su encanto.




Y hasta aquí el Finde de Cine de esta semana pasada. Esperamos que os haya gustado, que os anime a ver las películas de las que hablamos y que, si habéis visto alguna de ellas, nos dejéis vuestras impresiones.

¡Hasta la próxima!

domingo, 14 de mayo de 2017

[FINDE DE CINE] Maravillosa Familia de Tokio / Godzilla Contraataca



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Aquí estamos una semana más, continuando con la sección recientemente estrenada Finde de Cine, en la que la semana pasada hablamos de Nuestra Hermana Pequeña y de la primera película de Godzilla.

Como sabéis, en esta sección hablaremos (en los fines de semana que corresponda) de las dos películas japonesas que hayamos visto viernes y sábado, comentándolas un poco para recomendarlas (o quizá no) y dar nuestras impresiones al respecto.

Esta semana, como podéis ver, es el turno de la última película del clásico director Yoji Yamada Maravillosa Familia de Tokio (Kazoku wa Tsurai yo) y de la segunda película de la saga de Godzilla, Godzilla Contraataca. ¡Empecemos!


Maravillosa Familia de Tokio


En primer lugar tenemos Maravillosa Familia de Tokio (Kazoku wa Tsurai yo), película estrenada en 2016 en Japón (y que actualmente acaba de estrenarse en algunos cines españoles, lo cual siempre es una buena noticia) y dirigida por el incombustible Yoji Yamada (Tora-san, Una Familia de Tokio), uno de los grandes nombres del cine japonés, que a sus 85 años sigue ofreciendo al mundo grandes películas. 

<< Todo comienza cuando Tomiko le pide a su marido Shuzo un "regalo" de cumpleaños inesperado: una solicitud de divorcio. A partir de ahí, los problemas se irán desarrollando de forma cada vez mas hilarante, implicando a toda la familia. >>

El veterano Yoji Yamada busca regresar al género de la comedia en sus últimos años, intentando recuperar quizá el espíritu de su gran saga de 48 películas Tora-san (a cuyo título en japonés, Otoko wa Tsurai yo (Qué duro es ser un hombre), hace un guiño en el título original de esta nueva película, Kazoku wa Tsurai yo (Qué duro es ser una familia)). Además, en apenas unos días, se estrena en Japón la segunda entrega de esta nueva y deliciosa saga de comedia familiar.

El director recupera para esta saga al mismo elenco de actores con el que ya triunfó en 2013 con Una Familia de Tokio (Tokyo Kazoku), su remake/homenaje a la legendaria Cuentos de Tokio (Tokyo Monogatari, 1953) de Yasujiro Ozu. La estructura familiar guarda ciertos paralelismos con aquella, y muchos de sus personajes conservan los mismos nombres, como tomando el gran clásico como referente del modelo de familia japonesa para crear una suerte de "sitcom" en forma de largometraje.

La película es muy entretenida y muy ligera de ver, y aseguramos que saca más de una sonrisa y hace imposible no encariñarse con los personajes. Todo ello, además, sin perder el delicioso encanto del costumbrismo totalmente japonés. 


La comedia, puramente familiar, establece una sátira de la familia media japonesa, e incluso podemos leer en ella una especial crítica al papel relegado de la mujer en estas familias tradicionales (cosa que vemos cuando Tomiko explica los motivos por los que quiere el divorcio). De escenas relativamente normales pasa a otras que alcanzan un considerable grado de histrionismo, casi esperpénticas, pero sin llegar a resultar demasiado absurdas. Están perfectamente comedidas para lograr el ritmo óptico en una comedia dramática y arrancar las risas del espectador.

Una joya que mas de uno disfrutará. Absolutamente recomendada para todo amante de la cultura japonesa. Esperemos que la secuela mantenga el nivel y de lugar a muchas más (por cuestiones de esperanza vital no llegará a las 48 entregas de Tora-san, pero no nos importará que dure varios años).

Si tenéis algún cine cerca en la que se proyecte, por favor, no dejéis de ir a verla. Como dice el título, es maravillosa.


Godzilla Contraataca


En segundo lugar y por segunda semana consecutiva, tenemos con nosotros al rey de los monstruos, el gran lagarto radioactivo Godzilla, pues hablaremos de la segunda película de la historia de la saga, Godzilla Contraataca (Gojira no gyakushû), estrenada en 1955 y dirigida por Motoyoshi Oda. Seguimos profundizando en la saga más famosa e icónica de la corriente kaiju-eiga.

<< Godzilla se enfrenta esta vez a un nuevo monstruo, Anguilas, un extraño gigante cuadrúpedo acorazado prehistórico, destruyendo en su lucha, una vez más, las ciudades de Japón. >>
Argumentalmente no tiene mucho más tema que la anterior: un nuevo Godzilla aparece y ataca el país, obligando a los japoneses a defenderse de la criatura.

En cuanto a la película, es algo inferior a la original a nivel argumental, pues esta, aunque no exenta de la dimensión social y burocrática que caracterizaba a la primera, está mucho mas centrada en la acción dejando lo demás un poco mas a parte. Seguramente sería esta la dirección que tomarían a partir de aquí las películas del género, ya que al final lo que el público quería ver eran monstruos rompiéndolo todo.

Eso sí, las escenas de acción resultan mucho más pulidas que en la primera película, y el hecho de que haya dos kaijus en pantalla luchando al mismo tiempo da muchísimo juego a la acción y las batallas.

Un filme clásico y frenético que, aunque no cumpla a la hora de estar al nivel de la anterior, resulta ser una buena película de monstruos gigantes. Le vamos pillando el gusto al kaiju-eiga, la verdad.




Y hasta aquí hemos llegado esta semana. Esperamos que os haya gustado, que veáis las películas (Maravillosa Familia de Tokio en el cine a ser posible, apoyemos la iniciativa) y que compartáis vuestra opinión.

¡Hasta la próxima!

domingo, 7 de mayo de 2017

[FINDE DE CINE] Nuestra Hermana Pequeña / Godzilla (1954)



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Volvemos un día más al blog para estrenar una nueva sección, centrada en esta ocasión, como podéis deducir, en el cine japonés. ¿En qué consiste? Fácil: los fines de semana acostumbramos a ver un par de películas, las cuales frecuentemente son japonesas. Así, las semanas en que veamos un par de ellas, presentaremos después unas minireseñas conjuntas de ambos filmes, a modo de pequeño comentario y recomendación. 

Para comenzar con estos Finde de Cine, esta semana hemos visto el reciente éxito internacional Nuestra Hermana Pequeña y el clasiquísimo Godzilla. Una pareja algo dispar para comenzar, tanto en época, como en estilo, como en género. Pero eso lo hace más interesante, ¿no? Pues comencemos:


Nuestra Hermana Pequeña


En primer lugar tenemos Nuestra Hermana Pequeña (Umimachi Diary), película estrenada en 2015 y dirigida por Hirokazu Koreeda (Kiseki, Nadie sabe, Caminando), uno de los directores más aclamados del cine japonés contemporáneo. Basada en el manga ganador del premio Manga Taisho Umimachi Diary de Akimi Yoshida, la película recibió el reconocimiento de crítica y público en todo el mundo al ser presentada en los más importantes festivales internacionales. 

<< Nuestra Hermana Pequeña nos cuenta la historia de las 3 hermanas Kouda, residentes en Kamakura, en la antigua casa familiar que perteneciera a sus abuelos, donde se trasladaron cuando su padre las abandonó por otra mujer y su madre, afectada por el divorcio, se marchó lejos. 
Al morir su padre, las hermanas se enteran de que este tuvo una cuarta hija, Suzu, de 15 años, con su segunda esposa, a la que tienen la oportunidad de conocer al asistir al funeral. Su madre falleció años antes, por lo que las tres hermanas le proponen a Suzu que vaya a vivir con ellas a Kamakura si no quiere quedarse con la tercera esposa del padre. La chica acepta de buen grado, y las cuatro comienzan a convivir juntas. >>

Nuestro primer contacto con el laureado Koreeda, y no podía haber sido una experiencia más positiva. Es una película absolutamente maravillosa en todos los sentidos. Encontramos en Nuestra Hermana Pequeña un relato puramente costumbrista, en una línea muy clasicista, siguiendo la estela de los grandes maestros como Yasujiro Ozu (Cuentos de Tokio, El sabor del sake) o Kenji Mizoguchi (Cuentos de la luna pálida de agosto, Las hermanas de Gion). Aunque con un estilo cinematográfico evidentemente más moderno, Koreeda mantiene el mismo espíritu del costumbrismo japonés clásico. Ritmo pausado, ambientación rural, temática familiar e íntima... Es una película en la que no hay que buscar ningún tipo de argumento básico con planteamiento, nudo y desenlace. Lo único que nos ofrece es un retrato de la vida cotidiana y del día a día de las hermanas conviviendo en la misma casa, con sus conflictos amorosos, problemas familiares, etc.

Y todo ello lo hace con un considerable grado de maestría. Nuestra Hermana Pequeña es una de esas películas capaces de atrapar al espectador, rodeándolo con su ambiente de cotidianidad; de emocionarle con sus realistas acontecimientos de la vida; y de relajarle con su característico tempo narrativo pausado y tranquilo.

Tenemos muchas ganas de ver mas películas del director, pues esta nos ha encantado. Nada más que decir, una obra costumbrista grandiosa y que conserva lo mejor del costumbrismo clásico japonés. Brillante.


Godzilla


Y en segundo lugar vamos con in más ni menos que el clasiquísimo filme del kaiju-eiga (cine de monstruos gigantes). Iniciador, de hecho, de este género tan popular en el Japón de los años 50 y 60, hablaremos de Godzilla (Gojira), la primera película de las ya más de 30 protagonizadas por el icónico lagarto gigante que es hoy en día todo un icono de la cultura popular japonesa, reconocible en todo el mundo. Estrenada en 1954 y dirigida por Ishiro Honda, responsable de muchas de las más famosas películas del kaiju-eiga, Godzilla es una pieza absolutamente imprescindible para cualquier amante de la cultura nipona. 

<< Japón se ve amenazado por el ataque de una monstruosa criatura producto de la mutación por la radiación nuclear que ha surgido en el Pacífico. >>
Es a todas luces innecesario hacer mayor hincapié en la sinopsis de una película como esta, pues como es normal en el género, y más aún en la pionera del mismo, su premisa es bien simple y directa.

No obstante, a pesar de su absoluta simpleza y de su evidente cutrez (estamos hablando de una película en la que un monstruo gigante destruye una ciudad rodada en 1954, no perdamos eso de vista), cabe destacar lo sorprendente de su planteamiento. Y es que el filme no se centra tanto en el propio ataque de Godzilla a Tokio, sino en cómo el gobierno japonés debe afrontar la crisis que se le viene encima. Casi podríamos tildarla de una suerte de "thriller político con un monstruo gigante". Es un producto surgido en una sociedad muy peculiar como lo es la japonesa, y como tal acaba mostrando, involuntariamente, el funcionamiento de su mentalidad y forma de ser ante una crisis extrema. Gestión lenta y burocrática propia de una sociedad tan firme y cuadriculada. 

También queremos señalar cómo se refleja el miedo a la radiación que en estos momentos aún recorría Japón. Apenas 9 años atrás sufrían los devastadores bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, y dada las exigencias energéticas del país y sus escasos recursos naturales, también debían echar mano de la energía nuclear como fuente de energía principal para el día a día, con todos los riesgos que esto conlleva y en un momento en el que esta forma de energía aún estaba comenzando a explotarse en el mundo. Mientras unos iconos culturales como Astroboy de Osamu Tezuka buscaban paliar la demonización de la energía nuclear mostrando sus aplicaciones positivas para el desarrollo del país, otras como el kaiju-eiga se hacían eco del temor a las consecuencias de la radiación.

Pero, por supuesto, las escenas de acción y destrucción tampoco escasean. Y están hechas lo mejor que se podía en esos momentos y con esos presupuestos tan reducidos, todo hay que decirlo. Por supuesto han envejecido bastante mal, y se puede apreciar los escasos recursos en efectos especiales que tenían... pero tienen un encanto bastante especial que hace que no resulten realmente desagradables.

Esta película inició un género, probablemente la aportación más icónica de Japón a la historia del cine, y por tanto es de visionado obligatorio para cualquier interesado en el cine nipón.

Esperamos ver próximamente más películas de la franquicia, especialmente la recientemente estrenada Shin Gojira, para la que, creemos, será conveniente haber visto unas cuantas más de las clásicas.




Y esto ha sido todo por hoy. Esperamos que os hayan gustado estos pequeños comentarios-reseñas de ambas películas y que os hayan animado a verlas si no lo habéis hecho ya. Esperad, probablemente, una nueva entrega de esta nueva sección Finde de Cine la semana próxima si os ha gustado esta. 

¡Hasta la próxima!