viernes, 2 de noviembre de 2018

[Guía de Lectura] Osamu Tezuka: 90 Aniversario del Dios del Manga



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Volvemos aquí un día más después de tanto movimiento en las últimas semanas para celebrar un acontecimiento muy especial. Este sábado 3 de noviembre de 2018 se celebra el 90º aniversario del nacimiento de Osamu Tezuka, el Dios del Manga, nacido obviamente en 1928. Y a pesar de la agitación de este fin de semana provocada por el Salón del Manga de Barcelona, creemos necesario dedicarle un pequeño espacio en nuestro blog a esta celebración tan especial.

Así pues, lo que hemos decidido hacer es, como estáis viendo, una "Guía de Lectura" para abordar la obra del gran maestro. Dada su vastísima producción (tanto en cantidad como en variedad), es frecuente que la gente se sienta algo intimidada a la hora de comenzar a leer su obra, ya que no sabe por dónde empezar. Para dar respuesta a esto, proponemos unas cuantas obras que consideramos adecuadas para iniciarse.

Vaya por delante que siempre hemos dicho que la mejor forma de empezar a leer a Tezuka es simplemente plantearse qué se quiere leer, y a partir de ahí buscar la obra idónea, ya que el Dios del Manga dibujó obras para prácticamente todos los gustos posibles. Por ello no vamos a proponer una sola línea de lectura, sino varias, para ayudar a acotar la búsqueda a los despistados. Daremos unas recomendaciones generales, sus obras más icónicas, sus grandes obras maestras, su etapa más oscura y sus orígenes.

¡Comenzamos!


Aproximación General

Empezamos, pues, con un par de obras que serán muy útiles para todos aquellos que deseen acercarse de forma rápida, efectiva y bastante ligera a las temáticas generales más recurrentes de la obra de Osamu Tezuka. Estas dos obras, Bajo el Aire y La Canción de Apolo, serán de gran interés para conocer el estilo gráfico y narrativo del autor, pero también los temas más tratados a lo largo de su carrera y, aún más interesante, su gran versatilidad a la hora de abordar distintos tipos de historias y géneros.

Bajo el Aire


Bajo el Aire (Kuuki no Soko) es un tomo que recopila 16 historias cortas para lectores adultos (editado por Dolmen en España y recientemente reimpreso después de años agotado), que constituyen probablemente la mejor opción para tomar un primer contacto con Tezuka en caso de no conocerlo. Su extraordinaria variedad y calidad dan buena cuenta de las grandes capacidades del Dios del Manga a todos los niveles (artístico, estilístico, temático y argumental). 

Las historias comprenden desde ambientaciones de ciencia ficción, dramas situados en una gran ciudad, racismo, guerra, crimen... Todo ese estilo tan hard boiled que caracterizó al Tezuka más oscuro de los años 70, pero sin dejar de reflejar en sus páginas los temas transversales de su obra. Es el caso de la exploración del alma humana y de la oscuridad y maldad que caracterizan al ser humano, un tema que ocupa gran parte de su obra y que en Bajo el Aire es tema de gran parte de las historias.

Además de todo ello, se puede observar ya una gran madurez en la narrativa y distribución de página, así como en el arte, por lo que lo consideramos la muestra perfecta para empezar fuerte y conocer el potencial del autor.

Destacamos sobre todo las historias El valle perdido, Nuestro mundo y La nueva Virgen, las que consideramos las mejores del tomo y en las que más se puede apreciar todo lo mencionado anteriormente.

La Canción de Apolo


La Canción de Apolo (Apollo no Uta), por su parte, es una perfecta muestra de lo que fueron sus más grandes obras, como Fénix o Buda, en lo que respecta a temas y contenido filosófico. Pero con la particularidad de que en este caso queda todo comprimido en una historia mucho más corta, publicada en España en un único volumen de unas 500 páginas por ECC

Le basta a Tezuka con esta extensión para explorar la condición humana (con sus pros y sus contras), el amor y la sexualidad desde un enfoque metáfisico (que es el tema central de la obra) y otros temas constantes de la filosofía tezukiana. Además, la naturaleza de la historia, basada en las continuas reencarnaciones a lo largo de las épocas (pasadas y futuras) de su protagonista convierte a La Canción de Apolo en una especia de "Fénix en miniatura", ya que también permite al autor demostrar su versatilidad.

Se trata de una obra dura y pesimista, pero también un gran ensayo en la sexualidad humana, el complejo de Edipo, el rechazo del amor... en la que vemos a su protagonista padecer la pérdida del amor en distintas épocas.

La Canción de Apolo es una pequeña gran obra maestra en la producción de Tezuka, probablemente la mejor para iniciarse en su obra junto a Bajo el Aire en nuestra opinión, y es una lectura obligatoria que, entre sus geniales distribuciones de página y su impecable narrativa, contiene un argumento crudo y oscuro que hace pensar tanto como la más profunda novela.


Obras Icónicas

Si lo que preferís es afrontar la lectura de Osamu Tezuka a través de sus obras más conocidas, las que se han instituido como un icono de la cultura popular japonesa a lo largo de las últimas cinco décadas, entonces se os vendrán a la cabeza unos títulos muy concretos. Principalmente Astro Boy y Black Jack, pero también La Princesa Caballero y Jungle Taitei. De ellas hablaremos brevemente a continuación.

Astro Boy


Astro Boy (Tetsuwan Atom) es, sin ningún lugar a dudas, la obra y personaje más icónicos de Osamu Tezuka. Creado en 1951, el maestro continuó dibujando las aventuras de este popularísimo personaje durante casi 20 años, y además fue el elegido para dar el salto a la animación que lo cambió todo, convirtiéndose, en 1963, en el primer anime televisivo de episodios de 24 minutos con cadencia semanal de la historia.

Aún claramente enfocado al público infantil y juvenil, las historias del niño robot hacen gala de un extraordinario talento artístico y amor por el medio, ofreciendo miles de páginas plagadas de aventura, acción, humor y muchísimo ingenio. Por sus características y antigüedad, no es una obra idónea para lectores poco acostumbrados al cómic clásico, pero si no tenéis esos prejuicios, la lectura de este manga hará las delicias de vosotros. 

Recomendamos que, como mínimo, le echéis un ojo a la que habitualmente se considera la mejor de las historias de Astro Boy (consideración con la que estamos de acuerdo, aunque hay algunas más al mismo nivel): El mejor robot sobre la faz de la Tierra, una extraordinaria aventura que inspiraría a Naoki Urasawa su revisión Pluto.

Y para que sea todo más fácil, Planeta Cómics ha empezado recientemente su reedición, tras la publicación en formato tankobon por Glénat hace ya más de 10 años, en enormes tomos de más de 600 páginas.

Black Jack


De no ser por Astro Boy, Black Jack sería la obra más representativa a nivel popular de Osamu Tezuka. El infalible cirujano clandestino fue y sigue siendo un icono dentro de su producción, y no únicamente debido a la extraordinaria calidad de sus historias. Al igual que el anterior, Planeta Cómics acaba de empezar a publicar una reedición en España en tomos grandes de tapa dura de algo más de 600 páginas, por lo que está más accesible que nunca.

En un momento de cambios, a principios de los años 70, cuando el gekiga (manga para adultos) empezaba a ganar terreno al manga y las nuevas generaciones pisaban muy fuerte, las editoriales empezaban a desconfiar de la frescura del maestro. Un editor le dio una "última oportunidad" para dibujar su canto de cisne en 10 capítulos, y la respuesta de Tezuka no fue otra que Black Jack. Pero contra los pronósticos editoriales, el Dios del Manga lo hizo de nuevo: encandiló a todo el mundo con esas 10 historias protagonizadas por el carismático Black Jack, que se convertiría en una serie regular (y una de las más largas de su carrera), lo cual le situó nuevamente en el punto de mira de la industria y el público.

Tezuka, doctorado en Medicina en su juventud, a pesar de no haber ejercido nunca la profesión, utilizó en diversas ocasiones sus conocimientos médicos para sus obras de ficción. Pero nunca los explotó tanto como en Black Jack, en los que el protagonista lleva la ciencia a sus límites más insospechados para lograr proezas imposibles. 

Además de contar con el carisma de uno de sus mejores personajes, esta obra ya muestra la plena madurez narrativa y gráfica de Tezuka, con una inclinación temática a los argumentos algo más adultos y críticos con la sociedad humana y el sistema médico japonés. Todo ello dosificado en entretenidos capítulos autoconclusivos de unas 20 páginas que hacen de esta una lectura deliciosa.

La Princesa Caballero


En 1954, Tezuka volvió a revolucionar el medio, esta vez a una escala un poco menor: el shojo manga. Hasta la llegada de La Princesa Caballero (Ribbon no Kishi), el manga para chicas estaba en un segundo (o tercer) plano, contando únicamente con historias breves, páginas autoconclusivas o tiras cómicas. Esta obra fue la que llevó el story manga (manga argumental) a los dominios del shojo, cambiándolo todo para siempre e influyendo a cientos de autoras posteriores.

Y no solo fue revolucionaria en cuanto a su demografía, sino que fue una de las primeras obras en tratar la ideología de género y presentar una heroína debatiéndose entre lo masculino y lo femenino (por supuesto, sin olvidar en ningún momento que fue realizado hace ya más de 60 años, y lo importante es lo avanzado que fue para su tiempo, no que haya quedado desfasado a la luz del pensamiento actual), cosa que veríamos desarrollarse mucho más adelante especialmente en obras del Grupo del 24, como La Rosa de Versalles.

Es una de las obras infantiles más famosas y de más calidad de Tezuka. Su arte y narrativa son muy similares a lo que encontramos en películas de princesas Disney (trascendental influencia para el autor), pero siempre con el estilo del maestro y obviamente mucho más revolucionario que estas en cuestiones de género. No tenemos una princesa indefensa, sino una heroína que no teme desenvainar su espada para recuperar su reino. 

Cabe señalar, eso sí, que la versión más conocida y editada de La Princesa Caballero no es la original de 1953 (publicada en la revista Shojo Club), sino el remake que el propio Tezuka realizó 10 años después, en 1962, en la revista Nakayoshi. Los cambios, no obstante, son mínimos en ambas versiones: el remake es algo más extenso, tiene algunos personajes adicionales y, por supuesto, artísticamente es mucho más madura. Esta es la versión editada en España, recientemente reeditada por Planeta Cómic en un tomo integral en el mismo formato que las dos anteriores.

Jungle Taitei


La última de las obras más icónicas de Tezuka sería, sin duda, Jungle Taitei (también conocida como Jungle Emperor Leo o Kimba, el león blanco), un manga del que hizo diversas versiones y adaptaciones a lo largo de su vida, incluido el primer anime televisivo a color de la historia. 

Esta obra, tan injustamente olvidada en Occidente por las editoriales, nos cuenta la historia del entrañable leoncito blanco Leo (Kimba, como se le llamó en EE.UU.), capturado por unos cazadores furtivos que han matado a sus padres y llevado a la ciudad, de donde tendrá que escapar para regresar a África para convertirse en el rey de la jungla. Constituye la tercera obra infantil más conocida de Tezuka, junto a Astro Boy y La Princesa Caballero, realizada en los años 60 y llena de su talento narrativo y artístico. 

El episodio que más famosa la acabó haciendo en todo el mundo, a pesar de que ya se habían emitido en televisiones occidentales sus adaptaciones animadas, fue sin duda el conflicto con Disney. Como podéis ver, las similitudes entre esta obra y la famosa película El Rey León son muy evidentes (y lo son aún más si os informáis un poco y veis la cantidad de diseños e incluso planos plagiados por la compañía del ratón para su película). De hecho, cuando Tezuka Pro. llevó el anime a EE.UU. quiso llamar Simba ("león" en suahili) al protagonista, pero por conflictos con otra marca, no pudieron registrarlo y cambiaron la S por una K, un problema que Disney no tuvo 30 años después. Desgraciadamente, nunca se consiguió un fallo judicial a favor del plagio a pesar de las más que evidentes pruebas, por lo que ha quedado como una gran injusticia sin resolver.

Más allá de ese episodio (que podemos aceptar como un quid pro quo, ya que Disney había sido la gran inspiración para el joven Tezuka), estamos ante una obra de gran importancia dentro de la obra del Dios del Manga y es de lectura imprescindible si podéis encontrarla.


Etapa Oscura

En esta tercera sección vamos a comentar tres obras de Tezuka que se corresponden a una fase bastante dura de su carrera, como comentábamos en Black Jack, en la que la competencia comenzaba a ser bastante más seria y el público empezaba a diversificar mucho más sus gustos e intereses, entre mediados de los 60 y los 70. Tras la resistencia inicial, Tezuka dejó de aferrarse al manga infantil y decidió demostrar que también era capaz de ser el mejor haciendo obras para adultos. La difícil situación económica que atravesaba en esos momentos hizo que de esta etapa de febril creatividad surgieran algunas de sus obras más crudas, duras y pesimistas, pero también algunas de las más extraordinarias de su carrera artística. Hablaremos concretamente de El Libro de los Insectos Humanos, Ayako y MW.

El Libro de los Insectos Humanos


El Libro de los Insectos Humanos (Ningen Konchuuki), publicado en 1970-71 y editado en España hace unos años por Astiberri en un tomo integral, constituye una de las primeras grandes obras de esta etapa más oscura, de introspección en las dimensiones más deleznables del ser humano

La historia nos presenta un personaje enmarcado dentro del prototipo de la femme fatale, una mujer que ha alcanzado el éxito a través de la imitación de habilidades, copiando a todos sus rivales y quitando del medio a quien fuera necesario para lograr sus objetivos, sin ningún tipo de escrúpulo.

Sin ser una de las obras maestras de Tezuka, El Libro de los Insectos Humanos es la prueba de que sus personajes son siempre imperfectos, ocultan malas intenciones y algo de oscuridad; pero también dolor, un pasado que los atormenta. 

Estilísticamente también se trata de una obra de madurez, que juega especialmente con la sensualidad de su protagonista y con algunas composiciones de página mucho más espectaculares e impactantes que en obras anteriores.

Por su contenido y desarrollo (y también extensión) bastante más ligeros que la mayoría de las obras de este periodo, El Libro de los Insectos Humanos es una opción muy interesante para aproximarse a Tezuka por primera vez, como pueden atestiguar bastantes lectores españoles que lo hicieron cuando se publicó en 2013.

Como curiosidad, al ser Tezuka un entomólogo aficionado desde su más tierna infancia, todos los personajes de este manga aparecen relacionados con insectos.

Ayako


Poco después de El Libro de los Insectos Humanos, en 1972, Tezuka inició la publicación de una de sus obras más crueles y oscuras, llevando al extremo la línea de la obra anterior, Ayako. Publicada en dos ocasiones en España, la más reciente hace un par de años por Planeta Cómic en dos grandes volúmenes. 

Ayako presenta la historia de una niña del mismo nombre, hija ilegítima del anciano patriarca de una poderosa familia de terratenientes del Japón rural de la posguerra. La crisis económica, política y social que siguió a la guerra en los años 50 debilita mucho la posición de esta familia, que además se tambalea por sus problemas internos. Tezuka lleva la introspección psicológica en esta ocasión a los secretos de familia, las mentiras, lo oculto entre los recovecos de la vivienda. Y todo ello se vuelca sobre la inocente niña, que crece en un ambiente hostil y cruel que acaba conduciéndole a la locura.

Una de las obras más impactantes del maestro por su contenido, tan descarnado y agresivo contra la protagonista. Pocos mangas más crueles hemos leído (quizá Zankoku na Kami ga Shihai Suru, de Moto Hagio), y para quien quiera historias de este tipo, esta será una buena opción para conocer el lado más retorcido de Osamu Tezuka. Lo que garantizamos es que no es una historia fácil de olvidar.

MW


Y he aquí, para acabar con esta etapa oscura, la que se alza como una de las obras más polémicas y atrevidas, aunque también probablemente la más conocida y laureada de este periodo, del Dios del Manga: MW (pronunciado "MU"). Publicada ya entre 1976 y 1978, la madurez argumental y gráfica está en su punto álgido, pero aún continúa sumida en una gran negatividad. En España fue publicada hace bastantes años en un tomo integral de 500 páginas por Planeta.

Para comprender su nivel de maldad, no hay más que ver su argumento: un psicópata bisexual manipula, valiéndose de sus encantos y su aspecto andrógino, a cuantos hombres y mujeres precisa para lograr sus objetivos vengativos, mientras un sacerdote católico homosexual enamorado de él trata de detenerle. Todo ello relacionado con una trama de misiles y pruebas de armas químicas, que utiliza Tezuka como medio para criticar a la clase política y a los dirigentes sociales, en base a un escándalo similar que sucedió en Japón a mediados de los 70.

Lo más sorprendente de esta obra es lo muy de actualidad que sigue estando a día de hoy, tantos años después y en una sociedad tan diferente a su publicación original. 

Argumentalmente se trata ya de una obra mucho más densa y compleja, llena de subtramas y trasfondo, con giros de guión y mucho más desarrollo de personajes. Tezuka era capaz de crear thrillers muy intensos, y MW es, junto a Adolf, la mayor prueba de ello.


Obras Maestras

Dedicamos este grupo de la guía a las que serían las mayores obras maestras dentro de la producción ya de por sí maestra de Tezuka. Siempre habrá quienes prefieran entrar directamente "por la puerta grande" a la hora de leer a un nuevo autor, en cuyo caso querrán catar de primeras sus principales obras maestra. En el caso de Osamu Tezuka encontramos varias opciones en ese sentido, pero vamos a reducirlas a las que consideramos (y se suelen considerar) sus tres mayores creaciones: Adolf, Buda y Fénix.

Adolf


Considerada una de las obras magnas del Dios del Manga en su etapa ya más madura y plena, durante los años 80, Adolf (Adolf ni Tsugu) se adentra en la temática de la II Guerra Mundial para traernos uno de los mejores thriller políticos que se hayan escrito. Publicada hasta en tres ediciones en España por Planeta Cómic, estamos sin duda ante la obra dirigida a público adulto más conocida y mejor valorada en todo el mundo de Osamu Tezuka.

Entrelazando las historias de tres personas llamadas Adolf (un alemán, un judío y el mismísmo Adolf Hitler), este manga se alza como una obra magna que explora los hipotéticos antecesores judíos del dictador y cómo los documentos que lo acreditan, de revelarse, harían tambalearse las bases del el Tercer Reich.

Adolf podría considerarse una de las obras culmen de la etapa madura de Tezuka, ya que contiene todos los elementos que hacen grandiosas sus demás obras para adultos llevadas al máximo, utilizados con gran maestría y además con una historia entrelazada a la perfección, donde cada detalle cuenta.

Puede que sea algo densa para empezar a leer al autor, pero en cuanto le coges el punto la lectura es fluida y adictiva. La prueba de por qué Tezuka fue considerado el Dios del Manga.

Buda


Buda (Buddha), publicada entre 1972 y 1983, constituye una de las épicas más grandes y majestuosas jamás dibujadas por el maestro. Como Adolf, Buda supone la culminación artística y narrativa de Tezuka, pero también filosófica. Publicada hace años por Planeta en 10 tomos, es una de esas obras que claman por una reedición más digna urgentemente.

Valiéndose de la figura histórica de Siddhartha Gautama, el Buda, Osamu Tezuka ofrece un largo y épico relato de la India del siglo VII a.C., entremezclando con maestría las bases fundamentales del pensamiento budista con su propia filosofía tezukiana. Comenzando meses antes de su nacimiento, la narración nos transporta a lo largo de décadas, en un viaje físico y espiritual en compañía del futuro Buda hacia la Iluminación.

Pocas veces llegó Tezuka a dibujar páginas tan potentes, tan impactantes a nivel emocional, como hizo en Buda. Si Adolf suponía la culminación en lo argumental, Buda lo es en lo filosófico. El maestro embriaga al lector y le transporta a una corriente de vitalismo, humanismo y amor por la naturaleza y los semejantes.

Y no es que Tezuka fuera religioso ni especialmente budista (no más allá de las tradiciones budistas caladas en la sociedad japonesa). De hecho, no respeta necesariamente las narraciones oficiales de la vida de Buda, sino que se vale de su figura porque comulgaba con los planteamientos ideológicos de esta creencia.

Fénix


Y así es como llegamos hasta Fénix (Hi no Tori), la obra magna de Osamu Tezuka, que él mismo consideró la "obra de su vida". Desde sus primeras versiones en 1954 y hasta el día de su muerte en 1989, Tezuka se volcó en cuerpo y alma en la monumental épica sobre el ave inmortal. En España la podemos encontrar editada en una maravillosa edición de lujo en 12 tomos por Planeta Cómic.

La historia de Fénix no es otra que la historia de la Humanidad misma, desde sus más remotos orígenes hasta sus últimos instantes sobre la Tierra en el lejano futuro y vuelta a empezar en un ciclo eterno. La narración se realiza a través de 12 arcos independientes, interconectados temáticamente y, cómo no, por la presencia del Fénix inmortal, que representa a un ente divino que vela por el mundo y sus formas de vida, pero que también puede castigar a aquellos que cometan atrocidades.

La particularidad más especial es que cada arco va cercando el margen temporal de la obra: el primero, Los Albores de la Historia, comienza con los orígenes míticos de la civilización japonesa, mientras que el segundo, El Futuro, nos lleva al otro extremo, hasta la extinción de la Humanidad. Así, se van sucediendo arcos del pasado y del futuro. La intención de Tezuka era finalizar la obra con un arco en el presente, aunque en sus últimos años pareció cambiar de parecer al dibujar un último arco que combinaba simultáneamente ambas líneas temporales. En cualquier caso, su fallecimiento pocos meses después de finalizar el duodécimo arco, sin llegar a comenzar el siguiente, no nos permite conocer cómo habría concluido el conjunto de la obra.

Lo que está claro es que Fénix, además de ser una de las mayores obras maestras de la historia del cómic mundial, ofrece un magnífico compendio de Osamu Tezuka como autor, dada su dedicación a ella durante prácticamente toda su carrera. Su evolución gráfica, temática y narrativa es palpable a lo largo de las cientos de páginas que componen esta imprescindible creación.


Orígenes

Y vamos terminando nuestra Guía de Lectura con un último apéndice, quizá el menos recomendable para comenzar a leer a Osamu Tezuka, dada su antigüedad (que requiere estar familiarizado con el manga de la época o estar muy abierto a ello), pero dado que también es una ventana abierta que frecuentemente se plantea, no deja de ser interesante mencionarla. Hablamos de sus obras más primigenias, aquellas realizadas en los años 40 y primeros 50, que por tanto son también algunas de las primeras obras de la historia del manga moderno. Hablamos de La Nueva Isla del Tesoro y la llamada "Trilogía de Ciencia Ficción", es decir, Metropolis, Lost World y Next World. Las cuatro han sido publicadas en España en dos ocasiones: de forma independiente por Glénat hace años y, recientemente, en un tomo integral muy voluminoso por Planeta Cómic, llamado Osamu Tezuka Antología.

La Nueva Isla del Tesoro


La Nueva Isla del Tesoro (Shin Takarajima) no es solo una obra maestra del manga infantil... sino que es probablemente uno de los cómics mas revolucionarios de la historia del Noveno Arte. Gracias a Tezuka, tenemos el que se considera el primer manga argumental (story manga) de la historia. Y no solo eso, sino que es la obra que inspiró a varias generaciones posteriores de autores para convertirse en mangakas y que fueron modelando poco a poco el cómic japonés.

La versión original data de 1947 nada menos, y era la segunda obra profesional de Tezuka tras Maa-chan no Nikki Chou (un 4-koma, es decir, tiras cómicas). No obstante, la versión que tenemos a nuestra disposición publicada en todo el mundo es el remake que él mismo realizó en los años 80, cuando la editorial encargada de publicar la colección de sus obras completas quiso publicarla. Dada la pérdida de los originales y el mal estado de las reproducciones de la época, Tezuka se avergonzaba y prefirió redibujarla por completo haciendo un titánico ejercicio de memoria, incluyendo algunos cambios, aunque bastante mínimos (más allá de la obvia mejoría gráfica tras 40 años de experiencia). 

A nivel narrativo es una gozada, pues es fluido y comienza a utilizar las técnicas cinematográficas que tanto calarían en el cómic japonés. Su lectura es ligera y al leerlo da la sensación de estar contemplando un storyboard en movimiento.

La influencia de Disney, y sobre todo de Carl Barks, es muy clara, y su historia es propia del manga más simple e infantil, pero esto no debería ser un problema para leerlo, ya que el interés de esta obra está en ver lo absolutamente rompedora que fue y sigue siendo. Obligatoria para todo amante del manga.

Trilogía de Ciencia Ficción


Y finalizamos con este conjunto de tres obras que, desde hace bastante años, ha venido publicitándose como "trilogía" de ciencia ficción, aunque lo único que tienen en común entre sí es precisamente eso, el género. Se trata de las obras Lost World (1948), Metropolis (1949) y Next World (1951).

Estamos aquí ante tres de sus primeras obras, ampliamente revolucionarias en su época, que retoman y perfeccionan la narrativa y arte de La Nueva Isla del Tesoro. Aportan además el género de la ciencia ficción de pleno al cómic japonés, Además del género, comparten a sus personajes, iniciando así el particular Star System de Osamu Tezuka. Con este sistema, el maestro contaba con una serie de personajes a los que consideraba como actores (incluso les asignaba agencias de representantes y sueldos en función de su importancia) que interpretaban diferentes personajes en sus obras, y que utilizó ya desde finales de los años 40 hasta el final de su vida, entre los que destacan especialmente Hige Oyaji (Mostacho), Rock Holmes o Acetylene Lamp, entre otros muchos. 

Estas obras son, sin duda, mucho más digeribles que la anterior, pero nuevamente hay que tener muy presente al abordar la lectura que se trata de obras muy antiguas e infantiles, y por tanto, muy diferentes a lo que estamos acostumbrados a día de hoy. Si se superan las barreras iniciales, encontraremos en estas tres historias el gran talento latente que ya había en el jovencísimo Tezuka, especialmente a nivel gráfico.








Y hasta aquí ha llegado nuestra Guía de Lectura dedicada a Osamu Tezuka con razón del 90 Aniversario de su nacimiento (que se celebra mañana mismo, recordamos). Esperamos que os haya gustado y que a alguien le sea útil para comenzar (o continuar) a leer al gran maestro del manga.

Nosotros nos vemos en un par de días para comentar las abundantes licencias del Salón del Manga, así que nos despedimos por ahora y os recomendamos leer mucho a Tezuka.

¡Hasta la próxima!


miércoles, 31 de octubre de 2018

[Especial Halloween] Parte III: Anime - Le Portrait de Petit Cossette / Petshop of Horrors / Doomed Megalopolis



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Ya está aquí la noche más terrorífica de todo el año, esa fiesta tan esperada para pasar unos buenos ratos de miedo. Y tras recomendaros los últimos días tres películas y tres mangas muy interesantes para este propósito, hoy llega el turno de hablar de otras tres propuestas, en este caso animadas. Recordad que podéis leer aquí y aquí las anteriores partes del especial de Halloween.

Específicamente vamos a hablar de tres mini series muy adecuadas para esta noche: el terror surrealista de Le Portrait de Petit Cossette; los misteriosos casos de Petshop of Horrors y el sangriento clásico del siglo XX Doomed Megalopolis

¡Vamos a ello!


Le Portrait de Petit Cossette


Empezamos los animes de terror de este especial con Le Portrait de Petit Cossette (Cossette no Shouzou), una miniserie original de 3 OVA's, de unos 35 minutos cada una, lanzadas entre abril y diciembre de 2004. Dirigidas por la posteriormente gran estrella de Shaft Akiyuki Shinbo, esta miniserie nos ofrece una historia de terror de lo más surrealista, de misterio sobrenatural y con tintes góticos... Una experiencia curiosa para una noche de brujas de lo más... ¿psicodélica?

<< Eiri es un joven que trabaja en la tienda de antigüedades de su tío. Un día descubre un valioso objeto: una copa. Al tocarla, Eiri empieza a tener visiones. Ve a una niña de aspecto recatado, con un largo vestido victoriano, ve como le habla, como se atormenta y como muere. Esas visiones atormentarán a Eiri hasta el borde de la locura. >>

Vamos a ir directamente a lo que hay... Le Portrait de Petit Cossette es un auténtico cacao mental. Así, tal cual. Uno lo ve sin terminar de enterarse realmente de lo que está pasando, confuso por todo lo que ocurre, por sus escenas oníricas y psicodélicas, el errático ritmo y narración... Acaba siendo todo una auténtica confusión, y parece que eso es lo que busca la serie: crear la sensación de misterio, terror e incomodidad a través de la abstracción y la confusión.

No obstante, a pesar de que no podemos hablar realmente del argumento (porque, como hemos dicho, es demasiado confusa como para entender bien lo que sucede entre delirio y delirio), tiene una ambientación que ya quisieran muchas otras. Algunas de estas escenas te hacen sentir como si estuvieras en un sueño agitado, terrorífico y desconcertante. Y sin duda ese es el gran punto fuerte con el que cuenta esta miniserie, sobre todo a la hora de consumirla en estas fechas.

A nivel técnico no resulta ser ningún portento, aunque sí que es bastante correcto para la época en que fue realizada (recordemos, principios de los 2000 y por un estudio pequeño). Pero se las arregla, a tarvés del uso de un CGI bastante tosco, la recreación de esos escenarios surrealistas y oníricos en los que se basa el toque de terror de la serie.

Si alguno consigue entender la historia, mejor, pero lo que os recomendamos es que apaguéis el cerebro, apaguéis la luz, apaguéis el microondas para que no se os quemen las palomitas, y os pongáis a disfrutar de esta ambientación. El infarto cerebral está asegurado.


Petshop of Horrors


Seguimos con Petshop of Horrors, adaptación del manga del mismo título de Matsuri Akino, publicado entre 1995 y 1998. Pero lo que nos ocupa es la miniserie de OVA's, 4 en total, lanzadas por el estudio MADHOUSE en 1999, con una duración de unos 22 minutos por episodio. Por supuesto, apenas adaptan una historia cada una, sin llegar a cubrir más que una pequeña parte del manga, pero precisamente por su brevedad se convierten en una estupenda opción para ambientar la noche. 

<< "Yo vendo amor, sueños y esperanza, son los hombres quienes transforman el amor en muerte, los sueños en pesadillas y la esperanza en horror", eso sostiene el Conde D
Petshop of Horrors cuenta diferentes historias vividas por un misterioso personaje dueño de una tienda de mascotas en el corazón de Chinatown. Su tienda no vende solamente mascotas convencionales, sino también mascotas "diferentes" creadas especialmente para satisfacer a sus clientes. Pero cuidar de uno de estos seres conlleva un gran riesgo; los dueños deberán seguir todas las instrucciones dadas por el vendedor, de lo contrario... las cosas pueden complicarse mucho. >>

Con Petshop of Horrors abordamos una obra que se podría adscribir a una forma de terror más clásica, más convencial para lo que entendemos en Occidente. Y es que la serie trata precisamente de eso, de una tienda de mascotas muy misteriosa, ubicada en el barrio chino, en el que un misterioso dependiente que se hace llamar Conde D vende criaturas bastante peculiares. Con la excusa de comprar una mascota, los clientes acuden a él con la intención oculta de obtener algún ser especial que satisfaga algún oscuro deseo.

Si os lo estáis planteando: sí, se podría decir que guarda una cierta similitud con el clásico de terror Gremlins. Al igual que en la película, el Conde D accede a vender seres sobrenaturales a sus clientes, no sin antes dejarles clara una serie de normas muy estrictas que deben seguir para su cuidado, dejando a su propia cuenta y riesgo hacerlo o no. Y por supuesto, habrá problemas si no las cumplen. La similitud la podréis apreciar especialmente en el primero de los episodios.

Tiene una estética muy elegante y llena de misterio, muy marcada por su orientación original al público femenino adulto, lo cual juega muy a su favor para ganar en personalidad. Ese ambiente tan refinado y casi gótico contribuye a crear una atmósfera tensa y de mal rollo durante todo el episodio.

Además, al tratarse de una serie episodios autoconclusivos, se convierte en una perfecta opción para esta ocasión, ya que podréis consumirlos de forma independiente, sin preocuparos por ningún tipo de continuidad o por tener que verla completamente.

Además, nos ha parecido de lo mejor que hemos visto para este Halloween, y creemos que una de las recomendaciones que pueden gustar a más gente.


Doomed Megalopolis


Y acabamos nuestra ristra de recomendaciones terroríficas con otra miniserie más de OVA's: Doomed Megalopolis, también conocido como Teito Monogatari. Lanzadas entre 1991 y 1992 en Japón, estos cuatro episodios de tres cuartos de hora de duración cada uno vienen a adaptar parte de la archiconocida saga literaria del mismo título, escritas en los años 80 por Hiroshi Aramata, en las que se hace un repaso del siglo XX japonés incorporando elementos sobrenaturales y de ocultismo.

<< Tokio está cercada mientras fuerzas ocultas toman el control del lugar donde Taira No Masakado, el fundador de la ciudad, está enterrado. Cegado por su ambición de poder, Kato, un nigromante malvado, ha decidido liberar el alma del antiguo guerrero... y usar su siniestro poder para tomar el control de la creciente metrópolis. Pero las fuerzas del bien se le opondrán: un monje entrado en años, una misteriosa y atractiva virgen, y un grupo de héroes novatos. Pronto aprenderán que el implacable Kato no es un enemigo fácil. >>

Dado que, por desgracia, las novelas originales son imposibles de encontrar para leer en un idioma que entendamos, en su lugar acudimos a esta clásica adaptación en 4 OVA's que, salvando algunas distancias, parecen adaptar bastante bien y dar una idea de la obra.

Se trata de una historia de espíritus, brujos, onmyoujis (algo así como sacerdotes exorcistas sintoístas), nigromancia, tradiciones japonesas... Todo ello con una interesante ambientación de época (durante la Era Taisho, en la primera mitad del siglo XX), basada en la magia oscura y fantasía, pero sobre con mucha destrucción y sangre.

Pero lo mejor de esta miniserie es, sin duda, el villano. El nigromante Yasunori Kato, carismático, malo como él solo, con un diseño muy característico que inspiró obras y personajes como Litchi Hikari Club y o M. Bison de la saga Street Fighter. Sus ambiciones no tienen límites, y no dudará en hacer todo lo necesario por lograr sus objetivos, recurriendo a la más oscura y cruel de las artes mágicas.

Será una gran opción para Halloween para los fans de las temáticas de nigromancia, maldiciones, espíritus vengativos y malignos. Y sobre todo, para quien busque un poco de buena casquería.








Y aquí finalizamos esta tercera y última parte de nuestro especial de Halloween de 2018, dedicado a una selección de mini series de anime de terror y misterio que pensamos que puede hacer las delicias de casi cualquiera gracias a su variedad. Esperamos que estas 9 recomendaciones en total os sirvan para ambientar un poco mejor esta noche de miedo. Nosotros nos vemos en los próximos días para celebrar el 90 aniversario de Osamu Tezuka y, cómo no, con un repaso a las licencias que se anuncien este fin de semana en el Salón del Manga de Barcelona

¡Hasta la próxima!



martes, 30 de octubre de 2018

[Especial Halloween] Parte II: Manga - Yokai Hunter / Hells Angels / Kuro Ihon



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Volvemos de nuevo a la carga con esta trilogía de entradas especiales dedicadas a la fiesta de Halloween de este 2018 (que se celebra mañana mismo). Tras haberos hablado ayer de tres buenas películas con las que pasar la Noche de Brujas, hoy es el turno de recomendar unos mangas muy interesantes si preferís la lectura...

Concretamente, tenemos entre manos la longeva saga de Daijiro Morohoshi Yokai Hunter, compuesta por una gran cantidad de historias publicadas a lo largo de las décadas; el muy halloweenesco y original Hells Angels, de Shinichi Hiromoto; y el tomo de historias cortas de Masaya Hokazono, adaptadas al manga por Motosuke Takaminato, Kuro Ihon


Yokai Hunter


Empezamos nuestros mangas para Halloween con una saga bastante especial en Japón. Yokai Hunter es el nombre con el que se conoce a una prolongada serie de aventuras protagonizadas por el profesor Reijiro Hieda, un arqueólogo e investigador de lo paranormal, como una suerte de Indiana Jones mezclado con Kitaro. El mangaka Daijiro Morohoshi, uno de los autores clásicos más importantes del género de yokais y lo sobrenatural, lleva décadas publicando aventuras de este personaje, desde su inicio en 1974 en la Shonen Jump (donde no encajaba demasiado, como es obvio), recopiladas normalmente en tomos únicos con diferentes subtítulos. Así pues, procedemos a recomendaros los tres tomos (aproximadamente la mitad de los que han llegado a publicarse) que pueden encontrarse traducidos en Internet, que reúnen suficientes historias como para tener una buena idea de la naturaleza de esta saga.

<< Hieda-sensei es un profesor de Arqueología con una firme creencia en la existencia de criaturas sobrenaturales, como dioses y demonios. Dado que no puede robar nada, sus creencias le han ganado el mote de "Yokai Hunter", "Cazador de Yokais", entre sus colegas. >>

En las diversas historias de la saga Yokai Hunter conocemos a su carismático protagonista, el profesor Reijiro Hieda, un investigador de lo paranormal que viajará por distintas zonas del Japón más profundo y rural, topándose y tratando de resolver misterios sobrenaturales de lo más variados, generalmente ligados a yokais, yuureis y otras criaturas folclóricas niponas.

Sí que es cierto que, como punto negativo, hay que decir que, a pesar de tratarse de historias cortas autoconclusivas (a excepción de un pequeño arco de tres capítulos en uno de los tomos), la lectura se hace un poco densa. El texto es muy abundante, así como el contenido de cada historia, por lo que hay que tener claro que estamos ante una lectura algo pesada y que requiere tiempo y paciencia. Eso sí si le pillas el punto acaba por ser una lectura realmente satisfactoria, ya que hace muchas referencias a deidades, yokais, otros seres mitológicos, ritos tradicionales... Es decir, puro folclore japonés, cosa que hace la obra muy interesante.

La ambientación, además, es una maravilla. Constituye probablemente el punto más fuerte del manga, recreando con mucha efectividad un aura de misterio, ocultismo y mal rollo de lo más japonesa, perfecta para estas fechas. Cuenta con algunas escenas verdaderamente terroríficas y perturbadoras en varias ocasiones, y el misterioso y taimado protagonista es lo suficientemente carismático como para conducir el hilo de las historias.

Para aquellos que quieran una experiencia de terror diferente a lo habitual, basada en la tradición y lo rural, pero japonesa, y no occidental, esta es una opción muy interesante para esta noche de Halloween. O para cualquier otro momento.


Hells Angels


Para la segunda recomendación tenemos la obra más puramente halloweenesca de todas las que hemos seleccionado este año (contando tanto películas, como manga, como anime). Hells Angels es un manga de tres tomos de Shinichi Hiromoto, publicado entre 2002 y 2004, y adaptado al anime en forma de película en 2008 por MADHOUSE. La película, de hecho, la vimos hace unos años y nos gustó mucho, especialmente por su estética. Una estética que desprende puro Halloween, y que en el manga es aún más palpable gracias al trazo suelto y desgarbado del autor. No estamos hablando de un manga de terror, pero pocos más adecuados para esta noche tan especial vais a encontrar.

<< Este manga nos cuenta las aventuras de Amagane Rinne una estudiante que se dirigía a su nuevo colegio y que sufre un accidente relacionado a un extraño gato negro que llevaba un carta, al volver en si Rinne se levanta y se apresura a llegar a clases sin darse cuenta de que ha muerto y que al colegio al que ha llegado es el del ¡¡INFIERNO!! >>

Hells Angels es un manga de acción pura y bastante descerebrada. El argumento está presente para conducirla, pero es tan reducido y simple que deja casi todo el espacio a la sucesión de escenas de acción, carreras, persecuciones y combates.

Tiene, aun así, bastantes cosas interesantes a lo largo de la historia, especialmente las referencias bíblicas (maravillosamente blasfemas, por supuesto). Pero lo que está claro es que este manga no se lee por el argumento, ni mucho menos, sino por el potente dibujo y la acción abundante.

El característico arte de Hiromoto nos recuerda a una especie de cóctel entre Hellsing, Soul Eater y Tim Burton. Como podréis ver a simple vista, personajes como Steela (una especie de monstruo de Frankenstein), el director Hellvis (un demonio con tupé de rockero), el gato (despeluchado y con la cara con el símbolo del Yin y el Yang)... no podrían ser más originales, macabros y, sobre todo, halloweenescos. Los diseños se acompañan por una ejecución artística sobresaliente en las escenas de acción, que aprovechan la suciedad y soltura del trazo del autor para transmitir más frenetismo y crear un perfecto ambiente infernal.

Desde luego, no se puede decir que esta obra, por más ambientación "infernal" que tenga, no es ni mucho menos de terror. No obstante, desprende en cada página una esencia inconfundible que parece creada especialmente para ser disfrutada justo en la Noche de Haloween. Una auténtica gozada en ese sentido para quienes disfrutamos de esta estética tan especial.

No os va a marcar por su argumento ni mucho menos, pero si queréis pasar un Halloween muy frenético, echadle un ojo, es muy divertido. Si os gusta esta estética de terror algo gótico tan afín al buen cine de Tim Burton, este manga es perfecto para vosotros.


Kuro Ihon


Y terminamos las recomendaciones de mangas para una noche de miedo con algo más "tradicional", por decirlo así. Kuro Ihon es un tomo de historias cortas dibujadas por Motosuke Takaminato, que toma como material de adaptación algunos relatos escritos por el famoso mangaka y escritor de terror Masaya Hokazono. Nos salimos así un poco del más típico trío de maestros del manga de terror japonés (Umezu-Ito-Hino) para aproximarnos a otro autor con bastante renombre en tiempos más recientes. Y aunque estas historias no sean directamente de Hokazono y cuenten con el arte del menos interesantes Takaminato, siguen siendo una buena propuesta para la noche de Halloween.

<< Recopilatorio de ocho historias cortas de terror inspiradas en leyendas y miedos urbanos. >>

Las historias cortas que componen este tomo Kuro Ihon (que forma parte de una serie de adaptaciones de este dúo creativo, existiendo también Aka Ihon y Shiro Ihon) son bastante breves,  de poco más de 20 páginas aproximadamente, con un estilo de terror muy creepypasta, siempre narradas en primera persona con un narrador protagonista.

Obviamente no estamos ante la excelencia de otros grandes maestros del género, pero las historias de Hokazono tienen la suficiente efectividad como para dejar al lector con cara de no saber bien qué está pasando, con sensación de desconcierto e incluso con algún que otro escalofrío. Probablemente lo que más le pesa es el mediocre dibujo de Takaminato, que no tiene ni la personalidad ni el efectismo visual de autores anteriormente mencionados (o del mismo Hokazono).

Las escenas cumbre de terror, eso sí, están dibujadas con más acierto, de forma exagerada, con rostros deformados y expresiones terroríficas, lo cual es un punto a su favor, dado que contrasta con un dibujo bastante más genérico durante el resto de la historia. Al menos así se logra un cierto efecto de terror que salva el apartado artístico del tomo.

Lectura perfecta para quienes disfruten (o sufran) con el tipo de terror basado en las leyendas urbanas más cotidianas y malrrolleras. Además, la lectura es muy fluida y ligera, por lo que es muy adecuado para tener una pequeña dosis de terror antes de (no) dormir.








Y aquí finalizamos esta segunda parte de nuestro especial de Halloween de 2018, dedicado a una selección de mangas de terror, misterio y macabros que pensamos que puede hacer las delicias de casi cualquiera gracias a su variedad. Nos vemos mañana mismo con la tercera y última parte del especial, en la que hablaremos de tres animes de lo más sangrientos y terroríficos para no dormir durante la noche más terrorífica del año.

¡Hasta la próxima!


lunes, 29 de octubre de 2018

[Especial Halloween] Parte I: Cine - Three... Extremes / Loft / 2 Hermanas



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Por fin se aproxima una de las festividades más divertidas y escalofriantes del año, la noche de Halloween, que será este miércoles. Por ello, y como viene siendo costumbre en el blog, queremos ofreceros una serie de recomendaciones asiáticas de lo más indicadas para disfrutar de unos días de miedo para ambientar. 

Como veis, os ofreceremos un especial dividido en tres entregas temáticas: una con recomendaciones de cine de imagen real, otra con mangas y una tercera con animes. Y empezamos, cómo no, con el cine asiático más terrorífico. Específicamente con una selección muy interesante de películas: la producción hongkonesa Three... Extremes, que aúna a tres genios de tres países diferentes: Fruit Chan (Hong Kong), Park Chan-wook (Corea del Sur) y Takashi Miike (Japón); una dosis de puro J-Horror no muy conocida de manos de Kiyoshi Kurosawa con Loft; y la genial cinta de terror psicológico del surcoreano Kim Jee-woon 2 Hermanas

¡No os lo podéis perder!


Three... Extremes


Pues vamos a comenzar con un interesantísimo proyecto de 2004, Three... Extremes una película antológica producida en Hong Kong que reúne a tres genios del cine asiático, muy representativos de sus respectivos países, para que ofrezcan un cortometraje de unos 40 minutos cada uno del género de terror. En realidad se trata de la segunda producción de esta "serie", tras Three en 2002, que reunía a Kim Jee-woon (Corea del Sur), Peter Chan (Hong Kong) y Nonzee Nimburt (Tailandia), pero por la mayor fama y aprecio personal por dos de los directores de esta segunda entrega, es la que hemos escogido. ¿Y quiénes son? Pues ni más ni menos que el inigualable Park Chan-wook (Oldboy, La Doncella) por Corea del Sur, el ecléctico Takashi Miike (Ichi the Killer, Audition, 13 Asesinos) por Japón y Fruit Chan por Hong Kong. Un cóctel tan variado como explosivo que es una fantástica elección para una buena noche de Halloween.

<< Dumpling (Fruit Chan). A la señora Lee le resulta tan duro envejecer que acaba sumida en un grave depresión. Su desesperación es tal que está dispuesta a recurrir a cualquier método con tal de recuperar la juventud perdida. La solución parece tenerla  Tía Mai y sus especiales "dumplings", que, al parecer, tienen efectos milagrosos. 
Cut (Park Chan-wook). El director de cine Rio Ji-ho, un hombre casi perfecto, es secuestrado en su propia casa por un extra. El criminal ata a la esposa de Rio al piano y le va cortando poco a poco los dedos uno por uno. El secuestrador le propone a Rio que si quiere que deje de torturar a su mujer, él tendrá que matar a un niño que ha llevado consigo. 
Box (Takashi Miike). La joven Kyoko mató a su hermana pequeña, pero con el paso del tiempo, su sentimiento de culpa es cada vez más angustioso e insoportable. >>


Obviamente, aquí necesitamos separar los tres cortos para comentarlos. Y empezamos, como la película, con Dumpling, de Fruit Chan, director hongkonés. Terror corporal del bueno. No queremos desvelar mucho, porque la gracia está en encontrarse el pastel (o el dumpling) una vez lo empiezas, pero sí que diremos que unas mujeres no muy bien intencionadas buscan mantener su piel tersa con un ingrediente... poco usual.


La ambientación es magnífica, es desagradable, da muchísima grima... Vamos, todo lo que buscamos en el cine de terror y para pasar un buen Halloween, ¿no?

Seguimos con Cut, el corto que ofrece el gran genio coreano Park Chan-wook, y probablemente el mejor de  todo el tríptico, cinematográficamente hablando (como cabía esperar). No solo produce una sensación de agobio, desesperación y descenso a la locura muy bien logradas, sino que Park se saca de la manga unos planos fantásticos que hipnotizan al espectador, como nos tiene acostumbrados a los que seguimos su cine.

El tema del argumento aquí es más simple, más típico dentro de su filmografía: 
la venganza. Lo demás mejor descubridlo vosotros, no tiene desperdicio ninguno. Solo os adelantamos que... ya sabemos todos cómo se las gastan los coreanos cuando quieren vengarse, ¿verdad?

Y por último, Box, de Takashi Miike, el más raro y complicado de los tres, con diferencia. Y esto quizá sí se sale un poco de lo esperado, al ver a un Miike bastante más (macabramente) poético y sutil de lo habitual. Este también tiene algo de sobrenatural mezclado con terror corporal, todo enfocado en el mundillo del contorsionismo y el ilusionismo.

Es decir, vamos a analizar la fórmula un poco: Takashi Miike + Terror + Contorsionismo. Entendéis por dónde van los tiros, ¿no? Perturba bastante, sobre todo en sus escenas finales, que son puro agobio. Si podéis verlas sin hacer una mueca, enhorabuena, tenéis mas estómago que uno de nuestros dos autores (adivinad cuál).

En resumidas cuentas, nos encontramos en Three... Extremes una excelente antología que recoge "lo mejor de cada casa", convirtiéndose así en una fantástica puerta de entrada para aproximarse al terror asiático para todos aquellos que nunca lo hayan catado. No dejéis de darle una oportunidad, tanto si sois ajenos al género, como si sois amantes y/o seguidores de sus directores. No os decepcionará.


Loft


En segundo lugar tenemos una recomendación más afín al tipo de terror asiático más conocido, el J-Horror, comprendido no estrictamente como "terror japonés", sino como el estilo de terror dentro del cine japonés que se adhiere a las características generales marcadas principalmente por las archiconocidas franquicias Ring y Ju-On. Y eso viene a ser Loft, de 2005, una de las películas menores del director Kiyoshi Kurosawa, que ya ha trabajado muchas veces el género de terror (Cure, Pulse, Séance...). No se trata de una de las grandes ni más conocidas películas de J-Horror, pero creemos que precisamente por eso vale la pena sacarla a relucir ahora, para no ir a lo típico.

<< Reiko, una escritora de éxito de relatos románticos, se muda a un cómodo caserón junto a un bosque, y frente a la cual hay otro edificio deshabitado. Esa noche cree ver a un hombre trasladando un misterioso cuerpo, envuelto en telas, que parece una momia. >>

Aun a sabiendas de que no se trataba de una de las mejores películas del director (más bien al contrario, vistas las críticas generales), elegimos esta para el Halloween de este año por ser la más próxima al clásico J-Horror. Y queríamos incluir al menos una de este estilo en las recomendaciones, ya que es lo que se suele esperar del cine japonés de terror.

Y bueno, no nos ha gustado especialmente, ya que es bastante lenta. Se acaba por hacer bola, el terror tiene sus momentos pero no parece terminar de arrancar... Pero sí que tiene algunas escenas bastante perturbadoras, muy propias del género, asociadas a los caserones vacíos con humedades, al agua y el fango, etcétera. Y, por supuesto, a las macabras momias.

Digamos que aunque no sea una maravilla, si quieres ver algo desconcertante, esta es una opción curiosa. No la consideramos una buena película, pero tampoco terrible. Tiene algo que da mal rollito al mirarla. Kiyoshi Kurosawa ha hecho cosas buenas y cosas malas. Esta es de las peores, pero aun así en su dirección hay algo bastante inconfundible, y esta película lo tiene. Juzgad vosotros mismos. Si sois fans acérrimos del J-Horror, probablemente sí os entretendrá y es probable que no la conocierais, ya que no ha tenido mucha resonancia.


2 Hermanas


Y acabamos las recomendaciones cinematográficas de este año con una sobresaliente película de terror psicológico, ya convertida en un clásico moderno del cine surcoreano: 2 Hermanas. Estrenada en 2003, fue uno de los primeros grandes éxitos internacionales del genial director Kim Jee-woon (Encontré al diablo, El Imperio de las Sombras). Perfecta opción para quienes busquen un terror planteado más bien como thriller sobrenatural, y además con el buen pulso del cine coreano para el género.

<< Dos hermanas llegan a la nueva casa que su padre viudo comparte con su nueva esposa. La creciente crueldad de la madrastra, unida a las apariciones del fantasma de la madre de las jóvenes, irá creando una atmósfera inquietante. >>

Con 2 Hermanas nos encontramos ante una película que se presenta inicialmente como una mezcla de thriller y terror sobrenatural, para convertirse en algo mucho más psicológico, intrincado e inteligente en su planteamiento de lo que se pueda pensar al principio. Es una de esas obras en las que hay mucho más contenido del que se ve a simple vista.


A primera vista es una película de fantasmas, con el típico caserón encantado en medio de ninguna parte, su venganza de ultratumba... todos esos elementos típicos del terror más clásico. Pero conforme va avanzando la trama, todo va encajando y vas entendiendo muchas cosas (aunque, eso sí, requiere un poco de atención por parte del espectador para pillar exactamente lo que sucede, que no se resuelve hasta el último momento). Es entonces cuando 2 Hermanas se revela como mucho más que una simple película de terror para ser un gran thriller que lleva a cabo una fantástica introspección psicológica de su protagonista.

La dirección es soberbia, prueba del buen hacer de uno de los mejores directores del cine surcoreano, y consigue mantener en todo momento la ambivalencia entre las distintas posibilidades que plantea la trama. Realmente no podremos saber qué es lo que está sucediendo en esa casa hasta que Kim Jee-woon desee revelárnoslo, cosa que no sucederá hasta el final. Nada es lo que parece.

Como decíamos, esta película será una fantástica elección para la noche de Halloween si lo que os apetece es un puro thriller coreano con una inconfundible atmósfera inquietante que mantiene al espectador pegado a la pantalla. Va mucho más allá del terror convencional.
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Y aquí finalizamos esta primera parte de nuestro especial de Halloween de 2018, dedicado a una selección de cine de terror asiático que pensamos que puede hacer las delicias de casi cualquiera gracias a su variedad. Nos vemos mañana mismo con la segunda parte del especial, en la que hablaremos de tres mangas de lo más interesantes para no dormir durante la noche más terrorífica del año, y pasado mañana con otros tres animes.

¡Hasta la próxima!