viernes, 4 de noviembre de 2016

[OPINIÓN] Manga: Hijo de su Tiempo



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Bueno, bueno, bueno... Aquí estamos otra vez, pero en este caso no es para traeros una reseña, ni unas primeras impresiones, ni nada similar que hayamos hecho en más de un año de blog, no. En el día de hoy hemos decidido publicar un artículo de opinión que llevamos varias semanas madurando sobre un tema que consideramos muy jugoso y del que creemos que hay que hablar largo y tendido. Manga: Hijo de su Tiempo.

Como quizá habréis podido empezar a deducir por el título que le hemos dado y por la imagen que encabeza el artículo, en este post queremos poner las cartas sobre la mesa y hablar claramente sobre el problema de la historicidad de las obras, un asunto que toca muy de cerca a los grandes clásicos constituyentes de la industria del manganime tal y como la conocemos hoy en día, ya que son muy frecuentemente menospreciados por el gran público (especialmente por aquellos aficionados recientes o más superficiales que no superan la barrera de las producciones más populares de los últimos años), que aduce diversas falacias construidas fundamentalmente sobre la equivocada e inestable base de la ignorancia.

A continuación expondremos en diversas secciones los motivos que nos han llevado a escribir este artículo de opinión, el tema de la historicidad y la importancia de tenerlo en cuenta y una serie de ejemplos concretos clave para entender todo lo que comentaremos, en los que buscamos repasar el contexto histórico en que fueron creadas ciertas obras fundamentales de la historia del manga y su importancia e influencia posteriores

¿Por qué este artículo?

Bien, pues comencemos explicando qué nos lleva a escribir esta opinión. Pues sencillamente porque estamos cansados de ver constantemente cómo decenas y decenas de aficionados al mundillo del manganime, y nos referimos fundamentalmente a los aficionados más superficiales que nunca han pasado de las series más comerciales y populares de la actualidad, se aprovechan de esa mal entendida "libertad de opinión" que proporciona el cómodo anonimato de Internet y las redes sociales para ir soltando perlas respecto a grandes obras de la historia del manga, muchas de ellas absolutamente fundamentales e imprescindibles para comprender el estado actual de la industria. Perlas tales como "es muy viejo, no me gusta", "el dibujo es feo", "está anticuado", "hay mangas actuales con mejor argumento", o simplemente "es malo". 

Estamos convencidos de que no somos los únicos que nos cansamos de leer esas y similares lindezas una y otra vez, escudadas siempre bajo la aparentemente inapelable falacia de "es mi opinión, respétala". Y no, no todo se puede proteger bajo ese principio. Es por eso que en este artículo vamos a hablar de la importancia de tener muy presente la historicidad de una obra antes de lanzarse valientemente a criticarla, especialmente cuando se trata de una obra con ya varias décadas a sus espaldas.

¿Qué entendemos por "historicidad"? ¿Y por qué es tan importante?

Antes de meternos de lleno en meollo de la cuestión, será adecuado aclarar un poco de lo que estamos hablando. Cuando hablamos de que toda forma de expresión artística humana, y por tanto también todo manga, tiene una historicidad nos referimos a que es producto de su tiempo, es decir, es una obra creada por una o varias personas en un momento histórico determinado, y por tanto, con unas influencias e inquietudes intelectuales y artísticas determinadas, condicionadas en gran medida por el contexto socioeconómico en el que al autor le ha tocado vivir.

Así, no podemos achacarle a una obra nacida a mediados del siglo XX, por ejemplo, la carencia de unos elementos que no aparecieran en el medio hasta finales de siglo. Desde luego, es un aspecto que podemos mencionar a la hora de caracterizar mejor la obra de la que estamos hablando, pero de ningún modo se puede esgrimir esa ausencia para invalidar la calidad y/o importancia de la misma, pues fue creada en un contexto histórico en el que no se había introducido todavía esa variable. Si alguien no termina de entender nuestro punto de vista en este sentido, que no se preocupe: se comprenderá perfectamente más adelante con los ejemplos concretos.

Y este es un problema muy extendido a día de hoy (y no solo en el ámbito del manganime, que es el que nos ocupa principalmente en este blog y por tanto el que tratamos, sino también en la literatura o en el cine): el presentismo. El presentismo en Historia es el error de considerar todos los elementos y acontecimientos históricos desde una visión ideológica exclusivamente actual, manteniendo en mente tan solo la forma de entender el mundo de nuestros días, en lugar de tratar de ponerse en el lugar de los protagonistas históricos de aquello que se trata de estudiar. En este caso, por tanto, nos referimos al problema de abordar la valoración crítica de todo tipo de manga, clásicos incluidos, a partir de los estándares de la actualidad, precisamente sin tener en cuenta su historicidad. Y ese es un error que lleva a abundantes errores de interpretación. 

Manga: Hijo de su Tiempo

Y bien, ahora sí, aclarados los primeros puntos, pasemos más plenamente a la opinión que queremos defender, cosa que haremos fundamentalmente a través de ejemplos concretos, pues creemos firmemente que así será todo mucho más fácil y claro, tanto para nosotros al escribirlo como para vosotros al leerlo. 

En este caso pondremos subapartados según la obra, autor o tema que vayamos a tocar cada vez. Recomendamos la lectura del artículo íntegro, pero de este modo podréis ir saltando a los puntos que más os interesen si lo preferís.


La Nueva Isla del Tesoro (Shin Takarajima) [1947]


El manga tal y como lo conocemos hoy en día nace en 1947 de la mano del no por nada llamado Dios del Manga, Osamu Tezuka, con su obra La Nueva Isla del Tesoro (Shin Takarajima). Sin duda, nos encontramos ante la obra capital de la historia del cómic japonés: la más importante y la más influyente, quizá no en términos de cifras absolutas, pero sí en significación. 

Cubierta de la edición facsímil de La Nueva Isla del Tesoro (Shintakarajima)
que reproduce la edición original de 1947

La publicación de esta breve obra supuso un antes y un después definitivo: se trataba del primer "story manga", es decir, el primer manga con un argumento claramente estructurado en planteamiento, nudo y desenlace, pues antes de él, en el cómic nipón tan solo encontrábamos las tiras cómicas de cuatro viñetas, los llamados "4-koma manga" (que siguen existiendo a día de hoy).

En esta obra (cuya versión más conocida y publicada en diversos países es el remake realizado por el propio Tezuka en los años 80 para la edición de sus Obras Completas, pues los originales de la edición del 47 se habían perdido y las técnicas de reproducción de la época no eran tan buenas como las actuales) encontramos una estructura de página aún primitiva, que bebe del 4-koma, pero no así el interior de las viñetas, en el que ya se empiezan a aplicar con mucha fuerza e intensidad las técnicas cinematográficas y de dinamismo visual que harían tan famoso al cómic japonés. El dibujo, por supuesto, es aún poco pulido, pues es producto de un jovencísimo Tezuka de 18-19 años de edad, y muestra de forma más evidente que décadas después la fuerte influencia de Disney en general y de Carl Barks en particular en su arte. Argumentalmente nos presenta una historia muy básica, sin ninguna complicación, un simple cuento de aventuras de carácter muy marcadamente infantil. 

Las dos primeras páginas de La Nueva Isla del Tesoro (1947), por Osamu Tezuka,
en las que ya se puede apreciar la utilización de las secuencias cinematográficas.

Por supuesto, una obra de estas características tan primitivas no sería "admisible" a fecha de 2016. ¿Pero y hace 70 años? Es una simple historia de menos de 200 páginas para niños pequeños, sí... Pero para niños pequeños que, en 1947, sufrían las duras condiciones de una posguerra en un país derrotado. Tan solo dos años antes acababa la Guerra del Pacífico con los terribles bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, y aparecía en ese momento una vía de escape, un sencillo libro de cómic firmado por un todavía desconocido autor que se convirtió inmediatamente en un best-seller... Y pocos años después, decenas de jóvenes dibujantes se encaminaban hacia Tokio decididos a seguir los pasos de Osamu Tezuka

Ese sencillo manga que era La Nueva Isla del Tesoro les cambió la vida a esos niños, y esos niños, ya no tan niños, cambiaron para siempre el panorama del cómic de su país. Y es que conservamos declaraciones, orales y escritas, de decenas de míticos padres fundadores del manga que citan como primera y decisiva influencia para convertirse en mangakas esta obra en concreto de Osamu Tezuka.

¿No merece, por tanto, una obra como esta, piedra angular de la industria del manganime tal y como es a día de hoy, una consideración especial?


Pioneros del manga: décadas de los 50 y 60


Continuando con un rápido y básico repaso a la historia del manga, necesario para poder estructurar adecuadamente nuestro artículo, no queremos dejar de mencionar estos primeros años de manga, en la década de los 50, cuando Tezuka y toda una serie de jóvenes autores impulsados a seguir la estela del maestro (muchos de los cuales acabarían confluyendo en un momento u otro de sus primeros años de carrera en los apartamentos de alquiler Tokiwa-so), como Shotaro Ishinomori, Fujio Akatsuka o los Fujiko Fujio, comenzaban a construir las bases del manga, no solo como arte, sino también como industria.

Astro Boy, de Osamu Tezuka, la obra más icónica del autor

En estos años nos encontramos con obras de características muy similares a las ya comentadas con La Nueva Isla del Tesoro, aunque progresivamente más pulidas y perfeccionadas. Tezuka, y por su influencia la práctica totalidad de sus "discípulos", continuaban haciendo gala de un arte marcadamente disneyniano para ilustrar historias que, si bien cada vez abordaban más géneros y temas, se enfocaban claramente a un público infantil, esencialmente masculino (aunque también empezarían a proliferar los primeros shojo, pero abordaremos esta demografía más adelante).

Osomatsu-kun, de Fujio Akatsuka,
considerado el padre del manga de humor absurdo

Es por estos motivos por los que suele discriminarse las obras de este periodo desde el presentismo, pero también precisamente por esos mismos motivos vamos a justificar el porqué no tiene sentido esa actitud de rechazo. Y es que estamos hablando de historias creadas para los más pequeños, para niños que, como ya hemos comentado más arriba, están creciendo en una sociedad en plena depresión de posguerra que, además, cuenta con unos valores muy diferentes a los que tenemos ahora, más de medio siglo después. Esto únicamente implica que, por supuesto, no somos el público más idóneo para leer obras como Astro Boy (Tetsuwan Atom, Osamu Tezuka, 1952-68), Cyborg 009 (Shotaro Ishinomori, 1964-81) u Osomatsu-kun (Fujio Akatsuka, 1962-88), pero si somos capaces de dejar momentáneamente de lado ese problemático presentismo que tanto nos impulsa a compararlo todo de maneras quizá inadecuadas y apreciamos las obras en su contexto, descubriremos que realmente no han envejecido tan mal y siguen siendo totalmente disfrutables a día de hoy, o, como mínimo, podremos comprender y reconocer su importancia como obras pioneras sin las que no tendríamos muchas de las grandes obras posteriores.

Pasemos ahora a ver ejemplos concretos de esos pioneros usualmente olvidados o incluso duramente criticados por una amplia parte del público medio actual.


Kamen Rider: revolución de la cultura pop


Entre los ejemplos que queremos mencionar, vamos a comenzar con un importantísimo aporte de Shotaro Ishinomori a la cultura popular, y no solo en Japón, pues se extendería a todo el mundo. Sí, sus aportes al tokusatsu televisivo, es decir, a las series de acción y efectos especiales.

Kamen Rider, mítica creación de Shotaro Ishinomori.
Ilustración del manga original e imagen de la primera versión televisiva, 1971

En 1971, el Rey del Manga crearía a su Kamen Rider, seguramente el más icónico de todos los personajes de tokusatsu habidos y por haber. Ese mismo no solo se publicaría el manga, dibujado y guionizado por el maestro, sino que también se estrenaría la primera temporada de la serie, de la que se han seguido produciendo nuevas temporadas y sagas de forma constante hasta la actualidad. Pero Ishinomori no solo crearía este, sino otros muchos más importantes personajes de tokusatsu, como Inazuman o Kikaider, e incluso la famosa serie Super Sentai, cuya versión occidental serían los archiconocidos Power Rangers.

Dicho esto, lanzamos de nuevo la pregunta: ¿es justo achacarle carencias basadas en las obras contemporáneas a obras fundacionales de todo un género como estas?


El resurgimiento de la tradición: GeGeGe no Kitaro


Otro importante aporte a la cultura popular japonesa a partir del manga clásico es la que hizo el gran maestro Shigeru Mizuki (NonNonBa, Hitler: La Novela Gráfica), tristemente fallecido hace poco menos de un año. A pesar de haber comenzado su carrera profesional a una edad más avanzada que sus compañeros de la época, no sería menos importante su colaboración al desarrollo del medio, pues Mizuki fue el principal artífice del "revival" que experimentaron las creencias tradicionales niponas en la sociedad contemporánea y que ha persistido hasta la actualidad. Hablamos, por supuesto, de los yokais,

Además de cultivar el género bélico (de tipo antibelicista) y (auto)biográfico, Shigeru Mizuki rescató del semi-olvido las criaturas del imaginario japonés: fantasmas, seres sobrenaturales, monstruos, animales mitológicos... En definitiva, los yokais, a los que dio impulso a través de múltiples obras, entre las que destaca su archiconocida serie GeGeGe no Kitaro (1965-86).

GeGeGe no Kitaro, de Shigeru Mizuki,
es uno de los más importantes iconos de la cultura popular en Japón.

Una vez más, encontramos en el gran público un rechazo generalizado, e incluso total desconocimiento, de estas obras. Un rechazo fundamentado, como en la mayoría de los casos que comentamos, en la habitual negación a aceptar estilos de dibujo que se alejen de los cánones comerciales actuales del malentendido "estilo manga", y es que Mizuki tenía un arte muy particular que no suele ser apreciado por los lectores más casuales. Ellos se lo pierden, pero desde aquí solo reclamos, al menos, el reconocimiento de su calidad y valor más allá del gusto personal.

Pensad que, de no haber sido por la obra de Shigeru Mizuki, hoy no existirían franquicias tan populares y exitosas como Yo-kai Watch.


Tetsujin 28-Go y Mazinger Z: despega el mecha


Seguramente el género más conocido a nivel internacional del cómic y animación japoneses sea el mecha, es decir, los robots gigantes generalmente controlados por niños o adolescentes, que se valen de ellos para proteger al mundo de una peligrosa amenaza. Y este género, como todos, tiene sus orígenes, que además podemos situar de forma muy específica en dos obras fundamentales que lo constituyeron:

En 1956, Mitsuteru Yokoyama, uno de los autores más importantes de las primeras décadas de la historia del manga, comenzaba la publicación de su obra Tetsujin 28-Go, en la que se presentaba por primera vez un claro precursor del género hoy conocido como mecha. El joven Shotaro Kaneda (cuyo nombre fue tomado por Katsuhiro Otomo para su obra Akira como homenaje) tendrá la responsabilidad de manejar el control remoto del súper robot Tetsujin 28 para frustrar los planes de la malvada organización que quiere provocar el caos y la guerra en el mundo.

La serie de Mitsuteru Yokoyama Tetsujin 28-Go (1956-1966)
es la precursora del género
mecha

Pero sería en 1972 cuando nacería, del lápiz de Go Nagai (otro importante autor sobre el que volveremos más adelante), Mazinger Z, la obra que estandarizaría el género de los robots gigantes de forma definitiva. La diferencia fundamental entre esta y la obra de Yokoyama es el medio de control de la máquina: Koji Kabuto debe pilotar al Mazinger desde su interior, casi convirtiéndose en uno con la máquina, en lugar de utilizar un mando a distancia. Esta será la característica que definiría en adelante al género, por lo que Mazinger Z se considera el primer mecha tal y como lo conocemos hoy en día.

Mazinger Z (1972-73), obra de Go Nagai,
es el primer
mecha como tal

El dibujo "infantilizado", de fuertes influencias tezukianas (más marcadas en Yokoyama que en Nagai), los diseños "anticuados" y "desfasados" de los robots y el argumento "simplón" son los principales argumentos que se esgrimen cuando se intenta descalificar estas obras. Como llevamos comentando todo el artículo, respecto al arte de corte clásico lo único que se puede hacer es abrir la mente y ser capaz de apreciar su calidad, en lugar de rechazarlo por no ser el estándar actual. Y en lo que respecta a lo argumental, creemos un auténtico despropósito exigirle a estas obras un entramado tan complejo como el de otros mechas posteriores como Gundam, Macross o incluso Evangelion (que, por otro lado, pertenecen al subgénero "real robot" (aunque Evangelion esté en un punto intermedio), nacido más tarde, y no al "super robot"), pues esos son ejemplos de obras que han podido darle una vuelta de tuerca a un género ya inventado, mientras que Tetsujin 28-Go y Mazinger Z tuvieron que crear el propio género de la nada.


Harenchi Gakuen y Devilman: el ecchi y el gore de Go Nagai


Como decíamos, hacemos otro pequeño inciso en el autor Go Nagai para comentar brevemente sus otras aportaciones al cómic japonés. Este controvertido mangaka no solo se caracteriza por los robots gigantes, sino también por su gusto por el desnudo femenino y por la sangre, elementos que muchas veces aparecen juntos en sus obras. Y a pesar de la reacción negativa de la gente ante su arte de estilo clásico (de nuevo volvemos sobre lo mismo), debemos reconocer que, en estos géneros, el manga no ha cambiado prácticamente nada en las últimas décadas, e incluso ha ido a peor para los que buscan obras más extremas.

Kekko Kamen, Harenchi Gakuen y Devilman, obras de Go Nagai

¿A tan antiguo se remontan los orígenes del actual género ecchi? Por mucho que sorprenda a algunos, sí: Harenchi Gakuen (Escuela Indecente) se publicaría entre 1969 y 1972, y su argumento y temática es evidente por su título, ¿verdad? Pero no es la única, pues podemos mencionar también otras obras como Cutie Honey (1973-74), que también es un precursor del género mahou shoujo (aunque enfocado a un público masculino), o Kekkou Kamen (1974-78). Por su parte, Nagai no tuvo bastante con romper con los tabúes sexuales, sino que también decidió desplegar su arte al horizonte más sangriento y bestial del gore con obras como su icónico Devilman (1972-73), Violence Jack (1973-90) o Maou Dante (1971).


Kazuo Umezu: el manga de terror antes de Junji Ito


Del gore pasamos al terror, y llegamos así a uno de los puntos más claros de lo que hemos estado comentando a lo largo de todo el artículo. El manga de terror tiene nombre propio desde hace décadas, y no es Junji Ito, como puede pensar la mayoría del gran público, sino Kazuo Umezu. Este extravagante y extrovertido mangaka grabó su nombre en piedra gracias principalmente a sus obras de terror, un género que ha quedado ineludiblemente asociado a su persona en la cultura popular japonesa.

Aula a la Deriva (Hyouruu Kyoushitsu) y Orochi,
dos de las grandes obras de Kazuo Umezu

Influencia directa y determinante para otros maestros contemporáneos como el citado Ito, Umezu es, sin embargo, injustamente infravalorado por el gran público occidental. Su arte tan clásico, quizá no tan pulido como el de sus autores coetáneos en lo que respecta al dibujo de las personas (aunque, por otra parte, cuenta con las mejores y más escalofriantes expresiones faciales de terror visceral jamás vistas en un cómic), provoca una inmediata repulsión en muchos lectores actuales. Y realmente no podemos encontrar otra justificación que esta para el rechazo, pues cualquiera que pruebe a leer sus obras, además de darse cuenta de que el arte es en realidad fantástico, se encontrará con geniales historias de terror psicológico.

Y como para muestra un botón... Tenemos la triste anécdota en el mercado español de cómo Aula a la Deriva, considerada su obra más icónica, pasó por ser un absoluto fracaso comercial cuando Ponent Mon la editó (heroicamente, por cierto, pues la acabaron aunque fuera imprimiendo tiradas muy limitadas de los últimos tomos). Desde aquí recomendamos muy encarecidamente la lectura de cualquier obra del maestro Umezu, como la mencionada Aula a la Deriva, Baptism, Orochi, Watashi wa Shingo, etc.


Hitos deportivos: Ikki Kajiwara y Tetsuya Chiba


En los últimos años especialmente, parece que el género deportivo, particularmente el spokon ("tenacidad deportiva"), ha experimentado una recuperación de su fuerza y popularidad, aproximándose mucho más en estos momentos a la gran salud de la gozaba  el género en las primeras décadas de la historia del manga, cuando, por supuesto, también nació.

El gran despegue del spokon en los años 60 tiene como protagonistas a dos autores: el guionista Ikki Kajiwara, creador de iconos como Kyojin no Hoshi (1966-71, con dibujo de Noboru Kawasaki) o Tiger Mask (1968-71, con Naoki Tsuji); y Tetsuya Chiba, polifacético y prolífico mangaka especialmente conocido por sus aportaciones al género deportivo como Notari Matsutaro (1973-99) u Ore wa Teppei (1973-80). Juntos crearían, además, el mayor hito de la historia del spokon y uno de los más imporantes del cómic japonés en general: Ashita no Joe (1968-73).

Kyojin no Hoshi y Ashita no Joe, dos de los iconos más importantes
de la historia del manga deportivo

Todo ello sin olvidar, por cierto, las aportaciones al shojo deportivo como Attack Nº1 (Chikako Urano, 1968-70) o Ace o Neae! (Sumika Yamamoto, 1973-80).

Pero, a pesar de todos estos hitos fundacionales del género... ¿qué es lo que nos encontramos hoy en día? Sí, el género goza de una salud considerable actualmente, como hemos comentado, pero hay un olvido prácticamente absoluto de toda obra que no sea de rabiosa actualidad. Kuroko no Basket, Haikyuu!!, Diamond no Ace... Los grandes títulos que suenan con intensidad comparten unas características básicas: son spokon completamente convencionales, que cumplen con todas y cada una de las características básicas del género, sin aportar ninguna novedad ni vuelta de tuerca. Todo ello aderezado con adaptaciones animadas de gran calidad técnica (la mayoría de ellas por el estudio Production I.G, por lo que entran muy bien por los ojos del espectador medio) y con unos personajes masculinos atractivos para el público femenino potencial.

Mientras tanto, aquí continuamos otros, esperando el día en que el mundo occidental se vuelva a abrir a leyendas como la de Joe Yabuki, ese manga "viejo y feo" que no interesa...


Manga para chicas: de La Princesa Caballero al Grupo del 24


Y una vez repasados los géneros principales, llega el turno de hacer hincapié en la demografía del shojo manga, el manga para chicas. De manera un poco más tardía que el manga para chicos, el shojo comenzó a desarrollarse a partir de 1953, con la publicación de la obra de Osamu Tezuka La Princesa Caballero (Ribbon no Kishi, 1953-56), cuya versión más conocida es el remake realizado por el propio autor entre 1962 y 1966. Esta obra sería determinante no solo para la proliferación del manga para un público joven femenino, sino también para las posteriores autoras (especialmente palpable en Riyoko Ikeda).

La Princesa Caballero, de Osamu Tezuka, se considera el primer shojo manga
y fue una influencia determinante, especialmente para Riyoko Ikeda en 
La Rosa de Versalles
y otras obras en las que jugó con la androginia y la necesidad de las heroínas de vivir como varones.

Si bien habían existido algunas mujeres dedicadas al manga en los años 50 y primeros 60, era una profesión ocupada mayormente por hombres, incluso en el ámbito del shojo. No obstante, esto cambiaría radicalmente a partir de finales de los 60 y sobre todo en los 70, cuando surgió toda una generación de mujeres mangakas, conocidas como Grupo del 24 (por haber nacido en o en torno al año 24 de la Era Showa, 1949), que revolucionarían temática y estilísticamente el shojo manga, movidas principalmente por la influencia del maestro Tezuka. Legendarias autoras como Moto Hagio (Thomas no Shinzo, Poe no Ichizoku, ¿Quién es el 11º Pasajero?), Keiko Takemiya (Kaze to Ki no Uta, Terra e..., Natsu e no Tobira), Riyoko Ikeda (La Rosa de Versalles, La Ventana de Orfeo, Onii-sama e...), Ryoko Yamagishi (Shiroi Heya no Futari, Hatshepsut), Yumiko Ooshima (Banana Bread no Pudding, Wata no Kuni Hoshi), entre otras, pues no existe una lista definida de miembros del Grupo, convertirían el shojo en una demografía tan importante como el shonen, aportando soberbias novedades artísticas (especialmente en la narrativa a través de la composición de página), una mayor variedad de temáticas y géneros, e incluso creando algunos nuevos, como el shonen-ai/yaoi y el shojo-ai/yuri.

De Moto Hagio, Thomas no Shinzo (El Corazón de Thomas), uno de los primeros shonen-ai;
¿Quién es el 11º Pasajero?, hasta ahora la única obra de la autora publicada en España

Sin embargo, a día de hoy lo más bonito que podemos oír entre el gran público de La Princesa Caballero será un "parece una película de princesas de Disney" (y sí, la influencia es clarísima y determinante, pero Tezuka siempre fue más allá que su idolatrado Disney en temáticas y argumentos), mientras que aquellos que conozcan a las autoras del Grupo del 24 apenas sí sabrán apreciar el enorme aporte artístico que supusieron. Con suerte, veremos comunidades de fujoshis (aficionadas al shonen-ai/yaoi) que llegan a leer esos orígenes de su amado género, pero sin detenerse a pensar la importancia histórica de lo que han leído, y frecuentemente rechazándolo por su aspecto visual "anticuado", que no les resulta tan excitante sexualmente como los estándares actuales.


Dragon Ball: el boom del manga en Occidente


Y para finalizar (esperamos que más de uno haya llegado hasta aquí a pesar de la extensión), no nos queremos despedir sin tratar uno de los puntos principales que motivaron este artículo: la muy extendida moda en los foros de criticar destructivamente Dragon Ball, tomando como base su falta de complejidad argumental y, cuidado con esto, su falta de originalidad en comparación con otros mangas de acción y aventura.

Lo primero que tenemos que tener muy presente y muy claro es que Dragon Ball no es "un" nekketsu, sino "el" nekketsu, en la medida en que fue el manga que sentó las bases del género tal y como lo conocemos. Es cierto que existieron otros shonen de acción coetáneos, tales como Hokuto no Ken o Saint Seiya, pero es un absurdo negar el hecho de que la vía que siguieron los mangas posteriores del género fue la marcada por Dragon Ball, además de que sus propios autores señalan la obra de Akira Toriyama como su principal influencia. Suena estúpido, pues, que haya tanta gente que busque desacreditar la calidad y validez de Dragon Ball argumentando que otras obras del mismo tipo son más elaboradas y originales, pues esas obras que citan son, precisamente, "hijos de Dragon Ball". Estamos ante la misma situación que se da al intentar invalidar Tetsujin 28-Go o Mazinger Z, como hemos comentado más arriba.

Dragon Ball es una de las obras más importantes de la historia del manga, pero también la más
injustamente criticada por el fenómeno "
hater" de Internet, seguramente debido a su gran popularidad

Y por otro lado, no podemos olvidar tampoco la enorme trascendencia histórica que tuvo esta obra en la expansión internacional del manga y del anime, pues fueron las aventuras de Goku y sus amigos las que abrieron las puertas del cómic y la animación japoneses al gran público occidental. Una vez más, sí, hubo otros artífices de esta expansión (fundamentalmente la película Akira y luego el manga, de Katsuhiro Otomo, que demostró que la animación también podía ser para adultos a un público reacio a creerlo), pero también una vez más, seamos realistas: el gran boom se produjo gracias a Dragon Ball. Y por increíble que parezca, también hay gente que quiere negarle esta importancia a la obra de Toriyama.

A modo de conclusión...

Bueno, después de tan extenso artículo, no queda mucho que concluir, pero quedaría muy abrupto finalizar sin unas palabras finales, ¿verdad?

Simplemente, como ya hemos ido diciendo a lo largo de todo el post, nuestra intención en este escrito es manifestar, por un lado, nuestra aversión hacia esas personas que no saben valorar las obras clásicas en su contexto y por ello las menosprecian injustamente, sin darles ni una sola oportunidad y perdiéndose así muchas de las mayores joyas del cómic japonés; y, por otro lado, hemos querido hacer un repaso somero a algunos de los más importantes hitos de la historia de la constitución del manga moderno (que no a todos, puesto que no era el objetivo principal), no solo para apoyar nuestros argumentos en defensa de los clásicos, sino también para ayudar a más gente a adquirir algunas nociones básicas al respecto.

En relación a esto último, aprovechamos para enlazar aquí una fantástica conferencia de Marc Bernabé, sobradamente conocido traductor de manga y experto en la materia, que ayuda mucho a estructurar mentalmente un recorrido de la historia y la evolución del manga desde sus orígenes hasta la actualidad a través de sus grandes autores.

Esperamos haber logrado lo que nos proponíamos, aunque sea en parte, y que este artículo tenga una buena acogida, pues hemos pasado varias semanas preparándolo cuidadosamente y con ilusión.





lunes, 31 de octubre de 2016

[RESEÑA MANGA] Semillas de Ansiedad [Especial Halloween]



¡Un saludo y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Aquí estamos un día más, culminando nuestra serie de reseñas especiales por Halloween hoy mismo, la noche de Halloween. Tras Gyô, Blood: The Last Vampire, Orochi y Vampire Hunter D: Bloodlust, os traemos la reseña de un último manga de corta extensión pero muy adecuado para leer esta noche si os apetece pasar un rato de miedo e inquietud para celebrar la noche de los muertos.

Semillas de Ansiedad (Fuan no Tane) es un manga de 3 tomos, compuestos por historias cortas (muy cortas, de 5-10 páginas cada una) de terror y leyendas urbanas totalmente independientes entre sí, publicadas entre 2002 y 2005 en la revista seinen Champion RED, obra de Masaaki Nakayama. La serie, además, ha sido recientemente editada en España por ECC Ediciones, que hace apenas dos días anunció la adquisición de su segunda parte, Fuan no Tane +, otros 5 tomos con más historias del mismo tipo. 

¿De qué trata?

Normalmente siempre hablamos del argumento para comenzar nuestras reseñas, pero Semillas de Ansiedad no tiene ninguno. Simplemente son historias (muy) cortas de terror ambientadas en Japón. Pero son las suficientes para causar más de uno y de dos escalofríos al lector. 

Nuestra Opinión

Esta serie de breves historias nos demuestra que, como se dice muchas veces, no es necesaria una gran historia, ni siquiera larga, para asustar, sino tan solo una situación bien ambientada. ¿Qué sucede en un colegio por la noche? ¿Quién hay observándote desde la ventana? ¿Qué es esa cosa que se mueve en el edificio de enfrente? Todas estas situaciones y muchas otras dan pie a las historias de terror que Nakayama nos plantea en esta obra.

Garantizamos que este manga encantará a quienes disfruten de la lectura de creepypastas o a quienes les haya gustado el anime Yami Shibai (que precisamente reseñamos con motivo de Halloween el año pasado) y obras similares, basadas en el terror de las pequeñas cosas, de la cotidianeidad, de las leyendas urbanas, ya que comparten esencia.

Como punto negativo básico de Semillas de Ansiedad diremos que algunas de sus historias pueden resultar incomprensibles para el público no japonés, o incluso causar hilaridad en lugar de terror (aunque en este último caso tampoco es un aspecto tan perjudicial, pues es una comedia involuntaria, pero acaba resultando agradecido tener un pequeño momento de distensión después tanto "susto" y mal rollo de las otras historias, francamente).

En lo que se refiere al apartado artístico, el dibujo de Masaaki Nakayama no es ninguna maravilla, carece de personalidad de hecho, pero a la hora de dibujar las extrañas criaturas de la obra, cumple perfectamente y logra transmitir la sensación de inquietud y mal rollo tan creepy

Sin duda, una de las mejores opciones para disfrutar este Halloween, pues se puede leer de forma bastante rápida y fluida, tanto por la brevedad de las historias y los tomos (que son considerablemente más cortos que el estándar), como por la poca profusión de texto. Es fácil terminar cada tomo en 15 minutos o poco más, por lo que es muy adecuada para leerla de principio a fin en apenas un rato. Garantizamos más de un escalofrío.


Nota Final: 7 [ - Bueno - ]


domingo, 30 de octubre de 2016

Nuevas Licencias: XXII Salón del Manga de Barcelona



¡Un saludo a todos y bienvenidos a La Bandera de la Libertad!

Hoy hacemos un alto en nuestra pequeña "maratón de reseñas" halloweenescas (aunque mañana traeremos una última más para la propia noche de Halloween) para repasar y comentar con vosotros las nuevas licencias de manga y anime para España anunciadas entre ayer y hoy en el XXII Salón del Manga de Barcelona, tal y como ya hicimos el año pasado y con el Salón del Cómic en mayo. 

Como adelanto antes de pasar a comentar las licencias de forma más concreta, podemos resumir este salón con la palabra decepción en lo que respecta a las grandes editoriales, que se han mantenido estricta y exasperantemente en sus respectivas líneas, en un absoluto conservardurismo y sin prácticamente nada de riesgo ni de factor sorpresa, lo cual ha llevado a que sean totalmente devoradas por los anuncios de las editoriales más "pequeñas" del mercado del manga en lo que a variedad, calidad y riesgo se refiere, que sí han cumplido con creces con las expectativas.

Sin más dilación, vayamos con ello, por orden de presentaciones (dejando los anuncios de anime de Selecta Visión para el final):


ECC


Comenzamos, pues, con la primera editorial en hacer su comunicado el primer día del Salón, ECC Ediciones, editorial que, como todos sabemos, nació como licenciataria española del gigante americano DC, pero que en los últimos años ha ido apostando por el cómic japonés, creando en un tiempo récord un envidiable catálogo de títulos nipones de muy elevadas cotas de calidad, en una línea editorial que apuesta por las obras adultas, de autor, de corte alternativo y, sobre todo, de calidad, habiendo ocupado a día de hoy el horrible agujero negro que dejó Glénat/EDT al desaparecer en estos campos. 

Teníamos grandes esperanzas en sus licencias, y desde luego que nos han satisfecho, posicionándose como una de las editoriales con mejores anuncios del Salón de este año.


Tomino no Jigoku, de Suehiro Maruo


<< Tras la publicación de Infierno Embotellado, daremos la bienvenida a nuestro catálogo a una nueva obra de Suehiro Maruo. Recopilada en su edición original por la editorial Kadokawa, Maruo presenta aquí la historia de dos muchachos, dos gemelos, vendidos por su padre a un circo. ¡Una nueva muestra del talento del maestro del ero-guro! >>
Venga, empecemos fuerte. Suehiro Maruo, uno de los autores más controvertidos, todo un "enfant terrible" del manga, pero también un grandísimo artista capaz de sorprender con cada página y con cada ilustración. Genio underground, Maruo es uno de nuestros autores favoritos de este estilo de manga, si bien aún no hemos reseñado ninguna obra suya en el blog, pero todo llegará. Eso sí, no es para todos los públicos, y eso lo entendemos.

¿Lo único malo? Que esta serie en concreto es su última obra hasta la fecha... y está aún en publicación en Japón... Pero aun así, lo compraremos seguro. Y todo lo que traigan del autor.

Deathco, de Atsushi Kaneko


<< Nos acercaremos una vez más al imaginario de Atsushi Kaneko, guionista y dibujante de Wet Moon, con este seinen publicado en 2014 por la revista Comic Beam, protagonizado por una joven asesina a sueldo adolescente que pretende rebelarse contra el mundo establecido. ¡Un mundo en el que el terror y la muerte campan a sus anchas! >>
Parece ser que Wet Moon, la otra obra del autor ya publicada a lo largo de este año por ECC, les ha funcionado lo bastante bien como para lanzarse a por otro manga de Kaneko. La verdad es que no sabemos nada de esta nueva obra, y tampoco hemos leído nada más del autor, pero tenemos mucho interés en hacernos con Wet Moon tan pronto como podamos.

Respecto a este Deathco, pues también nos atrae, pero no nos gusta que esté abierta aún en Japón. Así que de momento iremos a por Wet Moon, dejando Deathco para cuando finalice, por lo que la compraremos, pero aún no.

Fuan no Tane +, de Masaaki Nakayama


<< Masaaki Nakayama volverá a sorprendernos con sus perturbadores planteamientos, nuevos relatos que combinan terror psicológico con elementos sobrenaturales para conferir una nueva dimensión a leyendas urbanas y supersticiones, recorriendo diversas temáticas y ambientes. Historias que desconciertan al lector y crean una atmósfera inquietante. >>
También les ha tenido que funcionar satisfactoriamente Semillas de Ansiedad (Fuan no Tane), anunciado justamente en el Salón del año pasado y publicado durante este 2016, pues ahora nos traen la serie Fuan no Tane + (seguramente la llamen Semillas de Ansiedad Plus), otros 5 tomos en los que el autor sigue recreándose en breves pero intensamente "malrrolleras" historietas de terror psicológico al más puro estilo de leyendas urbanas.

Mañana mismo, de hecho, y lo adelantamos ya, podréis leer como culminación del especial de Halloween nuestra reseña de Semillas de Ansiedad, pero tenemos que decir que seguramente no compremos esta segunda parte. Si bien es cierto que es una buena obra y vale la pena, tampoco se trata de algo tan genial como para comprar otros cinco tomos más del mismo palo. Pero es perfecto para quienes gusten de este tipo de terror "creepy".

Innocents Shounen Juujigun, de Usamaru Furuya


<< El polifacético Usamaru Furuya nos traslada a la leyenda de la denominada Cruzada Infantil o Cruzada de los Niños de 1212 en este seinen de acción, drama y tragedia, editado en Japón por la casa Ohta Shuppan. Un grupo de jóvenes de entre 8 y 14 años deciden formar un ejército cruzado de niños para ir a Jerusalén, tras descubrir un objeto enviado supuestamente por Jesucristo. >>
Justo esta semana, Milky Way Ediciones anunciaba la adquisición de La Música de Marie, obra de Usamaru Furuya, y ayer ECC nos sorprendía trayendo otra obra más de este gran autor alternativo del que ya hemos reseñado en el blog sus obras Hikari Club y Happiness.

Si habéis leído las reseñas enlazadas de las obras de Furuya, ya sabréis que es un autor que nos resulta fascinante y de grandísimo talento. Y esta obra que nos ocupa era desde hacía tiempo una de las que más nos atraían de su bibliografía. 3 tomos. Compra asegurada.

Panty Stocking no You na Sora no Shita, de Shun Umezawa


<< Shun Umezawa (Hate Virus) es el responsable de este compendio de emocionantes historias cortas realizadas a lo largo de una década de su carrera profesional. Todo un fenómeno en su país natal. >>
De este... es que... No sabemos qué decir. Confiando en el buen gusto de los editores de ECC, seguramente compraremos este tomo de historias cortas, pero no sabemos absolutamente nada de él ni de su autor, parece un total desconocido en Internet.

Douchuushi; Kujaku-o-denki y Kai no Tora Takeda Shingen, de Kazuo Koike y Goseki Kojima




<< Douchuushi: Continuamos recuperando otras obras de Kazuo Koike y Gôseki Kojima, el genial tándem artístico que dio forma a destacas obras como Hanzô, el camino del asesino, El hombre sediento, Kasajirô, el clava-tatamis o Kei, crónica de una juventud, disponibles en nuestro catálogo. Acción y drama se entremezclan en un seinen originalmente publicado por la revista Shuukan Taishuu en 1972.

Durante el primer trimestre de 2017 también iniciaremos la publicación de otras dos licencias asociadas al equipo creativo formado por Koike y Kojima: Kujaku-o-denki y Kai no tora Takeda Shingen, que narra la vida uno de los más prestigiosos señores feudales que lucharon por el control de Japón durante el período Sengoku. . >>
Sin duda, de lo mejorcito que ha dado el Salón. Es una auténtica suerte que ECC esté tan decidida a recuperar y traernos la obra completa de Koike y Kojima, los grandes iconos del manga histórico o "de samuráis", cuyas obras siempre rebosan calidad artística, argumental e histórica a partes iguales.

En este caso, tres de sus obras menos conocidas, aunque estamos seguros de que no por ello peores, que rondan, según edición (desconocemos los detalles de la de ECC), los 2-4 tomos cada una de ellas. Series cortas y de calidad tanto para los que ya somos admiradores del dúo como para aquellos que quieran aproximarse a ellos con algo más breve que sus obras más conocidas como El Lobo Solitario y su Cachorro. Compra 100% asegurada.

Shin-chan (Antología), de Yoshito Usui


<< Nos complace anunciar la próxima publicación de una selección de las mejores aventuras de uno de los niños más gamberros y divertidos del noveno arte. Creado por el maestro Yoshito Usui en la década de 1990, Shinnosuke Nohara se ha convertido en todo un fenómeno mundial, un éxito dentro y fuera de las fronteras de su país natal. Shin-chan y su familia también han conquistado la pequeña pantalla, con un destacado y longevo anime que supera ya los 900 episodios, y un buen número de películas que han atrapado igualmente a millones de aficionados. En 2017, Shin-Chan se unirá a la familia de ECC Ediciones a través de una colección muy especial, de la que os daremos más detalles en futuros comunicados. >>
¡Y menuda sorpresa nos dio ECC al publicar el comunicado en su web después de la presentación en el Salón! Se la guardaron sin decirla en persona, ni más ni menos que una antología de las mejores historias de Shin-Chan, un manga que, como sabréis los más habituales del blog, consideramos el mejor manga de humor de la historia.

Nos morimos de ganas de saber cómo será esta edición, cuántos tomos e historias tendrá (cuantos más, mejor), cuándo saldrá... ¡Lo queremos ya!


Ponent Mon



En segundo lugar tenemos a una de las ya veteranas editoriales de cómic alternativo/de autor de España, Ponent Mon, que a lo largo de los años ha ido publicando unas cuantas obras de origen japonés, especialmente centrados en la obra del gran maestro Jiro Taniguchi. Aunque normalmente no presentan licencias en los eventos, este año ha sido una excepción. Y menuda excepción, han llegado con 6 licencias, que además pasan por ser de lo mejorcito del Salón junto con lo ya comentado de ECC.


Yotsuya-ku Hanazonocho (Ciudad de Yotsuya, Barrio de Hanazono), de Kan Takahama


<< Durante la Guerra del Pacífico en un rincón de Shinjuku nace el amor. Un escritor llamado Miyake cambiará su destino al encontrarse con una exótica chica llamada Aki que es modelo en una escuela de dibujo. >>
Comenzamos con esta nueva obra de Kan Takahama, autora, al igual que Jiro Taniguchi y Frédéric Boilet, ya publicados por la editorial, perteneciente a la corriente artística de la nouvelle manga, que combina influencias niponas y francobelgas. No hace mucho, Ponent Mon publicó El último vuelo de las Mariposas, y hace más tiempo ya había editado otras obras de la autora como Mariko Parade (con guión de Boilet) o Kinderbook.

No hemos leído nada de esta autora, y tampoco nos llama excesivamente la atención, aunque esta obra en concreto sí nos resulta más atractiva que las otras de su bibliografía. De momento no lo compraremos, pero no es una negativa definitiva.

In Clothes Called Fat, de Moyoco Anno


<< La obra cuenta la historia de una mujer con sobrepeso, con baja autoestima dentro de un ambiente hostil de las mujeres delgadas y de buen aspecto. Tras un desencanto amoroso decide bajar de peso iniciando un cambio tanto en apariencia como en su personalidad. >>
Realmente no conocemos a Moyoco Anno, aunque en España ya se publicaron en el pasado sus obras Sugar Sugar Rune y Tokyo Style por Glénat/EDT. No obstante, esta obra josei de un solo tomo parece francamente interesante, con una temática infrecuente y un apartado gráfico también bastante particular.

Nos interesa bastante, aunque los clásicamente prohibitivos precios de Ponent Mon nos pondrán complicada su adquisición. Ojalá nos equivoquemos, pero en caso de que no, tendremos que aplazar su compra para otro momento.

51 Maneras de Proteger a tu Novia y Autasasinofilia, de Usamaru Furuya


<< 51 maneras de proteger a tu novia cuenta la historia de unos amigos que se reúnen antes de que en Japón ocurra un terremoto de 8.1 grados que devasta totalmente la ciudad y que deberán de sobrevivir a la catástrofe.
 Autasasinofilia presenta a un protagonista que desea ser asesinado por una colegiala. >>
Pero es que no solo han sido Milky Way y ECC los que nos han traído más Usamaru Furuya esta semana, no. Ponent Mon nos dejó a cuadros también al anunciar estas dos licencias del gran autor, la primera con 5 tomos y la segunda con 2, ambas a un precio de 14€ el tomo.

Ya hemos dicho todo lo que podíamos decir de Furuya al hablar de Innocents Shounen, así que no añadimos nada más. Las compraremos sí o sí. Autasasinofilia nos atrae más que 51 Maneras de Proteger a tu Novia, por cierto.

Venice, de Jiro Taniguchi


Obviamos sinopsis en este caso, pues carece de ella. Este trabajo del maestro Jiro Taniguchi (El Almanaque de mi Padre, Barrio Lejano) es un encargo de la reconocida marca de moda Louis Vuitton, que pidió a una serie de autores que elaboraran unos álbumes a modo de cuaderno de viaje por diferentes "capitales de la moda" mundiales. Y eso es lo que encontramos en este álbum de Taniguchi, un recorrido visual por la ciudad de los canales.

Seguro que es muy hermoso de contemplar, pues el arte de Taniguchi es soberbio. No obstante, no es el tipo de obra que tenemos en mente comprar, sobre todo teniendo tantas obras del autor aún por comprar.

Hanagami Sharaku, de Kei Ichinoseki


<< En el periodo Edo, el segundo hijo de un oficial trabaja como flautista para el maestro de kabuki Ichikawa Danjuro V en el teatro Nakamura-sha. Sin embargo, cuando su hermano mayor es asesinado cambiará su rumbo para aprender a convertirse en un guerrero. Al mismo tiempo, un asesino en serie está matando a chicas.. >>
No sabemos demasiado de esta obra ni de su autor, salvo que ganó el Premio Cultural Osamu Tezuka de este año, lo cual ya supone un aliciente más que suficiente para tenerlo en cuenta.

Tanto su estilo artístico como su historia nos han llamado muy profundamente la atención, y estamos seguros de que lo compraremos en cuanto lo editen, aunque haya que hacer un esfuerzo con el precio. Una grata sorpresa.


Planeta Cómic


Y llega ahora el turno de Planeta Cómic, una de las editoriales más grandes y veteranas de España... Pero nuevamente, una presentación bastante decepcionante en términos generales. No os confundáis: han dicho alguna cosa que merece nuestra atención, y es cierto que han intentado complacer a un amplio público con un poco de todo, aunque realmente no hay ninguna novedad que destaque como tal.

Decimos ya que han confirmado más novelas y adaptaciones al manga de SAO, Dragon Ball Color (la primera parte del manga original), el anime-comic de La Resurrección de F y la continuación de Dragon Ball Compendio. No consideramos necesario comentarlos aparte, no son más que continuaciones de licencias ya bien sabidas.


Dragon Ball Super, de Akira Toriyama y Toyotaro


Bueno, pues lo normal. La adaptación de la nueva temporada animada de Dragon Ball, era evidente que lo traerían. Nada que comentar, no lo compraremos. Lo que nos gusta es el manga original, no esto.

Por cierto, menuda sandez lanzarlo también como comic-books para continuar la serie roja de hace 20 años aparte de en tomo.

Naruto Gaiden, de Masashi Kishimoto


Secuela/epílogo de un solo tomo de Naruto, dibujado por el propio Kishimoto. Para quien guste.

Siguiente.

Wolf Children y Summer Wars, de Mamoru Hosoda y Yuu/Iqura Sugimoto


Bueno, tampoco creemos necesario añadir sinopsis en estos casos, más que nada porque se trata de sendas adaptaciones de las películas homónimas del gran director Mamoru Hosoda. Tanto Wolf Children como Summer Wars son fantásticas películas, y en las reseñas enlazadas podéis saber más de ellas, pero consideramos innecesarias sus adaptaciones al papel. No las compraremos.

Master Keaton ReMaster y 20th Century Boys (Kanzenban), de Naoki Urasawa


Ahora sí, por fin tenemos los BUENOS anuncios de Planeta. Siempre les ha funcionado muy bien Naoki Urasawa, así que no extraña nada este anuncio, pues además estaba cantado. El tomo único Master Keaton ReMaster, con unas nuevas historias de la ya clásica serie de Urasawa, editada por Planeta en formato kanzenban, que fueron publicados hace poco años como "revival".

Y la esperadísima kanzenban de una de sus grandes obras maestras, 20th Century Boys, para sustituir a la ya obsoleta y cutre edición de hace años. 

Estas sí, las compramos. Pero antes nos queda Master Keaton.

Hotel Harbour View (Nueva Edición), de Natsuo Sekikawa y Jiro Taniguchi


Vale, en este caso no ponemos sinopsis porque no hemos encontrado ninguna como tal, tan solo reseñas y comentarios sobre la obra xD .

Pero no es excesivamente necesaria... Se trata de una nueva edición de una clásica obra de Jiro Taniguchi, de quien ya hemos hablado con Venice entre las novedades de Ponent Mon, y guionizada por Natsuo Sekikawa. Ambos autores trabajaron juntos también en La Época de Botchan, editado en España por Ponent Mon, pero este Hotel Harbour View, ya editado en los años 90 por Planeta y bastante demandado por la gente que deseaba una nueva y mejor edición, no es un relato costumbrista-histórico, sino todo un thriller.

Nos interesa. Mucho. Compramos.

Ghost In The Shell (Nueva Edición), de Shirow Masamune


Otra nueva edición para la lista de licencias de Planeta... Sí, parece el año de las reediciones. Aunque mientras sean buenas...

Creemos que es innecesario presentar más este manga, obra original de Shirow Masamune que daría lugar a toda la gran franquicia Ghost in the Shell a raíz de la película de 1995 de Mamoru Oshii. Lleva varios años descatalogado en España, y con el estreno de la película de imagen real americana a la vuelta de la esquina, este es el momento perfecto para volver a ponerlo en los puntos de venta de todo el país. Lo que aún desconocemos es si reeditarán únicamente el tomo único original o también GITS 1.5: Error-Human Processor y GITS 2: ManMachine Interface.

Adri ya lo tiene en su edición anterior. Alejandro seguramente lo comprará, aunque lo que realmente vale la pena de esta franquicia son las películas de Oshii, y no el manga.

Uzumaki (Nueva Edición), de Junji Ito


Lo dicho, el Salón de las Reediciones... Pero está bien, está bien.

Ya hace mucho tiempo que se le pide a Planeta que reedite de una vez Uzumaki, que en su día se publicó tan cutremente... Pues por fin, con el propio Junji Ito en el Salón como invitado de este año, han confirmado la reedición.

Ambos la tenemos, pero según cómo sea la nueva edición podríamos recomprarla, al menos Alejandro, que tiene la edición cutre de Planeta de hace años.

Leed nuestra reseña para más información, que además viene muy bien para Halloween.

Gunnm: Mars Chronicle, de Yukito Kishiro


Tercera parte de la exitosa saga de ciencia ficción, ya con bastantes años de veteranía a sus espaldas, Gunnm, también conocida como Alita, Ángel de Combate. Finalizada recientemente Gunnm: Last Order en España, ahora es el turno de Mars Chronicles. Será una gran noticia para los seguidores de la obra. Nosotros aún la tenemos pendiente.

Rosario to Vampire II, de Akihisa Ikeda


También podríamos llamarlo "el Salón de las Secuelas", ¿no? Naruto, Dragon Ball, Gunnm... Y ahora Rosario to Vampire II... Aunque lo sorprendente de esto es los años que hace que se editó la primera parte y que durante mucho tiempo se negaban a licenciar esta segunda por las malas ventas. Pero parece que la reimpresión de la primera, unida al impulso de la promoción del primer tomo a precio reducido, les ha permitido hacerlo.

No nos interesa.

Prophecy Copycat, Manhole, Reset, Poison City, de Tetsuya Tsutsui






Para agilizar el proceso, comentamos estas cuatro licencias conjuntamente, pues se trata de cuatro obras de Tetsuya Tsutsui, un autor del que Planeta ha publicado recientemente el manga Prophecy... que debe haber vendido sorprendentemente bien para que se hayan lanzado a licenciar CUATRO obras suyas más de golpe... y es que realmente tuvo buena acogida al principio, pero también produjo desencanto con su desenlace y se ha olvidado muy rápidamente.

Estas cuatro son nuevamente thrillers de calidad tirando a mediocre, y lo sabemos porque hemos leído alguno de ellos, y no se trata de un autor muy bueno, que digamos. Suponemos que serán entretenidos para quienes quieran algo de este estilo, pero hay mejores opciones en el mercado.

Montage, Jun Watanabe


<< Yamato Narumi y su prima Miku se topan con un detective herido que les explica que su padre fue el autor del mayor atraco jamás realizado en Japón. Sin darse cuenta, se encuentran con más de 300 millones de yenes entre las manos y que tendrán que encargarse de custodiar. Sin embargo, muchas personas ansían conseguir ese dinero…. >>
¿En qué estarían pensando al licenciar un manga más bien desconocido de 19 tomos? No tenemos ni idea...

El caso es que si fuera corto podría ser un thriller interesante. Pero tan largo, pasamos.

Beet the Vandel Buster, de Riku Sanjo y Kouki Inada


¿Y para licenciar un manga que estuvo en pausa 10 años hasta el pasado abril y que ahora ha entrado en una nueva pausa, en qué estaban pensando? Tampoco lo sé...

Un shonen nekketsu más, de los más inadvertidos de Shueisha, por los autores del más conocido manga de Dragon Quest Dai no Daibouken (Las Aventuras de Fly), que sí lo pide la gente.

No nos interesa.

Guerra en la quinta hora. Asignatura obligatoria, de Yuu


<< Se centra en un mundo en el que, durante cinco años, se ha librado una guerra contra un enemigo desconocido y los estudiantes de instituto son seleccionados cada viernes a quinta hora para combatir. >>
Licencia desconocida... Nadie la conocía, nadie la pedía, nadie la quería... Pero es que es de la dibujante del manga de Wolf Children, es evidente que se trata de una licencia conjunta para poder traer el manga de la película, o bien una licencia que les han dejado muy barata por licenciar el otro.

No nos interesa.

Y sin embargo, te quiero, de Yu Ting Xu y Nao Emoto


<< Serizawa intenta recordar la identidad de una mujer que le llama al teléfono, pero es incapaz de hacerlo tras haber sufrido un accidente.. >>
Otro manga desconocido para la saca, pero en este caso parece que es una licencia con más sentido, pues intenta apelar al público shojero, está terminada en Japón, etc. No nos interesa, pero no parece una licencia absurda como la anterior. 

Norma Editorial


Y ahora es el turno de Norma Editorial, otra de las grandes. Como ya hemos comentado en la introducción, tremendamente continuista y conservadora. Riesgo 0, predecibilidad 1000. El año pasado al menos lo petaron con Harlock, pero en este caso no han hecho ningún anuncio inesperado, y muy pocos realmente destacables.

Cardcaptor Sakura (Edición 60 Aniversario de Nakayoshi), de CLAMP


Creemos innecesario ofrecer una sinopsis de un manganime tan mítico y conocido por todos como es Cardcaptor Sakura, la gran obra de las CLAMP.

Tras muchos años de pedirlo constantemente, Norma por fin trae a España una nueva edición de este mítico manga del mahou shoujo, que ya fue publicado en su día en su edición tankobon por Glénat/EDT. La edición escogida por Norma es la lanzada en Japón en conmemoración del 60 aniversario de la revista Nakayoshi, probablemente la más bonita de todas las ediciones existentes de Sakura.

Previsible, pero grandísima licencia. La compraremos sin duda.

Fruits Basket (Edición Coleccionista), de Natsuki Takaya


<< Fruits Basket narra la historia de la joven Tooru, una estudiante huérfana que vive en una tienda de campaña. El carácter fuerte y decidido de Tooru hacen que viva el día a día con resolución. El enredo arranca cuando Tooru va a vivir a casa de los Soma, una familia que sufre una curiosa maldición: ¡Se transforman en los animales del Zodíaco chino! >>
Sí, Norma también sigue esta tradición del "salón de las reediciones", confirmando esta vez una nueva edición de uno de sus grandes shojos de la década pasada, Fruits Basket.

Pero... Este no nos interesa mucho. No lo compraremos.

Hikari no Machi, de Inio Asano


Otro tomo único de historias cortas de Inio Asano, autor que, como sabréis algunos, no nos gusta nada. Así que no nos planteamos su compra para nada.

I am a Hero in Osaka, de Kengo Hanazawa y Yuuki Honda


Bueno, pues un spin-off de un tomo del exitoso manga de apocalipsis zombi de Kengo Hanazawa I am a Hero. Genial para quienes sigan el original. Por nuestra parte, preferimos esperara a que una obra de este tipo finalice antes de leerla, así que no es nuestro caso.

No Guns Life, de Tasuku Karasuma


<< Juzo Inui es un Extend: se le implantó un revólver en lugar de la cabeza. Desde la I Guerra Mundial, se gana la vida en esta ciudad que se extiende más allá. ¿Su negocio? Resolver los casos en los que los Extend están involucrados. Un día Juzo recibe la visita de un extraño hombre perseguido por la policía por secuestro. Este le pide a Juzo que proteja a Marie, una chica con un conocimiento impresionante... >>
Pues bueno... Puede ser interesante, mala pinta tampoco tiene... Pero tampoco nos llama demasiado la atención, sobre todo porque sigue abierta en Japón y no sabemos cuánto se puede llegar a alargar. Así que de momento no la compraremos, ya se verá.

Sherlock, de Jay.


Tampoco hace falta una sinopsis de esto, ¿no? Es justamente lo que parece: la adaptación al manga de la exitosa serie de la BBC Sherlock, una curiosa adaptación a la época actual de las aventuras del detective más famoso de la literatura creado por Arthur Conan Doyle en el siglo XIX y protagonizada por Benedict Cumberbatch.

Se lanzará en dos ediciones, la normal y otra de lujo "estilo victoriano".

La serie es buena, es una muy buena versión de la obra original y muy respetuosa, con un muy buen actor, pero... ¿para qué una adaptación al manga?

Ataque a los Titanes: Lost Girls, de Hiroshi Seko y Ryousuke Fuji


Spin-off de la rentabilísima franquicia de Shingeki no Kyojin/Ataque a los Titanes.

Siguiente. 

The Legend of Zelda (Kanzenban) y Twilight Princess, de Akira Himekawa


Sí, está clarísimo ya que este es el Salón de las Reediciones. Kanzenban del manga de Zelda (innecesario, pero suponemos que vende), y como también estaba cantado, licencia del recientemente iniciado en Japón manga de The Legend of Zelda: Twilight Princess.

Fire Force, de Atsushi Ookubo


<< El terror ha paralizado los mecanismos de la metrópolis de Tokio. Poseído por los demonios, la gente ha empezado a estallar en llamas, lo que lleva a la creación de un departamento especial de lucha contra el fuego. Este cuerpo está listo para salir en cualquier momento para luchar contra la combustión espontánea de la gente.

Uno de los equipos de este cuerpo “Fire Force” está a punto de conseguir una incorporación: Shinra, un chico que posee el poder único para moverse a gran velocidad, dejando tras de sí las “huellas del diablo”, destruyendo sus zapatos en el proceso. ¿Puede este cuerpo de “Fire Force” descubrir el origen de este extraño fenómeno y poner fin al misma? ¿O se quemará la ciudad quedando esta en cenizas? >>
Nueva obra de Atsushi Ookubo, autor del exitoso manga Soul Eater y su spin-off Soul Eater NOT!, ambas ya en el catálogo de Norma Editorial desde hace tiempo. De nuevo, sin sorpresas, han ido a por lo obvio y seguro.

No nos interesa.

Platinum End, de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata


<< La historia se centra en Mirai Kakehashi, un estudiante recién graduado que tras intentar suicidarse es rescatado por su ángel guardián, Nasse, quien fue elegida para protegerlo y hacerlo feliz. Para ello, Nasse le obsequia a Mirai poderes de ángel como unas alas gigantes con las que puede volar a altas velocidades y dos tipos de flechas que puede lanzar con su brazo derecho, una color rojo carmesí que quien la reciba se enamorara del lanzador y otra color blanco, que provoca la muerte instantánea. Mirai es también uno de los 13 candidatos elegidos por diferentes ángeles para tomar el papel de Dios, el cual debe ser elegido en 999 días. >>
El más evidente y cantado de todos, Platinum End, la nueva obra de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata, el tándem creativo que dio lugar a dos de los grandes best-sellers del catálogo de la editorial, Death Note y Bakuman.

No nos interesa mucho, sinceramente. Cuando acabe en Japón valoraremos si vale la pena, pero por ahora no la compraremos

Black Clover, de Yuki Tabata


<< En un mundo donde la magia lo es todo, había un niño nacido que no puede utilizar ningún tipo de magia y que había sido abandonado en una iglesia. Su nombre era Asta. Para probarse a uno mismo y para mantener la promesa que hizo a su amigo, Asta pretende convertirse en el Rey Mago. >>
Otro cantadísimo, si no era para Norma, era para otro. El nuevo hit de la Shonen Jump, que además recibirá en breve una OVA especial animada y, seguramente una serie hacia mediados de año. Norma siempre ha tenido buen ojo empresarial para licenciar series que recibirán en breve una adaptación a otro formato o algún tipo de impulso de popularidad para tener ya varios tomos a la venta cuando se desata el fanatismo. Son inteligentes, pero no nos interesa.

Ivrea


Y para finalizar con las grandes... Ivrea... Se han presentado al evento más importante de España con tan solo 5 licencias, 4 de las cuales son puro relleno que nadie pide ni nadie quiere, y la otra es solo una moderadamente pedida.


Heartbeats: ¡Al límite de la taquicardia!, de Risa Konno


Shojo de romance escolar de manual... Tan de manual y tan intrascendente que no tiene ni sinopsis en condiciones... 5 tomos. Para muy shojeros.

No interesa.

Sprite, de Yugo Ishikawa


<< Yoshiko es un estudiante de instituto trabajador cuyo tiempo libre lo dedica a ayudar a un amigo de la infancia hikikomori y a su solitario tío. Durante una visita al ático de su tío con dos de sus amigos, Yoshiko se da cuenta de una sustancia negra que se asemeja a la nieve comienza a caer del cielo, pero sus amigos no ven nada. Poco después, un terremoto sacude la ciudad y Yoshiko, sus amigos, su tío y su perro se encuentran atrapados en un mundo extraño que no consiguen reconocer. >>
15 tomazos tiene esta desconocida licencia de su línea seinen... De entrada, demasiados tomos. Y leyendo la sinopsis y conociendo la línea editorial de Ivrea, tampoco llama.

No interesa.

Adolescente pero no inocente, de Kanan Minami


<< Miseinen Dakedo Kodomo Janai sigue la historia de Karin Oriyama, una estudiante de 16 años de padres acaudalados y que nunca ha tenido novio.

Con la esperanza de encontrar a su príncipe azul, se las arregla para acercarse al popular príncipe de su escuela, Tsuruki. Enamorada y empedernida con él, sus planes se estropean cuando sus padres la comprometen en matrimonio. >>
Adolescente pero no inoc...

Siguiente

Judge, de Yoshiki Tonogai


Más secuelas, esta vez del recientemente publicado Doubt, que es un thriller-survival simplemente entretenido pero bastante cutre.

No interesa.

Zetsuen no Tempest, de Ren Saizaki, Arihide Sano y Kyou Shirodaira


<< Zetsuen no Tempest presenta a Yoshino, un estudiante ordinario de secundaria, y su amigo de la infancia Mahiro. Mahiro hizo un trato con una bruja llamada Hakaze para satisfacer su sed de venganza por la muerte de sus padres y su hermana. Entonces Yoshino se verá obligado a oponerse a su antiguo amigo de la infancia para evitar que este consiga desatar unas fuerzas destructivas capaces de sembrar el caos y la desolación en el mundo que les rodea. Yoshino se encontrará de esta forma envuelto en una crisis que puede condenar al mundo entero>>

Moderadamente pedido, como decíamos antes, Zetsuen no Tempest se hizo relativamente conocido gracias a su anime de hace un par de años, que realmente pasó más bien inadvertido. En fin, al menos esta sí la querían algunas personas.

No interesa.

Tomodomo Ediciones


Y finalizan las novedades de manga con la pequeña editorial Tomodomo, que si bien no ha sido tan impactante como el año pasado con ¿Quién es el 11º Pasajero?, sus dos licencias sí la posicionan ya en mejor lugar que las grandes editoriales.

O.B. (Antiguos Alumnos), de Asumiko Nakamura


Grandísima autora Asumiko Nakamura (Utsubora), una de las mejores y con más talento del panorama actual del manga. En este caso, y por eso no adjuntamos sinopsis, se tarta de un spin-off/secuela del ya publicado En la misma Clase y Sorano y Hara

Sin duda lo compraremos. Una licencia cantada, pero no por ello menos fantástica.

Ran to Haiiro no Sekai (Ran y el Mundo Gris), de Aki Irie


<< Conoce a los Uruma, una familia compuesta por cuatro hechiceros. Mamá es la más poderosa de todos ellos y trabaja fuera de casa para mantener el mundo a salvo. Papá se dedica a cuidar de la familia, excepto cuando no está y el hermano mayor, Jin, se encuentra en la inevitable situación de cuidar a su hermana pequeña, Ran. Ran es la más joven de la familia y cuenta con un enorme poder, pero escasa sabiduría. Vamos a echar un ojo a las aventuras y desventuras de la pequeñe. ¿Os parece? >>
No es una licencia tan conocida, pero personalmente la conocíamos de haberla visto editada por la editorial francesa Black Box, y le teníamos echado un ojo. Es una serie curiosa, con un dibujo de lo más atractivo y detallado y de apenas 7 tomos.

Sí, seguramente la compraremos.

Selecta Visión


Otra presentación de lo más cutre... Tan cutre que ni siquiera merece la pena comentar de forma detallada lo que han anunciado. Simplemente el simulcast de Drifters a partir de la semana que viene y la primera película de Makoto Shinkai, The Place Promised in our Early Days, un director al que no podemos soportar.






Y hasta aquí nuestros comentarios sobre las licencias del XXII Salón del Manga de Barcelona. Ahora, haremos un repaso rápido a lo que consideramos lo mejor que se ha anunciado, aunque de eso ya hemos hablado en los comentarios:

  • En el número 3: Shin-Chan y Cardcaptor Sakura, dos licencias que, si bien no son algo "nuevo" estrictamente hablando, nos han emocionado intensamente por diferentes motivos. Nuestro manga de humor favorito y un cándido clásico infantil como Sakura, que llevábamos años esperando en buenas condiciones en España.
  • En el número 2: O.B.. Asumiko Nakamura es una de nuestras autoras favoritas, y cualquier obra suya es bienvenida con los brazos abiertos por nuestra parte.
  • En el número 1: 20th Century Boys (Kanzenban). Vale, es una reedición también, pero es la obra maestra 20th Century Boys. Teníamos que mencionarla en lugar de honor. Era muy necesaria.